El exconseller de Territori y de Empresa i Ocupació, Santi Vila, comienza este lunes una nueva etapa en la empresa privada y más alejada de la política. El exdirigente del Govern, que fue encarcelado junto al resto de compañeros del gobierno cesado, aunque es su caso salió en libertad bajo fianza tras pasar una sola noche, es el nuevo director general de una importante empresa de servicios, y tiene previsto retomar su actividad como profesor de la Universidad de Girona, pero no renuncia a la política. De hecho, Vila mantiene intacta su voluntad de postularse como candidato a la alcaldía de Barcelona en las próximas elecciones municipales.

Varios medios dan cuenta del cambio de rumbo de la actividad profesional de Vila, pero él mismo la ha explicado en declaraciones a RAC1, donde ha señalado que “hay una etapa que se acaba” y “ahora entramos en un año en que tendremos que asumir las responsabilidades y, por tanto, pagar las facturas y mientras tanto tengo la suerte de que me puedo incorporar ya en el mundo privado”. El exconseller espera ser muy útil en la empresa a la que se incorpora al tiempo que intentará “retomar muy pronto mi actividad académica, volviendo a dar clases, y a mirar adelante”.

Vila es profesor en excedencia de Historia Contemporánea de la Universidad de Girona desde que inició su carrera como alcalde de Figueras

Vila es profesor en excedencia de Historia Contemporánea de la Universidad de Girona desde que inició su carrera como alcalde de Figueras, etapa en la que cultivó su amistad con el presidente cesado Carles Puigdemont, y con quien ha mantenido importantes diferencias políticas como consecuencia del ‘procés’. El exconseller dimitió antes de que el Parlament aprobara la DUI, lo cual le valió para abandonar anticipadamente la prisión preventiva, pero se mantiene sobre él la causa judicial del Supremo por rebelión, sedición y malversación.

Como consecuencia de su desmarque de la hoja de ruta unilateral del anterior Govern, y sus declaraciones tras salir de prisión en las que aseguró que él nunca hizo nada, mientras fue conseller, por favorecer las estructuras de estado catalanas, su partido, el PDeCat, le abrió un expediente. Tras conocer esa decisión, Vila confirmó su voluntad de proseguir con sus objetivos electorales, entre las que figura su voluntad de presentarse como candidato a la alcaldía de Barcelona. La vuelta a la política municipal podría venir de la mano de su propia plataforma política si en el partido finalmente se aprueba su expulsión.

La última aparición pública destacable de Vila fue el pasado 22 de noviembre, en un acto de Foment del Treball en Barcelona donde tuvo la oportunidad de saludar al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy

En todo caso, Vila tiene en el horizonte la publicación de un libro que seguramente dará que habrá. Lo ha escrito en el tiempo transcurrido desde que salió de prisión y el título ya resulta suficientemente sugerente: ‘De héroes y traidores’. Son precisamente los epítetos que tanto se escucharon en el entorno de la política catalana en las fechas en las que el expresident debía decidir entre si convocaba elecciones o tiraba adelante con la DUI en el Parlament.

Puigdemont optó finalmente por la segunda opción a pesar de que en principio tenía decidida la primera. Vila contribuyó a que el expresident se convenciera, al menos en primera instancia, por adelantar los comicios y recibió a menudo el calificativo de traidor, como lo recibió el propio Puigdemont el día que cambió de idea y acabó por declararse la independencia de forma unilateral.

La última aparición pública destacable de Vila fue el pasado 22 de noviembre, en un acto de Foment del Treball en Barcelona donde tuvo la oportunidad de saludar al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a pesar de que hacía solo unos días que el exconseller había salido de prisión.

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