Albert Rivera ha achacado la imposibilidad de que Inés Arrimadas pueda gobernar en Catalunya y vuelvan a hacerlo “los separatistas” al “hundimiento” del PP y del PSC y a la “maldita” ley electoral que no es proporcional al traducir los votos en escaños. 

A su juicio, este hundimiento de los dos partidos hegemónicos es un síntoma de que estamos ante el “fin de ciclo” del bipartidismo. Por ello, ha adelantado que uno de los asuntos que ve más urgentes es cambiar la ley electoral para que en las próximas citas con las urnas “los votos sean de los ciudadanos y no recaigan en los territorios”. 

Rivera ha comparecido en el Congreso para hacer balance del año. Y no solo ha sacado pecho por los resultados que ha cosechado Ciudadanos en Catalunya, sino por los logros que ha conseguido su partido con sus 32 escaños en el Congreso en estos trece meses de legislatura. Entre ellos ha destacado el haber “sacar de la cuneta a la clase media trabajadora” gracias a una bajada de impuestos; que no haya recortes en políticas sociales; un complemento salarial para los jóvenes o el incremento del permiso de paternidad, una medida que aún no ha entrado en vigor pero que ya la da por segura.

No obstante, ha reconocido que quedan muchas cosas por hacer, como la ley de gestación subrogada, culminar el Pacto Educativo, o algunas de las medidas de regeneración democrática que firmaron con el PP y que exigirán su cumplimiento. 

Sin embargo, en donde Rivera ha hecho más hincapié ha sido en destacar que “el principal problema” de España al que se enfrentan nuevamente los partidos constitucionalistas sigue siendo Catalunya. Y ahí es donde ha presumido de que Ciudadanos es la única formación que ha “hecho sus deberes” y ha estado “a la altura de las circunstancias” cumpliendo la promesa que les hicieron a los catalanes: “ganar en votos y en escaños a los separatistas”.

Sin embargo, ha reconocido que su candidata, Inés Arrimadas, no podrá gobernar, una circunstancia que ha achacado por igual tanto al PP como al PSC debido a su “hundimiento electoral”.  Ante esta situación, ha alertado de que “tarde o temprano” los independentistas intentarán formar gobierno y habrá que estar “muy atentos” por si intentan de nuevo “pisotear” los derechos de los catalanes.

El líder naranja ha reclamado la presidencia del Parlament para el grupo de Arrimadas y ha recordado a los independentistas  que deben respetar los resultados electorales. 

Rivera, que se ve ‘crecido’ a nivel nacional por esos resultados, cree que la presente legislatura es “de transición entre lo viejo y lo nuevo, que está por venir”. De modo que lo que va a hacer ahora su partido es ver lo que resta de ella como una “oportunidad” para seguir acometiendo “cambios y reformas” pese al “bloqueo permanente” y la resistencia que han estado ejerciendo esos dos grandes partidos. 

Una reunión con Rajoy sin exigencias 

El presidente de Ciudadanos, que ayer se reunión en el Palacio de la Moncloa con Mariano Rajoy, ha reconocido que en ese encuentro no hablaron nada más que de Presupuestos, de la situación en Catalunya y de la reforma de la financiación autonómica que debe ponerse en marcha ya.

El jefe del Ejecutivo no le sacó a colación la exigencia que le han hecho otros líderes del PP para que Inés Arrimadas presente su investidura. Rivera ha insistido en que “la cruda realidad” es que “no dan los números” y por lo tanto es imposible. “Ojalá y los otros dos partidos no se hubiesen hundido”, ha vuelto a resaltar.

El líder de Ciudadanos, eso sí, ha aprovechado la rueda de prensa en el Congreso para advertir a Rajoy de que aunque su deseo no es “poner en riesgo la legislatura”, todo dependerá de sí cumple con sus compromisos. Uno de ellos, el de equiparar los sueldos de las Fuerzas de Seguridad del Estado al de las policías autonómicas.

Su partido cifra en 500 millones el coste de la medida. Sin embargo, Rivera ha reconocido que hasta el momento no hay avances y que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, no ha aceptado cumplir aún con esta exigencia.

Deja un comentario