No hay nada más gratificante que terminar la declaración de la Renta, ver la cantidad que te sale a pagar y ser consciente de que esa cantidad con algo de suerte puede ser incluso más pequeña. Quienes hacen eso posible son las deducciones, un concepto tributario que el Estado suele utilizar para compensar determinadas situaciones personales o para incentivar algunas actividades.

Se diferencia de las reducciones en que se aplican a la cantidad resultante de la Declaración, lo que se denomina cuota íntegra, es decir, lo que se tendría que pagar después de haber aplicado a la base imponible todas las reducciones, por eso dan esa alegría final. También son denominadas impuestos negativos.

Las comunidades autónomas han legislado extensamente en este sentido por ello la mayoría de las deducciones están ligadas a lugar en el que el contribuyente tiene su domicilio habitual, y se pueden consultar en la página web de la Agencia Tributaria.

Familiares

Aquellas que tienen título de familia numerosa, las monoparentales con dos hijos a cargo y las familias que tengan ascendientes o descendientes con discapacidad tienen un trato fiscal algo más generoso.

El importe de las deducciones es de 1.200 euros anuales, (2.400 para las familias numerosas de categoria especial). En todos los casos se puede solicitar el cobro de esta deducción de forma adelantada para percibir 100 euros mensuales y no tener que esperar a hacer la declaración para beneficiarse de la deducción.

Detalle de un cartel de la campaña de la renta Detalle de un cartel de la campaña de la renta (Ana Jiménez)

La misma cuantía, 1.200 euros, es la deducción establecida para las madres trabajadoras con hijos menores de tres años, y al igual que la anterior se puede solicitar con antelación para percibir 100 euros cada mes, en lugar de esperar a hacer la declaración de la renta. En cualquier caso, habrá que reflejar en el impreso que se recibe esta deducción.

Según explican los Técnicos de Hacienda (Gestha) “estas deducciones son compatibles entre sí, salvo las de familia numerosa y las de familia monoparental con dos hijos, lo que supone que una familia numerosa estándar con un hijo con discapacidad cobraría 2.400 euros al año, pero si tiene un ascendiente con discapacidad podría deducirse otros 1.200 euros.” Además, aseguran estos expertos, “si en una familia numerosa uno de los progenitores trabaja (es preciso cotizar a la Seguridad Social), pero no tiene que presentar declaración al ganar menos de 22.000 euros al año, puede ceder el derecho a deducción al otro progenitor y evitar el trámite de la declaración”.

Deducciones por vivienda

Las deducciones por vivienda están en vías de extinción, al menos hasta este año. Solo aquellos hubieran comprado una vivienda habitual antes de 2013 podrán continuar desgravándose parte de lo pagado en intereses, siempre que lo hayan hecho en años anteriores. En este caso, pueden deducirse hasta un 15% de las cantidades invertidas con un límite de 9.040 euros. Las mismas cantidades se pueden deducir por el dinero destinado a obras de rehabilitación o ampliación de la vivienda habitual antes de 2013, siempre que esas obras se hubieran terminado antes de 2017.

Desde Gestha recuerdan que “el ex cónyuge que ha dejado la vivienda familiar comprada antes de 2013 y que sigue pagando toda o una parte de la hipoteca del inmueble donde residen los hijos menores debe incluir la parte de la deducción por vivienda habitual en su declaración”. Y, además, aclaran “que esta deducción es compatible con la de alquiler a la que pueda tener derecho o con la deducción de su propia vivienda habitual si fue adquirida antes de 2013, con el límite conjunto de los 9.040 euros de inversión”.

Imagen de archivo de un piso en venta o alquiler en Girona Imagen de archivo de un piso en venta o alquiler en Girona (Archivo ACN)

Lo mismo ocurre con la deducción nacional por alquiler de vivienda habitual, ha desaparecido, pero se mantiene vigente para los contratos firmados antes del 1 de enero de 2015. Así, los inquilinos con contratos anteriores a esa fecha pueden seguir deduciéndose el 10,05% de las cuotas en el periodo impositivo por el alquiler de su vivienda habitual, siempre que su base imponible sea inferior a 24.107,20 euros anuales. En este punto sí que hay que tener especial atención a las deducciones autonómicas ya que muchas comunidades autónomas sí mantienen algún tipo de incentivos fiscales al alquiler.

Donativos a fundaciones, asociaciones o partidos políticos

La aportaciones a fundaciones y asociaciones otorgan derecho a una deducción de hasta el 75% de los primeros 150 euros aportados y del 30% para cuantías superiores. Esta deducción asciende al 35% siempre que se haya donado a la misma entidad durante, al menos, tres años. Para poder incluir estas deducciones en la declaración, es necesario que las entidades beneficiadas hayan hecho constar por escrito que han recibido esas aportaciones.

La legislación fiscal también establece deducciones del 30% para los donativos entregados las actividades y programas de mecenazgo enumerados cada año en los presupuestos generales del Estado.

Imagen de una campaña de la renta de años anteriores Imagen de una campaña de la renta de años anteriores (Ana Jiménez)

El Fisco también incentiva la contribución a los partidos políticos por ello es deducible el 20% de la cuota de afiliación a cualquier partido político. La base máxima de esta deducción es de 600 euros anuales y estará constituida por las cuotas de afiliación y aportaciones previstas en la Ley sobre financiación de los partidos políticos.

Algo más complicado para el contribuyente de la calle es disfrutar de las donaciones por contribuir a la conservación y difusión del patrimonio histórico. Es posible deducirse el 15% de las inversiones o gastos destinados a adquirir en el extranjero bienes del Patrimonio Histórico Español. También opera esta deducción para cantidades aportadas para la conservación, reparación, difusión de bienes en propiedad que hayan sido calificados como Patrimonio Histórico del Estado o de las CCAA.

Inversión en empresas de nueva o reciente creación

Incentivar la creación de empresa y el emprendimiento es la filosofía que está detrás de esta deducción, de la que disfrutan especialmente los denominados Business angels. Pero puede acogerse a ella cualquier contribuyente que aporte dinero para impulsar la creación de una nueva empresa siempre que reciba a cambio una participación accionarial. La deducción es del 20% de las cantidades aportadas para la suscripción de acciones o participaciones en empresas de nueva o reciente creación, con un máximo de 50.000 euros.

Deducciones por inversión de beneficios

Los empresarios, además, podrán deducirse el 5% de los rendimientos netos del ejercicio que se inviertan en elementos del inmovilizado material y de las inversiones inmobiliarias. Esta deducción se reduce a la mitad cuando el contribuyente se hubiera reducido el rendimiento neto por inicio de actividad o cuando se trata de rentas procedentes de Ceuta y Melilla que también tienen derecho a deducción especial.

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