”Hemos incurrido en importantes pérdidas operativas en el pasado, y es posible que no podamos generar ingresos suficientes para ser rentables o generar un flujo de efectivo positivo de forma sostenida. Además, nuestra tasa de crecimiento de los ingresos puede disminuir”. Esta es una de las advertencias que consta en el folleto de salida a bolsa de Spotify, que hoy debuta en la bolsa de Nueva York.

No es la única advertencia agorera que destaca la compañía de origen sueco. “El precio público de nuestras acciones ordinarias puede ser más volátil que en una oferta pública de venta habitual y podría, al comenzar a cotizar en la Bolsa de Nueva York, disminuir de manera significativa y rápida”, se puede leer en la información registrada en la Securities and Exchange Comisión, el regulador de los mercados estadounidenses.

No habrá acciones nuevas

No parecen los argumentos de ventas más atractivos para captar inversores. Aún así, la prensa estadounidense asegura que hay apetito por invertir en esa compañía que en una década ha conseguido reinventar el negocio discográfico y que también podría pasar a la historia por romper las prácticas habituales del mundo bursátil e implantar un modelo de inicio de cotización lowcost.

Y es que, la salida a bolsa de Spotify no tiene nada de convencional. El CEO y fundador de la compañía, Daniel Ek, ha prescindido de todos los clásicos habituales de una salida a bolsa. No hay bancos de inversión encargados de colocar las acciones, porque no hay nuevas acciones, tan solo saldrán a cotizar las que ahora están en manos de sus accionistas privados. Ek se ha ahorrado el dinero de pasearse por el mundo loando los atractivos de su empresa para atraer accionistas, no hay hecho ningún roadshow, y tampoco se hará la tradicional foto tocando la campaña en Wall Street el día de su debut.

Spotify Spotify (StockFinland)

Un vídeo publicado en la web de la compañía explica las razones de su peculiar salida a bolsa. SE trata del modelo listing, en jerga bursátil, que no es otra cosa que sacar a cotizar directamente las acciones que ahora son privadas sin ningún tipo de intermediarios. En el vídeo se asegura que la compañía está bien capitalizada y que no hay razones para diluir la propiedad de los actuales accionistas.

Eso significa, que en contra de lo que suele ocurrir en una salida a bolsa tradicional, habrá que esperar al momento del toque de campaña para saber si se confirman las valoraciones de las que se está hablando en estos momentos, alrededor de unos 20.000 millones de dólares y que tampoco hay un precio establecido previamente para cada acción.

Advierten de posible desplome del precio de las acciones

Esta ruptura de las reglas habituales, como no puede ser de otra forma genera recelos en el mercado, como también lo genera la advertencia realizada por la propia compañía de que las acciones se desplomen en los primeros momentos de la cotización. Eso ocurrirá si los actuales accionistas de la principal distribuidora de música online del planeta quisieran recoger los beneficios de esas acciones acumuladas durante 10 años de crecimiento de la compañía. Podría optar por esa opción los empleados, los fundadores, las multinacionales occidentales que tienen presencia en el accionariado, todos excepto la compañía china de Internet Tencent , que posee el 7,5% de las acciones.

Pero más allá de la volatilidad de los primeros momentos, parece generalizado el consenso de que hay ganas de apostar por otra de las grandes de la nueva era de las puntocom en línea con lo ocurrido con dropbox hace apenas unas semanas. En cambio, si sale bien,podría marcar un modelo de salida a bolsa nada atractivo para las entidades habitualmente colocadoras de ofertas públicas.

Iconos de varios servicios de música en streaming en un móvil Iconos de varios servicios de música en streaming en un móvil (Thomas Trutschel / Getty)

Por su parte, la confianza en Spotify radica en la capacidad que ha tenido Daniel Ek para conseguir algo que parecía imposible hace apenas unos años. Spotify revolucionó el mundo de la música al conseguir que millones de usuarios acostumbrados a las descargas ilegales se decidieran a pasar por caja. En la actualidad, lidera el mercado en crecimiento de las descargadas de música online, muy por delante de competidores como Apple, Google o Pandora.

La compañía está presente en 65 países, cerró 2017 con 159 millones de usuarios, 36 millones más que el año anterior, de los cuales 71 millones son de pago, 48 lo eran el año anterior. Según la compañía, las suscripciones familiares y de grupo han disparado la fidelidad de sus suscriptores. Y eso es lo que quiere la compañía de Ek que siga ocurriendo. Crecer en suscriptores y en masa de usuarios como fórmula para sustentar el crecimiento y el futuro beneficio de la compañía.

Los números rojos, los protagonistas

Porque, de momento, los números rojos son sus otros protagonistas. El mencionado éxito de modelo freemium no ha sido capaz de compensar el que ahora es al mismo tiempo el secreto de su éxito y el lastre de sus beneficios: las alianzas con las grandes multinacionales de la música.

En 2017, sus ingresos casi rozaron los 5.000 millones de dólares, un 38% más que el año anterior. Aún así, sus pérdidas operativas superaron los 461 millones de dólares, frente a los 426 millones de dólares perdidos en 2016. Sus expectativas para 2018, no son muy dispares. Espera crecer hasta alcanzar entre 198 y 208 millones de usuarios activos, (un 29% más) y que sus ingresos ascienda hasta una horquilla entre 6.100 y 6.800 millones de dólares, un 30% más que en 2017.

El 85% de sus ingresos los destina pagar derechos de autor

El motivo de esa disparidad entre ingresos y beneficios radica en el pago por los derechos de autor. El 85% de su facturación se destina a este concepto.

Esa y no otra es la gran debilidad que los analistas identifican en el negocio. Spotify se ha hecho grande gracias a sus alianzas con las multinacionales discográficas, pero son ellas mismas las que impiden su rentabilidad. Y por si esto no fuera suficiente lastre, el esfuerzo por legalizar las descargas en internet lejos de satisfacer a los artistas le ha enfrentado con ellos.

Taylor Swift Taylor Swift (Redacción)

La compañía tiene que hacer frente a las críticas, que el algún caso hasta llegan a ser conflictos judiciales, que le acusan de que con el modelo de negocio impuesto los artistas ganan incluso menos que en antiguo modelo off line. Ha sido sonados los enfrentamientos con Taylor Swift, el difunto Prince, David Lowery entre otros muchos.

Dentro de la compañía consideran que solo incrementando la masa de usuarios esta correlación de fuerzas puede cambiar. Está por ver si la industria y ahora también el mercado le dan margen suficiente para conseguirlo.

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