Esta tierna historia tuvo lugar el 10 de enero, cuando los pasajeros vieron a una gatita en la vía férrea de la estación de ferrocarriles de la comuna francesa de Voivres-Lès-Le-Mans. Un controlador de tren se hizo cargo de la situación, llevó al animal a un pequeño parque de la estación y se dirigió al tren que estaba a punto de partir.

Pero al felino no le agradó el plan. Siguió a su salvador rumbo a la plataforma. “Entonces la llevé conmigo y le dije: ‘irás conmigo, pequeña, encontraremos una solución cuando estemos en Le Mans'”, comentó el controlador de tren, Guillaume Chueca, citado por la radio France Bleu.

Y el viaje comenzó: Noisette (Avellana, en español) se acomodó con tranquilidad en un asiento del tren y se portó como una pasajera ejemplar. Maullaba solo de vez en cuando y no estaba para nada asustada, aseguró Chueca. Al finalizar el trayecto, la gatita fue cuidada por los empleados de la estación de Le Mans, que le dieron un cruasán y un collar.

Chueca contó la historia sobre la inusual pasajera en su cuenta de Twitter y adjuntó un par de fotos de Noisette. Gracias a su publicación, la gatita volvió a su hogar.

Un usuario comparó el mensaje con un anuncio de búsqueda publicado en Facebook dos días antes y así Chueca se puso en contacto con la dueña, a quien le pasó los contactos de los empleados de la estación. La propietaria volvió por su gata el mismo día.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.