Un juez de Sabadell (Barcelona) que investiga el papel de los Mossos d’Esquadra el 1-O ha acordado citar como investigada a la jefa de la Región Metropolitana Norte y ha requerido a la policía catalana que identifique los móviles que se facilitaron a algunos agentes para el día del referéndum.

En una providencia, el titular del juzgado de instrucción número 2 de Sabadell (Barcelona) ordena a los Mossos que identifiquen a la comisaria Cristina Manresa, jefa de la región policial Metropolitana Norte de Barcelona, y a su número dos, el intendente Xavier Creus, para poderles citar como investigados por un delito de desobediencia, a raíz de las declaraciones de varios testigos e imputados en la causa.

El juez mantiene imputados entre otros a un inspector, un subinspector y al jefe de la comisaría de Santa Perpètua de Mogoda

Además, el magistrado ha ordenado a los Mossos que acrediten la “preexistencia” de los móviles que, según declararon otros investigados en el procedimiento, fueron entregados a agentes de la policía catalana desplegados durante el 1-O, así como que acrediten su titularidad y qué teléfonos se entregaron a cada patrulla.

El juez, que mantiene imputados entre otros a un inspector, un subinspector y al jefe de la comisaría de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona), abrió una causa por desobediencia a raíz de una denuncia por supuesta pasividad de los Mossos d’Esquadra en la región policial del norte de Barcelona durante el 1-O.

El magistrado imputó a estos mandos después de que varios agentes desplegados el 1-O que están investigados en distintos juzgados catalanes por supuesta pasividad a la hora de impedir el referéndum alegaran que la cúpula les “dejó vendidos”, ya que aseguran que acudieron en parejas a puntos de votación, llenos de gente, sin apoyo a unidades de orden público, sin cintas para precintar, ni vehículos para llevarse las urnas.

Cristina Manresa -que accedió a este puesto el pasado mes de mayo- y su número dos, Xavier Creus, serán citados para que declaren como investigados por un delito de desobediencia

A raíz de las declaraciones de los responsables policiales ya imputados, así como de varios testigos, el juez ha acordado, en una resolución firmada el pasado 23 de marzo pero notificada el pasado 4 de abril, que la policía catalana identifique a los mandos que en declaraciones previas en la causa fueron señalados como la “jefa de región Cristina Manresa” y “subjefe o intendente Xavier Creus”.

Una vez que los Mossos certifiquen que estas personas son la jefa de la región Metropolitana Norte, la comisaria Cristina Manresa -que accedió a este puesto el pasado mes de mayo- y su número dos, Xavier Creus, el juez los citará para que declaren como investigados por un delito de desobediencia a la autoridad judicial, según concreta en la providencia.

Además, el juez también pide que los Mossos identifiquen los teléfonos móviles que se entregaron a algunos agentes que se desplegaron el 1-O en la zona policial metropolitana norte.

Según han informado a Efe fuentes de la investigación, durante el 1-O los Mossos enviaron a los centros de votación, para reforzar el dispositivo policial, a 17 agentes adscritos a la sala regional de mando, que en su dotación no disponen de la emisora de comunicación que sí tienen los agentes de otras unidades.

El juez también ha pedido a los Mossos que remitan a la Guardia Civil todas las comunicaciones registradas durante la jornada del 1-O en la sala regional de la Zona Metropolitana Norte

Ante esta situación, los Mossos pudieron obtener un máximo de quince emisoras para facilitarlas a la mayor parte de los efectivos de refuerzo, por lo que a los otros agentes les entregaron teléfonos móviles titularidad de la Generalitat, para que se pudieran mantener en contacto con la sala de mando.

Además, el juez también ha pedido a los Mossos que remitan a la Guardia Civil todas las comunicaciones registradas durante la jornada del 1-O en la sala regional de la Zona Metropolitana Norte, tanto las comunicaciones entrantes como las salientes, así como el contenido de las mismas.

En su providencia, el juez especifica que se deben entregar todas las comunicaciones de ese día, independientemente del medio que se hubiera usado para emitirlas, por lo que incluye el “chat corporativo” al que hicieron referencia algunos imputados en sus declaraciones en sede judicial.

Una vez recibida esta información, la Guardia Civil deberá elaborar un informe analizando las comunicaciones y remitirlo al juzgado

Estos chats son los que mantienen activos los responsables de la sala de mandos para disponer de información al instante de cualquier incidencia que se produce durante dispositivos policiales, según las fuentes consultadas. Una vez recibida esta información, la Guardia Civil deberá elaborar un informe analizando las comunicaciones y remitirlo al juzgado.

Varios juzgados catalanes mantienen abiertas investigaciones sobre la función de los Mossos d’Esquadra el 1-O, de forma paralela a la causa abierta en la Audiencia Nacional, en la que la juez Carmen Lamela ha procesado por sedición al exjefe de los Mossos d’Esquadra Josep Lluís Trapero, al exsecretario general de Interior César Puig y al exdirector de la policía autonómica Pere Soler.

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