“En España la ley se cumple y así va a seguir siendo”. El presidente del Gobierno ha vuelto a advertir este lunes a los independentistas catalanes con la amenaza velada de que, tras el 21-D, volverá a aplicar el artículo 155 de la Constitución si es necesario. “El Estado de derecho ha demostrado que tiene mecanismos democráticos y eficaces para defenderse de quienes pretenden liquidarlo”, sentenció.

Así respondió Mariano Rajoy a la pregunta sobre la puerta abierta de ERC a abrir de nuevo una vía unilateral si gana las elecciones en Catalunya. Era una de las cuestiones planteadas en el desayuno informativo organizado por Europa Press con motivo del 60 aniversario de la agencia, una fecha que el jefe del Ejecutivo aprovechó para alabar la Transición y los retos superados en España desde entonces. En los últimos tiempos -presumió- el de haber evitado el rescate económico y restaurado la convivencia. 

Catalunya y la economía centraron su discurso, que fue escuchado atentamente por un buen número de ministros, presidentes del Congreso y el Senado, presidentes autonómicos y altos cargos del PP, entre otros. Así, pese a las encuestas que ofrecen pésimos resultados a su formación, apostó por el candidato popular, Xavier García Albiol, como presidente de la Generalitat, y no quiso elegir entre las opciones, más viables, de que lo sean Inés Arrimadas o Miquel Iceta. Sea como sea, dijo, cualquier “constitucionalista” necesitará al PP para gobernar, defendió. 

Sin querer opinar sobre las “decisiones judiciales” -ni la relativa a la devolución de bienes de Sijena, ni la euroorden retirada sobre Carles Puigdemont-, Rajoy no descartó que pueda ganar el bloque independentista (también instó a Catalunya en Comú a que “digan a quién apoyarían”) pero abogó por que, venza quien venza, “abrir una nueva etapa en la que quede definitivamente superada la política de desafío constante y desobediencia que ha marcado los últimos tiempos”. 

Una vez más, el presidente del Gobierno volvió a tirar de política de miedo y esgrimió el argumento económico como campaña electoral.  “A partir del 21 todos debemos hacer un esfuerzo por recuperar la confianza de los inversores”, pidió tras recordar la rebaja en las previsiones de crecimiento de Catalunya y España a causa de “la inestabilidad y la incertidumbre”. 

“Uno de los motores más potentes de la economía española se ha gripado a causa del independentismo”, espetó Rajoy tras recordar la fuga de empresas.  No obstante, no quiso especificar qué incentivos fiscales ofrecerá para la vuelta de dichas compañías: “El mejor incentivo es la certidumbre y la confianza”, respondió a la gallega. “El daño que se ha causado con el proceso independentista se puede revertir rápidamente”, mitineó después.

En otro orden de cosas, también usó esa táctica para presionar al PNV para que apoye los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2018 que Rajoy espera aprobar “cuanto antes” pero que no se empezarán a negociar hasta “enero”. También llegarán entonces más contactos, especialmente con el PSOE, para pactar un nuevo sistema de financiación autonómica. Aun así, el haber retomado su relación con Pedro Sánchez por el 155 ya está dando sus frutos, según Rajoy, que asegura que esos contactos ya se están produciendo y, además, que van “bien”.

(Habrá ampliación)

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