La España plurinacional no toca. No toca ahora, y eso que está en marcha la campaña del 21-D en Cataluña. Los socialistas, tanto en el PSOE como en el PSC, prefieren aparcar esa expresión, que aprobó el 39º Congreso Federal, el pasado junio, pero que generó gran polvareda interna, para no “dispersar” el mensaje. Por razones de “eficacia discursiva“, como recalcan en el equipo de Miquel Iceta, que cree prioritario “centrar el tiro“, profundizar en una idea fuerza: no investir en ningún caso a ningún candidato independentista, aportar soluciones, ofrecer un acuerdo para un mejor encaje de Cataluña en una España federal y prometer un “cambio de rumbo” frente al “desastre” que supondría la vuelta de los separatistas a la Generalitat. En ese menú no entra, al menos por ahora, la defensa de Cataluña como nación, aunque sí figure como tal en el programa. Y el PSOE de Pedro Sánchez está plenamente de acuerdo.

De hecho, el secretario general lleva semanas sin hacer bandera de la plurinacionalidad de España, pese a que fue una de sus antorchas en su camino de primarias y uno de los anclajes de su discurso frente a Susana Díaz y Patxi López. El concepto fue pasando a un segundo plano hasta desaparecer de los discursos desde la negociación y aprobación del artículo 155 de la Constitución. Tampoco salió en el primer comité federal del nuevo mandato del madrileño, ni lo usó este fin de semana en su estreno en la campaña oficial del 21-D. Ni en Tarragona el sábado por la mañana ni por la tarde en Mataró (Barcelona), ni el domingo en Lleida mentó esa expresión.

“Ser federal es esto, compartir un proyecto unidos en la diversidad”, señala Sánchez. Esa es su nueva palabra clave, la reivindicación de la “diversidad”

Sánchez recordaba que, antes de comenzar su “segunda vida” como secretario general, antes de vencer en las primarias de mayo, “algunos decían” que si él ganaba se rompería España y se rompería el PSOE. “Y aquí estamos el PSOE y el PSC unidos y juntos, demostrando que podemos entender a Cataluña desde su diversidad. Ser federal es esto, compartir un proyecto unidos en la diversidad. Cada uno con su identidad, compartiendo un proyecto de una Cataluña mejor en una España diferente”, y eso es lo que los socialistas van a “empezar a construir después del 21-D”, sostenía este domingo en Lleida y la víspera en Mataró. Un discurso que viene reproduciendo, con estas o similares palabras, en sus discursos de las últimas semanas.

Con el 155

El líder del PSOE ha reemplazado la expresión “España plurinacional” o el dibujo de España como una “nación de naciones” por el subrayado de que “solo aquellos partidos que entiendan la diversidad podrán gobernar España”. La “diversidad” es la nueva palabra clave, la que viene a recoger esa concepción de la plurinacionalidad pero glosándola de forma más sencilla, más pacífica y menos controvertida. Hacia dentro y hacia fuera. En alguna ocasión, como el pasado 21 de octubre en Murcia, llegó incluso a definir Cataluña como “región”.

En Ferraz señalan que el compromiso no ha decaído, pero admiten que no es oportuno sacarlo ahora ni “nadie pregunta” ni reporta más votos

“Desde el 155 nadie nos pregunta y es verdad que nosotros no invocamos la España plurinacional, lo que no quiere decir que haya decaído el compromiso. Pero no interesa del todo sacarlo ni tampoco viene a cuento forzarlo. No parece lo más oportuno ahora en plena ofensiva del secesionismo —explica un alto cargo de la cúpula federal, muy próximo al secretario general—. A Miquel tampoco le convencía al cien por cien esto, y siempre pensó que era una expresión que traía polémica y no reportaba votos”.

En Ferraz y en el sanedrín de campaña del PSC ponen como prueba de que no es necesario devolver al primer plano la idea de la plurinacionalidad los datos de las encuestas: el partido está subiendo sin haber traído a colación la expresión, se habla incluso de “remontada“. “Iceta es el que marca la agenda en estas elecciones. Y va como un avión sin necesidad de hablar de la España plurinacional”, manifesta este domingo otro integrante de la ejecutiva.

