Puede que el nombre de Ramón Rodríguez Verdejo deje indiferente a cualquier apasionado al fútbol. La cosa cambia por completo cuando se traduce a Monchi, su nombre ‘artístico’ por excelencia. Arte es lo que lleva haciendo en los despachos desde hace tiempo este director deportivo que en su día fue portero profesional. Su humilde carrera bajo palos choca con su papel de estrella a la hora de fichar bien y a buen precio. Un olfato privilegiado que permitió al Sevilla dar un salto tremendo de calidad.

Ahora busca hacer lo mismo en la Roma, rival del Barcelona en cuartos de final de la Champions. Después de finalizar su jornada en Trigoria y de sortear el caótico tráfico romano, Monchi atiende nuestra llamada telefónica para hablar de la eliminatoria y de su vida en la capital italiana un año después de su aterrizaje.

Hacía diez años que la Roma no alcanzaba los cuartos de final de la Champions. ¿Cómo se vive este logro en el club y en la ciudad?

Era algo que el club necesitaba, sobre todo para demostrar que tenemos ambición. Cuando el sorteo de la fase de grupos deparó uno tan complicado con Atlético de Madrid y Chelsea en el mismo, había cierto temor, cierto pesimismo. Sin embargo, fuimos capaces de sacarlo adelante, terminar primeros de grupo y ahora estamos entre los ocho mejores de Europa. Esta eliminatoria ha levantado mucha expectación. Se respira ilusión aunque prevalece el respeto porque nos vamos a enfrentar, si no al mejor equipo del mundo, a uno de los tres mejores. Es un claro favorito para ganar la Champions, así que comprendemos que es un reto difícil pero no imposible.

Para eliminar al Barça, todo lo que hagamos tiene que estar muy cercano a la excelencia”

Precisamente en 2008 se colaron en esta ronda después de eliminar al Real Madrid contra todo pronóstico. ¿Qué necesita hacer bien la Roma para intentar pasar ante un rival tan duro como el Barça?

Todo. Todo lo que hagamos tiene que estar muy cercano a la excelencia, a la perfección en muchos aspectos, tanto a nivel defensivo como ofensivo. Cuando nos toque defender debemos intentar que el Barcelona genere lo menos posible porque se trata de un equipo con un alto porcentaje de acierto. A la hora de atacar, a priori no vamos a tener tantas ocasiones para anotar, así que deberemos estar muy finos en la definición. Será crucial estar al máximo en las dos áreas.

A pesar de la cierta euforia que se respira en Barcelona desde el sorteo, no todo el mundo conoce de cerca a esta Roma. ¿Cómo definiría al equipo?

Somos un equipo bastante equilibrado. Intentamos jugar con las líneas muy juntas y bastante adelantadas, presionando arriba para incomodar al contrario y buscar la portería rival. A alguno le podrá sorprender, pero el fútbol italiano ha cambiado mucho estos últimos años. Ya no es sólo catenaccio. Ahora hay clubes y entrenadores que apuestan por un fútbol mucho más ofensivo y de posesión de balón. Equipos como la Roma, el Nápoles, la Sampdoria o incluso el Inter han roto con el denominador común de un fútbol ultradefensivo. Ya no existe ese cliché.

El fútbol italiano ha cambiado mucho, ya no es sólo ‘catenaccio’. Ahora hay clubes y entrenadores que apuestan por un fútbol mucho más ofensivo”

Con o sin cerrojo, a Messi se le para…

No es nada fácil con el nivel que está mostrando durante la temporada. Es un jugador imparable, con un nivel de definición excelente y con un repertorio de soluciones técnicas tremendas. Pero no podemos centrarnos sólo en Messi, porque en el Barça hay mucho más. También están Rakitic, Suárez, Dembelé, Iniesta… si nos centramos sólo en parar a Messi nos equivocaremos.

Hablando de ídolos y leyendas, hace unos días comparó a Francesco Totti con un superhéroe. ¿Cuál es exactamente su función una vez retirado?

La comparación con un superhéroe fue para dar a entender que Francesco es un bien, un activo que tiene el club y que debemos exprimir al máximo. Tiene esa capacidad para transmitir los valores más importantes de la sociedad. Yo tengo que estar en muchos frentes, por eso ahora trabajamos juntos en la gestión del vestuario. Es una persona muy cercana a la plantilla porque la mayoría han sido compañeros suyos. Entiende bastante bien cómo son las reglas allí dentro y también mantiene una magnífica relación con el míster (Eusebio Di Francesco), con quien jugó en la Roma. Está en contacto constante para transmitir ideas y también para escuchar a los jugadores por si existe algún tipo de problema.

