El ejército de Turquía sigue movilizando tropas y vehículos en la frontera con el enclave kurdosirio de Afrín ante una posible operación militar, informó hoy la agencia de noticias turca semipública Anadolu. Según las fuentes citadas por la agencia, se habrían desplegado tanques en los municipios fronterizos de Hassa y Kirikhan, en la provincia turca de Hatay.

Anoche, tras una reunión del Consejo de Seguridad turco (MGK), integrado por el Ejército, Gobierno y servicios de inteligencia, Ankara reiteró que tomaría las medidas necesarias para evitar que “fuerzas terroristas” se asienten en su frontera. El Gobierno turco se refiere así a la milicia kurdosiria “Unidades de Protección Popular” (YPG), aliada de Estados Unidos en la lucha contra el Estado Islámico (EI).

La probabilidades aumentaron tras el anuncio de EE.UU. de armar a milicias kurdas para una nueva fuerza de 30.000 efectivos desplegados en las fronteras con Turquía

Ankara considera que YPG es un brazo de la guerrilla turco-kurda, el ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, sopesa desde hace días una posible operación militar, que se llevaría a cabo junto al Ejército Libre Sirio (ELS), un grupo opositor al régimen sirio.

La probabilidades de una incursión turca en el norte de Siria aumentaron tras el anuncio de Estados Unidos de armar a milicias kurdosirias para crear una nueva fuerza de 30.000 efectivos que se desplegaría en zonas fronterizas con Turquía e Irak. Sin embargo, el secretario de estado de EEUU, Rex Tillerson, negó anoche que Washington quiera construir una fuerza fronteriza y señaló que todo fue un malentendido.

Mientras tanto, el YPG y facciones rebeldes respaldadas por Turquía se han enfrentado en las últimas horas cerca de la región de Afrín, según activistas. Los combates se han desencadenado en las líneas de contacto entre ambos bandos en las proximidades de Afrín, bajo el control de las YPG, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La ONG explicó que se oyeron varias explosiones en zonas de esa región causadas por los disparos de artillería de los grupos insurgentes sirios contra Kafr Yena, Basuta y Qustul Yandu. También lanzaron proyectiles contra posiciones de la milicia kurda en Kafr Asher, en las inmediaciones de Afrín, en el noroeste de la provincia de Alepo.

Las YPG han atacado los alrededores de la ciudad de Azaz, también en el norte de Alepo y en la frontera con Turquía. Esa urbe está bajo el control de las llamadas facciones del Escudo del Éufrates, que están respaldadas por las fuerzas turcas.

Por su parte, el viceministro sirio de Exteriores, Faisal Miqdad, advirtió de que el Ejército destruirá cualquier avión turco que viole su espacio aéreo, en un comunicado que leyó a la prensa en Damasco. “La Fuerza Aérea de Siria ha recuperado por completo su capacidad y está lista para destruir los objetivos aéreo turcos en el cielo de la República Árabe de Siria. Esto significa que en caso de ataque de aviones turcos en Siria, (Turquía) debe darse cuenta de que no se va de picnic”, zanjó.

Desde que el Ejército turco lanzara en verano de 2016 la operación “Escudo del Éufrates” para arrebatar al EI una importante franja en el norte de Siria, Erdogan ha denunciado la presencia de las YPG al oeste del Éufrates como “inaceptable”. Además, ha exhortado a Washington a que fuerce la retirada de esas unidades kurdas, lo que no se ha producido hasta ahora.

El Gobierno turco teme que las YPG planifiquen hacerse también con el control del territorio entre Manbech y Afrín, una distancia de unos 80 kilómetros, para establecer una franja bajo dominio kurdo a lo largo de toda la frontera norte de Siria.

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