Fin del misterio. Los huesos depositados en bolsas negras en una zona arqueológica protegida en la Península Valdés (Chubut, Argentina), “no son de personas desaparecidas”, aseguró la arqueóloga Julieta Gómez Otero en entrevista con la radioemisora local El Chubut.

La especialista, integrante del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), precisó que los 20 esqueletos corresponden a restos humanos de pueblos originarios, que han sido registrados y analizados en varias oportunidades.

Agregó que las osamentas fueron encontradas en el año 2012 y que dos de ellas tienen unos 3.000 años de antigüedad.

Esos restos humanos, envueltos en bolsas negras, crearon conmoción pública luego de que dos turistas se toparan con ellos cuando paseaban por las costas de la península, declarada patrimonio de la humanidad y situada al sur de Argentina.

Huesos viralizados

Según el relato de la prensa local, los viajeros creyeron estar ante un hallazgo y publicaron en la red social Twitter fotos que rápidamente se viralizaron, dando paso a infinidad de teorías entre los usuarios.

La arqueóloga Gómez Otero explicó, durante la entrevista, que esos restos no estaba extraviados, sino que fueron estudiados y devueltos a su lugar de ubicación.

Finalmente informó que por respeto a las comunidades originarias, que consideran sagrado el sitio donde reposan los restos, los científicos protegieron los huesos con bolsas de nylon y los cubrieron con arena.

Atribuyó a las recientes tormentas y a la acción del viento la exposición de las bolsas con las que se toparon los turistas.

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