Podemos tener más o menos presupuesto para invertir en nuestro viaje, pero no por tener más dinero vamos a desperdiciarlo ¿verdad? A todos nos gusta viajar barato, ahorrar lo máximo posible y conseguir que las vacaciones nos salgan a un precio de auténtica fantasía. Eso implicaría tener más presupuesto para otras cosas, especialmente para aquellas que en los viajes no se pueden economizar de ninguna de las maneras. Porque podemos ahorrar en el vuelo o en el hostal, pero el acceso a un museo o el pago de una gran exposición tienen tarifas inamovibles por mucho que lo intentemos. Hoy aprenderemos a gestionar los gastos que sí se pueden optimizar para que el viaje nos acabe saliendo mucho más estructurado y que podamos disfrutarlo mejor (y si nos sobra algo, siempre podemos guardarlo para el siguiente viaje).

Restaurantes solo en días especiales

Lo sabemos: disfrutar de un restaurante es una maravilla y se trata de una de esas cosas que no olvidamos cuando viajamos. Pero hay otras maneras de alimentarse cuando estamos en ciudad o país ajeno que también van a ser inolvidables. Normalmente los restaurantes suelen tener unos precios elevados, especialmente si no somos de la zona y no sabemos cuáles son los más baratos o en qué días es posible beneficiarse de ofertas y promociones. Por ello vamos a plantear una alternativa: comida de otros muchos medios.

Si nos alojamos en un lugar que tenga cocina, como una casa de huéspedes o un apartamento compartido, no estará de más que adquiramos alimentos en algún mercado local y que los cocinemos en la comodidad de este espacio privado. Estaremos degustando los alimentos de la región y disfrutaremos de sabores que posiblemente no se parezcan a los de nuestra casa.

Otra opción es comprar en las tiendas de alimentación de barrio en las que puede haber comida preparada mucho más barata que la de los restaurantes y manteniendo un alto nivel de calidad. El resultado de esta idea dependerá de cómo se trate a la comida preparada de estas tiendas en cada uno de los lugares que visitemos. Hay ciudades donde por lo general es comida demasiado industrial que abusa de las especias, de la sal y de sabores muy fuertes. En otros casos sí que se trata de comida deliciosa que representa bien a la región, pero que se distribuye de esta manera como alternativa más económica a ir a los restaurantes.

También es bueno que nos beneficiemos de las distintas opciones de street food que cada día llenan más las calles de la mayoría de grandes ciudades del mundo. Podemos encontrarnos con lugares deliciosos que nos permitan probar sabores de la región sin que el gasto de la factura llegue a ser tan elevado como si fuéramos a un restaurante. Hay muchas opciones, pero lo que es recomendable es que salgamos un poco de la zona de confort para probar cosas nuevas (y que no digáis, “a mi eso de la street food no me gusta nada” si no lo habéis probado).

mercado

Alojamiento económico

Como decíamos unas líneas más atrás, el alojamiento es un buen lugar donde ahorrar de manera considerable. Tenemos que evitar los grandes hoteles, analizar las estrellas de los alojamientos y cambiar el enfoque para comenzar a recurrir a los hostales, las casas de huéspedes y los apartamentos compartidos. Hay grandes oportunidades para quienes viajan sin estar tan aferrados a la idea de estar en una habitación privada donde nadie les moleste y en la cual dispongan de un servicio de habitaciones al que puedan llamar a cualquier hora del día. Normalmente este tipo de hostales no son foco de problemas ni de encuentros incómodos, sino que se convierten en buenas experiencias, algunas enriquecedoras, para quienes los visitan. Tampoco hay que creer que están limitados a gente joven, porque incluso personas que han pasado los 40 años los visitan de una forma frecuente y no suelen ser las de mayor edad a las que se ve en estas habitaciones.

Sí que es recomendable que antes de reservar habitación o cama en un hostal, donde por lo general se acaban compartiendo zonas comunes como el cuarto de baño o la cocina, nos informemos de las valoraciones y la opinión de otros viajeros sobre el lugar al que le hayamos echado el ojo. En la época en la que vivimos, en la que Internet nos conecta a todos de una manera global, es importante que nos beneficiemos de los recursos que tenemos disponibles para sacarles partido y que así podamos eliminar cualquier tipo de margen de error, sorpresa o problema.

