El laboratorio orbital chino Tiangong 1, en desuso desde 2016 y que vaga sin control por el espacio, reentrará en la atmósfera terrestre el 1 de abril con riesgos asociados “muy pequeños”, según el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), que coordina en la UE su seguimiento.

Los datos exclusivamente europeos manejados por el Centro Español de Vigilancia y Seguimiento espacial, ubicado en la base militar de Torrejón de Ardoz (Madrid) y que gestiona el CDTI, han permitido “predecir con precisión” que la fecha de reentrada en la atmósfera de esta estación orbital china tendrá lugar el próximo 1 de abril, con un umbral de incertidumbre de aproximadamente 20 horas.

Ligero retraso

La Agencia Espacial Europea (ESA) calculó hoy que el laboratorio espacial chino entrará en la atmósfera en la tarde de mañana domingo o en la madrugada del lunes, en una ventana centrada alrededor de las 23.25 horas GMT del 1 de abril.

La ESA, que está administrando la campaña internacional de seguimiento de la caída del laboratorio, explicó en su página web que sigue siendo una predicción “extremadamente variable”, que se ve afectada por la cambiante actividad solar.Según la agencia, la probabilidad de que una persona sufra el impacto de un resto del laboratorio es diez millones de veces menor que la probabilidad anual de ser alcanzado por un rayo.

La ESA, que cuenta con un departamento especializado en basura espacial, recuerda que en un principio se planificó una reentrada controlada de la nave en la atmósfera tras finalizar su vida útil, pero Tiangong-1 dejó de funcionar en marzo de 2016.

Su entrada en la atmósfera, por tanto, será no controlada y, según los últimos cálculos, podría producirse entre los 43 grados de latitud norte y los 43 grados de latitud sur, lo que abarca buena parte del planeta.Hasta siete horas antes la incertidumbre sobre el lugar de la desintegración de la nave es una revolución orbital completa, miles de kilómetros, destaca la ESA.

Pronto para descartar España

La estación Tiangong 1 va perdiendo altura poco a poco y hasta que no esté a unos 120 kilómetros de distancia de la Tierra no se podrá saber con exactitud el día, la hora y el lugar de reentrada, explica a Efe Jorge Lomba, jefe del departamento de Espacio y Retornos Tecnológicos del CDTI.

Para sus cálculos, el centro español de Torrejón utiliza datos recogidos por cinco radares de Alemania, España, Francia e Italia; tres estaciones láseres de España, Italia y Reino Unido; y dos telescopios situados en España e Italia, detalla Lomba.

Estos pequeños restos se extenderían por una franja de unos mil kilómetros de largo por unos cientos de ancho sobre la superficie terrestre: según los cálculos actuales, de caer, lo harían en una zona máxima entre las latitudes 40 grados norte y 40 grados sur, en la que la mayoría es mar, aunque aparece el sur de Europa y España.

“Aunque es pronto para descartar que pequeños fragmentos puedan alcanzar el territorio español, la probabilidad de que caigan restos en un sitio habitado es muy pequeño”, insiste Lomba, quien apunta que hay que esperar y en su caso, si hubiera peligro, se tomarían medidas de protección adecuadas.

En concreto, el centro español está “informando en tiempo real” de la reentrada de la Tiangong 1 a los servicios de protección civil de toda Europa, apunta el experto del CDTI.

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