Ir a un safari en algún país africano es saber que hay muchas posibilidades de vivir una experiencia natural única. A veces, tras horas y horas de búsqueda, uno puede acabar la jornada sin haber visto ningún majestuoso animal. Otras, sin embargo, estos no solo se dejan ver, sino que se acercan hasta distancias que uno puede llegar a considerar peligrosas. Como en el caso de esta familia, que vio cómo un guepardo se colaba en su coche durante un safari por el Serengueti, en Tanzania.

Los protagonistas (humanos) de la historia fueron el fotógrafo y guía de la empresa Grand Ruaha Safaris Peter Heistein, su hijastro, Britton Hayes y la madre de este, Elisa Jaffe. Durante su recorrido, en una parada para avistar a los animales, tres guepardos que estaban descansando en la zona se acercaron. Uno de ellos, más curioso que amenazante, entró por la ventana del todoterreno, dejando helados a sus ocupantes.

El animal, tras entrar, husmea asientos, el hombro de Hayes y la parte trasera del coche. El joven se muestra tranquilo e impasible, sin mantener contacto visual con el animal, gracias a que el experimentado guía Alex Mnyangabe había explicado a Hayes cómo actuar en caso de toparse con estos animales.

“Tres guepardos estaban cazando cuando uno saltó sobre la capota y otro saltó detrás de Land Cruiser cerca de Britton para explorar. Gracias a Dios, la guía ayudó a mi hijo a mantener la calma (aunque estaba muerto de miedo) y evitó el contacto visual hasta que el guepardo ya no lo vio como una amenaza”, relataba la madre en Facebook.

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