Poco equipaje

En relación a la elección de un hostal como lugar de alojamiento también debemos recomendar viajar con poco equipaje. Pensemos que es posible, primero, que no tengamos privacidad absoluta o un lugar donde dejar cosas preciadas. Eso hace que sea mejor viajar sin nada valioso o sin cargas especiales de las que debamos preocuparnos mientras estamos viajando. Al mismo tiempo, viajar con poco equipaje también aumenta nuestra flexibilidad, por lo que podremos apostar por el transporte público en la mayoría de los casos o incluso desplazarnos andando a donde lo necesitemos. En este sentido lo más recomendable es viajar con una mochila y una maleta pequeña como mucho. Si tenemos dudas, recordemos en llevarnos lo mínimo y en optimizar la ropa lo máximo posible para tener solo la del tiempo actual.

Ahorra en el transporte

Uno de los principales problemas que podemos tener cuando visitamos una nueva ciudad es el gasto que hacemos en transporte si compramos billetes de metro o autobús de forma independiente. En poco tiempo podemos llegar a haber gastado una gran cantidad de dinero, en especial si desconocemos el sistema de transporte y, por ejemplo, gastamos demasiado por realizar recorridos cortos que nos podríamos haber ahorrado caminando. Por ello, al menos, lo que debemos intentar hacer es hacernos con tarjetas de varios billetes, abonos o cualquier otro tipo de oferta que esté disponible. En muchas ciudades hay promociones para turistas o billetes especiales que permiten ahorrar de manera considerable al realizar más de un viaje. Informarnos de ello antes de llegar a la ciudad en cuestión evitará que tengamos que gastar más dinero del conveniente en desplazamientos.

viajando

Utiliza conexiones Wi-Fi gratuitas

Hacer llamadas de teléfono de manera internacional gastando con las tarifas de roaming se puede convertir en una auténtica ruina y un problema para nuestro bolsillo. Es fundamental que les recordemos a nuestros amigos y familiares que no tenemos intención de arruinarnos por hablar con ellos mientras estemos de viaje y que busquemos alternativas. Hoy día no hay ningún tipo de problema en hablar de forma gratuita utilizando conexiones Wi-Fi, como puede ser la de un restaurante o la de un ciber-café incluso. Lo que haremos será realizar la llamada a través de una aplicación de mensajería como WhatsApp o similar e incluso tendremos la oportunidad de realizar una videollamada si queremos ver a la persona que está al otro lado. De esta manera contaremos con una buena comunicación y no notaremos la diferencia respecto a si usáramos las llamadas normales. Eso sí, es conveniente que nos aseguremos de que la ciudad a la que vamos tiene opciones de Wi-Fi gratuito si vamos a depender de ellas. Por lo general siempre hay posibilidades, pero todo dependerá del lugar al que nos dirijamos.

Otra opción dentro de este contexto pueden ser las tarjetas SIM locales, con las que nuestro teléfono funcionará para que podamos hacer llamadas. Esto es algo útil si pretendemos realizar llamadas locales a servicios, negocios o cualquier otro tipo de lugar donde no podamos ponernos en contacto con, por ejemplo, una llamada a través de WhatsApp.

Evitar las trampas turísticas

Las trampas turísticas son uno de los principales problemas y en los últimos años se han extendido de una manera implacable en respuesta a la masificación del turismo. Cada vez hay más negocios que se aprovechan de su ubicación inigualable para fomentar la creación de trampas turísticas en las que las personas que no están informadas pueden caer y encontrarse con que el servicio o el producto que se les está proporcionando no está a la altura de lo que debería. Es bastante tópico, aunque haya excepciones, que los restaurantes posicionados en los lugares más céntricos de cada ciudad no solo tengan un precio que está por encima de la media de la zona, sino que además la calidad de la comida no sea ni mucho menos la esperada. Por ello siempre se recomienda informarse antes de emprender el viaje.

Este tipo de trampas se pueden materializar de mil maneras distintas, no solo en la forma de restaurantes, sino también en tiendas y otros comercios o incluso espectáculos y actividades. Como decíamos antes, una buena preparación es el mejor arma que como viajeros tenemos para evitar cualquier tipo de situación que pueda llevar a que gastemos más dinero de la cuenta. Por ello cuando ya hayamos decidido a dónde nos queremos desplazar, lo siguiente será comenzar a recopilar datos de lo bueno y lo malo de cada lugar, estableciendo unas pautas que nos informen de todo cuanto haya que saber.

Tal y como mencionábamos antes, la diferencia en el gasto que vamos a tener si realizamos una buena previsión y si aplicamos los consejos que os hemos dado será elevada. Así podréis dedicar ese presupuesto restante a pagar por experiencias, teatros, museos, viajes a destinos cercanos y otro tipo de actividades que puedan llevar a que vuestras vacaciones sean inolvidables. Pensemos que siempre hay maneras de ahorrar si nos ajustamos un poco y cambiamos las ideas preconcebidas que tenemos en ocasiones sobre cómo viajar.

Foto: werner22brigitte – Free-Photos – rawpixel


Source link

Deja un comentario