El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy ha tenido un pequeño lapsus en su último acto público en 2017. Rajoy ha apelado a tender y ampliar puentes “que unen y no separan” y ha garantizado que los esfuerzos del Ejecutivo se dedicarán a mantener la estabilidad y la certidumbre. Pero al terminar su discurso con una curioso deseo de Año Nuevo:”Termino deseando a todos ustedes y a sus familias lo mejor para el próximo año 2016, que, sinceramente, nos hace mucha falta a todos.”

Rajoy ha lanzado este mensaje en su intervención en el acto de inauguración de la ampliación del puente de Rande, en Pontevedra, en el que ha estado acompañado, entre otros, por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo; el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, y la presidenta del Congreso, Ana Pastor.

El jefe del Ejecutivo ha aprovechado el motivo de este acto para, en un guiño a la situación política de España, subrayar que nada mejor para despedir el año y dar la bienvenida a 2018 que acudir a un evento como este en el que se amplían puentes “que unen y no separan”.

Tras hacer un repaso de las principales cifras económicas de España, ha reiterado su mensaje de optimismo para el futuro que ya expuso ayer en el balance del año que realizó en una comparecencia en el Palacio de la Moncloa.

Además, ha garantizado que los esfuerzos del Gobierno seguirán orientados a la creación de empleo y prosperidad y al mantenimiento de la estabilidad, la certidumbre y la seguridad que hacen posible la mejora del bienestar de todos.

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