La Casa Blanca ha pedido al Congreso 18.000 millones de dólares a lo largo de una década para el muro fronterizo con México como una de las condiciones en la negociación de una solución migratoria a los jóvenes indocumentados del programa DACA conocidos como “soñadores” (dreamers).

Así lo anunció en un comunicado el líder negociador por parte de los demócratas, el senador Dick Durbin, poco después de que el diario Wall Street Journal diera la exclusiva con detalles sobre la propuesta.

Según el legislador, la Casa Blanca añadió hoy a su lista de condiciones de octubre para la negociación migratoria una petición “de 18.000 millones anuales en fondos para la construcción del muro fronterizo”.

“Es indignante que la Casa Blanca mine meses de trabajo bipartidista intentando de nuevo poner su lista entera de deseos de línea dura contra los inmigrantes, además de 18.000 millones en fondos para el muro, en las espaldas de estos jóvenes”, indicó Durbin.

“El presidente (Donald) Trump dijo que quizás necesite un buen cierre de Gobierno para conseguir su muro. Con esta petición, parece caminar en esa dirección”, agregó, en referencia al riesgo de que eso ocurra si no se alcanza un acuerdo antes del 20 de enero.

La víspera, Trump se reafirmó en su posición de que cualquier solución para los jóvenes del programa DACA (Acción Diferida para los llegados en la infancia) debe ir acompañada de fondos para el muro y otras condiciones, un requisito inaceptable para los demócratas.

El DACA protege desde 2012 a más de 750.000 jóvenes indocumentados de la deportación, los llamados “dreamers”, de los cuales el 78% nació en México. Llegaron de niños al país y cuentan con cierto nivel educativo. Reciben permisos de trabajo temporales, licencias de conducir y un número de seguridad social.

Un “genio estable”

El presidente norteamericano se ha definido este sábado como “un genio muy estable” en un intento de zanjar las especulaciones sobre su capacidad y estabilidad mental que han circulado por Washington a raíz de la publicación de un libro sobre su Presidencia.

“Realmente, a lo largo de mi vida, mis dos grandes activos han sido la estabilidad mental y ser, como, realmente listo (sic)”, aseguró Trump en la red social Twitter.

Trump mostraba así su indignación por los rumores que ha despertado la publicación este viernes del libro Fire and Fury”(“Furia y fuego”), cuyo autor, Michael Wolff, asegura que los funcionarios de la Casa Blanca cuestionan las dotes del mandatario para gobernar.

Hace un mes, un grupo de legisladores -la mayoría demócratas- convocaron a una profesora de psiquiatría en la Universidad de Yale, Bandy X. Lee, para que les hablara sobre lo que el comportamiento de Trump revela sobre su estado mental.

“(Trump) Va a perder el control, y estamos viendo las señales“, dijo Lee a los legisladores, según relató en una entrevista con el diario Politico el miércoles.

Una nueva valla

Los 18.000 millones de dólares se destinarían, según el documento obtenido por CNN y el Washington Post, a la construcción de más de 1.126 kilómetros (700 millas) de nueva valla fronteriza y reemplazos de otras existentes.

A ese monto se suma la petición de 15.000 millones de dólares para personal adicional y formación, tecnología y carreteras de acceso, lo que da un total de 33.000 millones en seguridad fronteriza, el gran tema de campaña del ahora presidente Donald Trump.

Si el Congreso accediera a adjudicar estos fondos, se trataría de una gran extensión de los 1.052,51 kilómetros (654 millas) de barrera actuales, arrojando un total de 1.609,34 kilómetros (1.000 millas), alrededor de la mitad de la frontera suroeste, estiman los medios.

Estos planes están descritos en un documento preparado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) para un grupo de senadores -entre ellos Durbin-.

“Este documento solo cubre un aspecto, las necesidades de seguridad nacional, de las prioridades migratorias que el presidente ya estableció y fue entregado al Congreso ante una petición específica de los equipos negociadores”, explicó una fuente del Gobierno que prefirió el anonimato.

“El muro fronterizo debe ser financiado completamente por el Congreso pero las otras prioridades, como mejorar las medidas para hacer cumplir las leyes migratorias y un sistema migratorio basado en el mérito, deben ser parte de un paquete de reforma migratoria mayor”, agregó.

Trump anunció en septiembre pasado el fin del programa DACA, impulsado por el expresidente Barack Obama en 2012 y que protegía de la deportación a los jóvenes que llegaron al país de niños, pero dio al Congreso hasta el próximo 5 de marzo para encontrar una solución a su situación.

Según Durbin, que está previsto se reúna con Trump y otros negociadores la próxima semana, desde entonces más de 14.500 de esos jóvenes han perdido ya su estatus DACA y, a partir del 5 de marzo, mil más perderán su protección cada día.

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