Cada año, centenares de menores palestinos sufren la misma experiencia: “Las fuerzas de seguridad israelíes los detienen en la calle o en sus casas en mitad de la noche, les tapan los ojos y les atan las manos, y los transportan hasta los lugares donde les interrogan, a veces ejerciendo violencia sobre ellos”, dice el último informe de B’Tselem.

B’Tselem es un ONG israelí que acaba de publicar su informe “Violación de los derechos de los menores palestinos en los tribunales militares israelíes”, un documento que denuncia el tratamiento que reciben los menores palestinos desde que son detenidos hasta que se les pone en libertad.

“Exhaustos y asustados, algunos después de haber pasado largo tiempo de transporte, otros después de haber sido arrancados del sueño, algunos sin tener nada que comer o beber durante horas, los menores son interrogados. Están completamente solos, aislados del mundo, sin ningún adulto que conozcan y en el que confíen a su lado, y sin que se les haya dado la oportunidad de consultar con un abogado antes del interrogatorio”, continúa el informe.

“Se trata de un sistema que ante todo es cínico, un sistema que es propaganda del ejército. Las autoridades israelíes han estado engañando a la gente durante años, y también han engañado a la comunidad internacional”, comenta Hagai El-Ad, director ejecutivo de B’Tselem, durante la presentación del informe.

Casi simultáneamente, los abogados de Ahed Tamimi estaban pactando con un juez militar una condena a ocho meses de prisión para la menor palestina que ahora tiene 17 años y que en diciembre último abofeteó a un soldado israelí en su pueblo del norte de Cisjordania. A Ahed Tamimi solo se le permitió ver a su padre dos días antes de la sentencia, aunque ha estado detenida desde el 19 de diciembre.

La joven palestina Ahed Tamimi, de 17 años, durante su comparecencia ante la corte militar, en la Cisjordania ocupada. ABIR SULTAN (EFE)

La joven palestina Ahed Tamimi, de 17 años, durante su comparecencia ante la corte militar, en la Cisjordania ocupada. ABIR SULTAN (EFE)

El abogado de Tamimi ha dicho que se vio obligado a aceptar la condena de ocho meses para evitar males mayores, puesto que era imposible esperar otra cosa del tribunal. El incidente de diciembre fue grabado en vídeo y sus imágenes se difundieron por todo el mundo convirtiendo a la joven en un icono de la lucha palestina.

“Cada año se juzga a centenares de menores palestinos en los tribunales militares y nada indica que esto vaya a mejorar en el futuro. En B’Tselem somos cada vez más pesimistas respecto a la ocupación. Es lamentable que no exista un mecanismo que obligue a los países a cumplir las leyes humanitarias internacionales”, dice El-Ad.

La redactora del informe de B’Tselem, Yael Stein, habla de “violaciones sistemáticas diarias contra cientos de menores”, a quienes se les desconecta de sus familias. Las familias simplemente no están al tanto de lo que les ocurre a sus hijos, que pueden sufrir esta experiencia por haber lanzado una piedra en una manifestación contra los soldados.

“Los padres no tienen más derecho que estar presentes en el juicio, nada más”

“Los menores están detenidos durante todo el proceso, esto es algo que les ocurre a casi todos. La primera vez que sus padres los ven es cuando los llevan ante el tribunal, unos tribunales que son militares y que defienden los intereses de Israel y de los militares como fuerza de ocupación”, explica Stein.

La directora de investigación de B’Tselem señala que los menores deberían estar sujetos a un tratamiento especial por ser menores, pero este no es el caso. “El principio del interés del menor no se aplica en los tribunales militares israelíes, no se protege a los menores que se debiera hacer”, insiste Stein.

“Los padres no tienen más derecho que estar presentes en el juicio, nada más. No se les permite hablar con sus hijos”, continúa Stein, quien recuerda que los menores solo deberían ser detenidos “si no existe otra opción”, y no de una manera sistemática como en realidad ocurre en la Cisjordania ocupada.

Durante las primeras 48 horas, las que siguen a la detención, los militares interrogan a los menores sin darles ningún derecho, dice el informe de B’Tselem, aunque se preocupan mucho de que todo parezca legal. “Incluso investigan los supuestos abusos que se denuncian con el fin de decir a los críticos que se han investigado”, advierte Stein.

Según Stein, el ejército israelí emplea mucho dinero para dar la apariencia de que todo discurre conforme a las leyes internacionales, y que hace muchas investigaciones, pero al final se cierran los expedientes, y eso es lo que cuenta. “Creo que el sistema no cambiará mientras dure la ocupación”, recalca.

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