“Ante un Gobierno agotado, sin impulso y con el silencio cómplice de su principal socio parlamentario, aspiramos a liderar el país desde la oposición”. Así de contundentemente expone Pedro Sánchez a La Vanguardia sus prioridades y grandes objetivos políticos para este año 2018 que ahora arranca, frente a un Mariano Rajoy que ya cumple seis años en el poder y que a juicio de los socialistas acumula ya una gravísima “doble fractura”, la territorial y la social, fruto de su “inacción y parálisis”. Y sostenido por un Albert Rivera que ahora busca desbancar al presidente del Gobierno como líder del centro-derecha en España.

“Nuestro propósito es seguir construyendo la alternativa al gobierno del PP desde el espacio de una izquierda que defiende la unión de los pueblos de España”, asegura el líder del PSOE ante el aún incierto panorama en Catalunya, desmarcándose del derecho de autodeterminación que defiende Unidos Podemos.

“Aspiramos a liderar el país desde la oposición”, afirma el dirigente socialista

En esta “nueva vida” que afronta al frente del PSOE –recuperó la secretaría general del partido tras ganar las primarias a Susana Díaz el 21 de mayo del 2017–, y apenas seis meses después del 39º. congreso federal del partido en el que renovó su proyecto político, Sánchez considera para empezar que ha recobrado el pulso electoral. “Este año hemos consolidado el 24-25% de apoyo, convirtiéndonos en la alternativa al PP y dejando muy atrás a Unidos Podemos”, afirma el líder del PSOE.

La amenaza de sorpasso por la izquierda de la formación de Pablo Iglesias ha quedado ya totalmente neutralizada, según los estrategas de Ferraz. El PSOE, a su juicio, habría ganado ya la dura pugna en la izquierda que mantuvo con Unidos Podemos. Y ahora piensan que lo que se dirime, “con retraso”, es un pulso en la derecha, entre el PP y Ciudadanos, disparado tras las elecciones catalanas del 21-D.

En las primeras elecciones generales a las que concurrió como candidato socialista a la presidencia del Gobierno, el 20 de diciembre del 2015, Sánchez recabó 5,5 millones de votos, el 22% del total, y 90 diputados. Tras el fracaso de aquella legislatura, por la imposibilidad de lograr su investidura como presidente tras los vetos mutuos entre las que entonces denominó como “fuerzas del cambio”, Podemos y Ciudadanos, en las siguientes elecciones, el 26 de junio del 2016, el PSOE obtuvo 5,4 millones de votos, el 22,6% del total y ya sólo 85 diputados. El 1 de octubre de aquel año, el comité federal del PSOE forzó su dimisión. Pero el pasado mes de mayo, contra viento y marea, Sánchez recuperó el cargo de secretario general. Y desde entonces piensa que tiene el viento y la marea ya a favor.

Sánchez se sitúa en una izquierda que defiende “la unión de los pueblos de España”

“Somos la izquierda de gobierno que aspira a ganar al bloque conservador”, asegura ahora Sánchez sobre el flanco de centro-derecha que conforman el PP y Ciudadanos. Y, para ello, “debemos continuar con nuestra senda ascendente”.

Pese a que, ante la aceleración de los acontecimientos del proceso independentista en Catalunya, Sánchez apeló a su “sentido de Estado” y apoyó junto a Rajoy y Rivera la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Catalunya, el líder del PSOE quiere relanzar este nuevo año su labor como líder de la oposición en el Parlamento. “Somos la izquierda de gobierno –insiste Sánchez–, por lo que haremos una oposición contundente contra las políticas de desigualdad que plantea el PP y su socio, Ciudadanos”.

Por lo pronto, el PSOE ya ha anunciado que no respaldará los nuevos presupuestos del Estado que presente Rajoy, que a su juicio auguran más recortes sociales, y que en cambio lanzará su propio proyecto de cuentas alternativo. Otra cuestión será el nuevo sistema de financiación autonómico, que los siete presidentes autonómicos del PSOE esperan como agua de mayo, y que Sánchez asegura que está dispuesto a negociar con Rajoy. Pero para ello espera que el presidente del Gobierno lo presente de una vez.

“Hemos dejado ya muy atrás a Unidos Podemos”, resalta el líder del PSOE

En el ámbito territorial, Sánchez prioriza abordar los trabajos de la comisión territorial en el Congreso, “a la que esperamos que se incorporen todos los partidos”. La situación de Catalunya mantiene fuera de este foro parlamentario a Unidos Podemos y al PNV, también a ERC y al PDECat. Pero los trabajos de esta comisión parlamentaria arrancarán ya a partir del próximo 10 de enero, con las comparecencias de los tres padres vivos de la Constitución de 1978: Miquel Roca, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y José Pedro Pérez Llorca.

“Y en el segundo semestre del año iniciaremos ya los trabajos de la subcomisión parlamentaria para la reforma constitucional”, confía Sánchez. Ese fue el compromiso al que llegó con Rajoy, como contrapartida al respaldo socialista a la aplicación del artículo 155 en Catalunya. Y para el líder del PSOE ese compromiso sigue estando muy vigente, por más que Rajoy parezca muy reacio a asumirlo.

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