Totti es ahora el enlace entre Monchi y el vestuario Totti es ahora el enlace entre Monchi y el vestuario (Agencias)

¿Fue duro tener que comunicarle que había llegado su hora?

Bastante (risas). Ten en cuenta que fue a la semana de llegar a Roma. Esa fue la gran primera decisión que tuve que tomar. Alguien tenía que afrontarlo y lo asumí como una parte más de mi trabajo. Se lo dije cara a cara y afortunadamente Francesco lo comprendió. Valoró mi claridad y que lo hiciera mirándole a los ojos. Estoy contento de tenerlo ahora trabajando codo con codo.

Usted estaba en el Sevilla y contaba con ofertas muy suculentas. ¿Por qué eligió la Roma?

Pensé que era un club en el que podía continuar con una política de trabajo muy parecida a la que había creado en Sevilla. Era algo que no quería abandonar. Afortunadamente, me estoy encontrando con lo que esperaba. Me siento respaldado y la economía a nivel deportivo funciona, ya que la planificación del equipo no se verá alterada ni con la construcción del nuevo estadio.

Fue bastante duro tener que comunicarle a Totti que había llegado su hora, pero lo comprendió. Valoró mi claridad y que lo hiciera mirándole a los ojos”

La afición romanista es conocida por su alto grado de exigencia pese a no ser un club que conviva habitualmente con títulos.

La Roma cuenta con una afición apasionada, que se desplaza en multitud para apoyar al equipo. Es cierto que es exigente, pero esto pasa en todos los equipos importantes. Para crecer hay que ser ambicioso.

¿Qué le ha aportado este cambio de aires?

Ha sido una oportunidad importante para crecer personalmente, para darme cuenta de que trabajar fuera de la zona de confort te hace mejorar en muchos aspectos. A nivel profesional, está siendo una experiencia muy positiva. No me asusta el reto, asumo que ha sido un paso importante. Tengo la confianza del presidente y voy a demostrarle que esta está bien invertida. A partir de aquí, nadie se mete más presión ni es más exigente conmigo mismo que yo.

El portero de la Roma, el brasileño Alisson, El portero de la Roma, el brasileño Alisson, (Andreas Solaro / AFP)

Totti ha dejado un hueco insustituible, pero la Roma cuenta con activos potentes. Dos de ellos son Alisson y Under, vinculados recientemente con Madrid y Barça.

En el caso de Cengiz (Under), la prensa turca me preguntó sobre un posible interés del Barça, pero esto se remonta a cuando cerré su fichaje por la Roma. Las personas con las que traté en la operación me hablaron que desde Barcelona podían estar siguiéndolo. Pero deduzco que es algo normal, imagino que el Barça seguirá a muchos jugadores.

En cuanto a Alisson, es la típica cantinela del mercato. No nos ha llegado ninguna oferta. Lo único que queremos es disfrutar de él, de sus condiciones e intentar no tener que hablar todos los días de si Alisson va a salir o no, sino de que es el portero de la Roma, de que rinde bien y de que es importante para el equipo.

¿Cómo se sostiene el proyecto de un club como la Roma con la burbuja existente en el actual mercado de fichajes? ¿Cómo se puede ser competitivo?

Afinando al máximo a la hora de fichar. Intentar no equivocarse, trabajando mucho con nuestra red de scoutings. Es evidente que no tenemos el potencial de otros equipos, así que es imprescindible hacer un buen trabajo de barrido de mercado. A lo mejor hay jugadores a los que otros no llegan o no los han visto suficiente. Es allí donde tenemos que avanzarnos para adquirir jugadores que consideramos que tienen un nivel acorde con el club.

Tal como está el mercado, tenemos que afinar al máximo a la hora de fichar. No tenemos el potencial de otros equipos, así que debemos hacer un buen trabajo de barrido de mercado y adquirir jugadores a los que otros quizá no llegan”

¿Y para luego retenerlos?

Es cierto que esta temporada perdimos a un hombre muy importante como Salah, pero se quedaron Manolas, Strootman, Nainggolan, Dzeko… y eso también debe valorarse. La Roma, como todos los clubes, sabe que el mercado fluctúa y tiene que estar preparada para afrontarlo. Pero no sólo se tiene que tener en cuenta los que salen, sino también los que se quedan. Eso quiere decir que el proyecto les convence.

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