El exministro de Trabajo Eduardo Zaplana se vio acorralado el pasado 18 de diciembre cuando tuvo que explicar en la Audiencia Nacional una de las comprometedoras conversaciones que mantuvo con Ignacio González mientras éste era investigado en la Operación Lezo.

El juez de la caja B le había citado para que aclarara todo lo relacionado con un supuesto pago de una constructora a Álvaro Lapuerta. En el turno del abogado de los socialistas valencianos, éste le pide que explique por qué él comentó que también lo sabía. “Lo leí en los medios”, contestó el antiguo ministro de Aznar.

El magistrado José de la Mata había pedido incorporar una parte del sumario de Lezo a su investigación de la caja B del PP. En una grabación del 19 de enero de 2017, González le cuenta que el antiguo gerente del Canal Ildefonso de Miguel había grabado al empresario Rafael Palencia confesando un pago a cambio de un contrato concreto. Se trataba, por tanto, de un delito de cohecho que la investigación de ‘papeles de Bárcenas’ nunca pudo acreditar.

En un momento del interrogatorio del pasado diciembre, el abogado de los socialistas valencianos, Virgilio Latorre, se interesa sobre por qué Zapalana dice que el también conoce el tema y González le contesta que sí, pero que él no lo tiene grabado, como hizo Ildefonso de Miguel.

“Yo también es que usted también le entregaba dinero al señor Álvaro Lapuerta en relación a comisiones, entregas de empresarios, de terceros, y si no, a qué santo viene yo también si a continuación el señor González le dice: sin embargo tú no tienes grabación”, afirma el abogado. “Yo también esa noticia la he leído en los medios de comunicación”, trata de explicarse Zaplana.

La cinta en poder de Intereconomía

En la conversación interceptada por la Guardia Civil, González también contaba que con esa grabación, el presidente de Intereconomía, Julio Ariza, había intentado chantajear a Mariano Rajoy. Ariza declaró en diciembre por los hechos. Negó chantaje alguno y explicó, para asombro del juez De la Mata, que no publicó esa conversación porque el constructor Palencia negó ser quien aparecía haciendo la confesión acerca de la mordida.

Según Ariza, los servicios jurídicos de Intereconomía le explicaron que si lo publicaban estarían cometiendo “un delito”. No lo sería si el autor de la grabación, Ildefonso de Miguel, daba su autorización. Pero Ariza explicó al juez que aunque De Miguel le entregó un pendrive con la grabación, sin embargo, no daba autorización a su publicación.

Ariza también explicó que el jefe de investigación de su grupo mediático, Xavier Horcajo, llamó a Vázquez y éste no se reconoció en la grabación. No hubo más comprobaciones. Ni con Álvaro Lapuerta, el supuesto receptor de la mordida, ni con el constructor que habría dado el dinero negro al PP. Tampoco cuando estalló el escándalo de los ‘papeles de Bárcenas’.

Es el momento en el que el juez De la Mata afirma: “Me sorprende un poco que tanto usted como su jefe de investigación que ante ese pendrive deberían tener una serie de alertas por deformación profesional fueran tan poco curiosos”.

 

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