El gerundense Eduard Alonso dormirá cada noche ante la prisión de Neumünster, donde Carles Puigdemont está recluido desde hace más de una semana, “hasta que salga” del centro penitenciario. En declaraciones a la ACN, Alonso explicó que llegó al municipio alemán el pasado viernes por la mañana después de un viaje que hizo por carretera con su furgoneta desde Girona.

Aunque ha afirmado que duerme cada noche en su vehículo, aparcado delante de la prisión, y que lo hará hasta que Puigdemont quede liberado, espera que “este martes” la Fiscalía se posicionase en contra de que se mantenga entre rejas. En caso de que la justicia alemana mantenga Puigdemont, Alonso dice que “no sólo seguirá él” en la cárcel, “sino todo un pueblo”.

A partir de este martes, se espera que la Fiscalía general del Land Schleswig-Holstein se pronuncie sobre si se le deben aplicar medidas cautelares mientras el juez decide sobre su extradición, un proceso que podría prolongarse entre 60 y 90 días. Cuando el ministerio público haya pronunciado, el tribunal superior de Schleswig-Holstein fijará las medidas cautelares, que podrían significar la liberación del presidente o bien el alargamiento del encarcelamiento hasta la decisión final.

Alonso está estos días acompañado de Jaume Marquet, conocido como Jimmy Jump por sus irrupciones como espontáneo en eventos deportivos y también en el festival de Eurovisión de 2010. Marquet, que vive desde hace unos años en Alemania, explica que no tiene previsto saltar en prisión. “No planeo nada, pero sí entre todos a ver si hacemos un poco de revuelo”, afirmó. “Vengo aquí para apoyar a mi presidente, para ver si entre todos lo podemos hacer fuera de la cárcel”, ha continuado.

Varios catalanes han acercado a cuentagotas durante la semana santa para apoyar Puigdemont, tras la manifestación del pasado miércoles por la tarde a las puertas de la prisión de Neumünster. Por ejemplo, una familia catalano-alemana se acerca al recinto penitenciario este lunes por la tarde para dejar una carta al presidente destituido en el buzón de la prisión.

”Hemos venido a apoyar al presidente, hemos estado unos días de vacaciones en Dinamarca, y de vuelta -vivimos en Alemania- hemos decidido pasar por aquí para poder entregar una carta y dar nuestro apoyo”, afirmó Georgina Ramírez, la madre de la familia. El padre, Volker Nannen, de origen alemán, tildó Puigdemont de “preso político” y aseguró que “los alemanes lo saben”.

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