El primer secretario tampoco desempolva en sus mítines ese compromiso aprobado por el 39º Congreso Federal del PSOE. “Es una cuestión de eficacia discursiva, de centrarnos en lo que debemos centrarnos. Ahora el mensaje principal es otro: no investiremos a los independentistas, ponemos soluciones y acuerdos sobre la mesa y no rupturas ni más enfrentamientos, queremos un cambio de rumbo… Esa idea de Cataluña como nación está integrada en la España federal que defendemos, y no hace falta insistir más en ello. Hacerlo sería dispersar el mensaje. Todo el mundo sabe que defendemos la España plurinacional”, subraya un miembro del puente de mando de la campaña del PSC.

¿Y en la reforma constitucional?

Pero hay más razones. “Reabrir el debate ahora favorece a PP y Ciudadanos, que utilizarían eso contra nosotros. Es una distorsión que no nos conviene. Ahora no toca. Y eliminando esa cuestión también nos permite que votantes de Cs se acerquen a nosotros”, observa otro de los responsables de discurso del comité electoral del PSC.

El PSC remarca que “el mensaje principal” para el 21-D es otro: no investir a los ‘indepes’, soluciones, acuerdos, cambio de rumbo, España federal

No está previsto“, por ahora, que Sánchez vuelva a izar la bandera de la plurinacionalidad en el corto plazo, dicen en Ferraz. El propio secretario general, el pasado 6 de diciembre, en la recepción por el Día de la Constitución en el Congreso, reconocía en conversación informal con periodistas que la cuestión de la plurinacionalidad había sido aprobada en el cónclave socialista y él mismo la había defendido en sus primarias, pero a la vez añadía que ese concepto no tenía por qué plasmarse igual en la reforma de la Carta Magna que el PSOE quiere abordar a partir de septiembre de 2018. Ni siquiera era obligado que fuese una propuesta del partido o una línea roja. “Desde luego, no tiene por qué ir esa expresión de la España plurinacional en la comisión de evaluación del Estado autonómico [la que ya está en marcha en la Cámara Baja] —completan desde el núcleo duro del líder—. En todo caso, puede ser uno de los elementos de negociación en la subcomisión de revisión de la Constitución“, si es que este órgano finalmente se abre, cosa nada clara ahora mismo.

Militantes socialistas entonan 'La Internacional' en la clausura del 39º Congreso Federal del PSOE, el pasado 18 de junio en Madrid. (EFE)Militantes socialistas entonan ‘La Internacional’ en la clausura del 39º Congreso Federal del PSOE, el pasado 18 de junio en Madrid. (EFE)

La principal batalla de Sánchez es, de hecho, esa. Que Mariano Rajoy cumpla la “palabra” que le dio de que se abriría el debate sobre la actualización del texto del 1978. El presidente del Gobierno ha venido diciendo que solo le prometió “hablar” de ella, nada más. El pasado miércoles, volvió a enfriar las opciones de reforma al asegurar que era complicado saber si la modificación de la Carta Magna llegaría en esta legislatura. El secretario general socialista suele incidir en sus discursos —sobre todo desde que acordó con Rajoy la aplicación del 155— que su partido no tiene la misma idea de España que el PP. PSOE y PSC, advierte, persiguen una España federal, una puesta al día del texto de 1978 que asegure un mejor encaje de Cataluña pero también suponga la incorporación de nuevos derechos y el blindaje de los ya existentes. Dicho de otro modo, Sánchez busca subrayar la diferenciación con el PP para defenderse de los ataques de Podemos por su apoyo al 155, pero ahora lo hace sin necesidad de recurrir a la idea de la España plurinacional.

Concordia y convivencia

Tampoco le hace falta tocarla a Iceta, que reitera que precisamente porque él y su partido aman la Constitución, consideran que es preciso reformarla para “dar 40 años más de vida a la niña“. El candidato machaca en sus mítines que quiere mejor financiación y más autogobierno para Cataluña. Sánchez, por su parte, elogia el proyecto de “concordia”, “convivencia” y “progreso” de Iceta.

El programa del PSC no obstante sí incluye en su programa la España plurinacional. La dirección de Sánchez dice que el concepto es “una idea más”

Cuando la dirección del PSC dice que en modo alguno ha abandonado la concepción de la España plurinacional de naciones no miente. En su programa del 21-D [aquí en PDF], en su quinto y último capítulo, sostiene que Cataluña “es una nación plural y diversa y España una nación de naciones, un conjunto de pueblos con singularidad propia, pero con lazos sociales, culturales y políticos que los han mantenido unidos […]. Como siempre hemos defendido, el hecho de reconocer Cataluña como nación y España como un estado plurinacional no rompe la unión política de España ni da a los catalanes derechos distintos de los del resto de españoles”. Como “federalistas”, los socialistas catalanes plantean un “proyecto compartido de ciudadanía que reconozca el carácter plurinacional, pluricultural y plurilingüe del Estado”.

Ahora en Ferraz alegan que la definión de España como nación de nacionesno es la madre del cordero“, apuntan que es “una idea más“, y “no la piedra angular del discurso socialista”, en palabras de un destacado dirigente. Pero en la carrera de las primarias en modo alguno era así. Sánchez abrió boca un día después de renunciar a su escaño en su sorprendente entrevista con Jordi Évole en ‘Salvados’, y meses después fue una de las propuestas estrella de su programa para reconquistar el liderazgo del PSOE. Y tras vencer, su equipo y él se emplearon a fondo para garantizar que el reconocimiento de España como una “nación de naciones” pero con una soberanía única que reside en todos los españoles, salía victorioso en el 39º Congreso. Así fue.

Incomodidad de Andalucía

Pero a una parte del PSOE, la más ligada a Susana Díaz, nunca le gustó esa definición, y sigue sin sentirse cómoda con ella. Se aferraba al consenso que propició la ‘Declaración de Granada’ de 2013, tejida en la época de Alfredo Pérez Rubalcaba y Pere Navarro como capitanes de PSOE y PSC. En ese texto se hablaba simplemente de respetar, integrar y reconocer las distintas “aspiraciones nacionales” que conviven en España. La dirección respondía a esos recelos de ciertos barones recalcando que solo se trata de incluir en la Constitución (no en el artículo 2, el que consagra la unidad de España) la idea de naciones culturales, no con estatus jurídico.

Tras el congreso, la polémica siguió por la falta de concreción de la dirección respecto a las naciones. Sus críticos observan “tacticismo” en el líder

Aquella apertura del discurso del PSOE, que Sánchez no había explorado nunca en su “primera vida”, en su primer mandato como líder (2014-2016), apuntaló el triunfo del madrileño en el PSC, un territorio clave. Pero se convirtió pronto en un foco de conflicto, ya que cada dos por tres emergían las preguntas de cuántas naciones entienden los socialistas que hay en España. El ya líder del PSOE-M, José Manuel Franco, por ejemplo, llegó a decir que Madrid podía ser una de ellas. Sánchez señaló luego que “todas las naciones son España” y que “al menos” hay tres naciones en España (Cataluña, País Vasco y Galicia), lo que molestó a Susana Díaz, que siempre reivindica que Andalucía no quiere ser menos que ninguna otra comunidad.

El PSOE ha salido del conflicto por elevación, aparcando un concepto controvertido interna y externamente en un contexto como el actual, en plena campaña del 21-D y de aplicación del 155. Los más lejanos a Ferraz creen que obedece a cálculo políticos. “Ni nación de naciones, ni ‘Somos la izquierda‘, ni consultas a las bases… Todo en él es táctico, el 100%. Es lo que toque en cada momento, sin más. Y si tiene que volver a ello, volverá”, manifiesta una responsable que conoce bien las tripas del partido. Lo cierto es que la España plurinacional se ha desvanecido de los discursos de PSOE y PSC. Por ahora.

Insultos homófobos contra Iceta desde la Universitat de Barcelona

En la tarde del domingo, el grupo LGTBI del PSC animaba a firmar una petición en Change.org para promover la destitución de Jordi Hernández Borrell como director del Instituto de Nanociencia de la Universitat de Barcelona (UB), llamamiento que fue difundido y apoyado por el propio Pedro Sánchez

El profesor había lanzado varios tuits homófobos contra el candidato del PSC, al que definía como un ser “repugnante”, un “impostor“, que tiene los “esfínteres dilatados” y que “baila al son de Cs y PP”. El rector del centro, Joan Elias, se desmarcó de los insultos (son “totalmente inaceptables“) y anunció que la UB estudiará las “posibles medidas” a adoptar contra Hernández Borrell. Por la noche, la cuenta del profesor no estaba habilitada. Sus tuits habían sido borrados anteriormente.

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