El conseller de Cultura destituido, Lluís Puig, ha participado este miércoles en un acto de la Semana Catalana de Bruselas que se ha celebrado en la sede de la delegación de la Generalitat, intervenida por el gobierno español desde la aplicación del 155.

Puig es el primer miembro del gobierno de Carles Puigdemont que entra en el edificio desde que el ejecutivo español destituyó el representante permanente Amadeu Altafaj y cerró todo el resto de delegaciones en el exterior. El ex conseller ha intervenido en un acto para celebrar el centenario del nacimiento del escritor Manuel de Pedrolo, donde también ha participado la escritora Bel Zaballa.

“Para mí es un honor”, ha dicho Puig, que ha remarcado además que intervenía a petición del Casal Català que, con su “libertad de asociación cultural”, le pidió que lo hiciera. “Desde la cultura, particularmente, y como ciudadano libre ante la justicia europea es un placer estar aquí”, dice Puig, que ha recordado que el mes de julio firmó, como conseller, los actos de conmemoración del centenario de Pedrolo. Fuentes de la delegación en Bruselas han matizado que Puig no se encontraba entre los invitados al acto.

Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación consultadas por la agencia Europa Press han asegurado que el Gobierno tomará las medidas oportunas ante la intervención de Puig y que tendrá consecuencias. La oficina de la Generalitat en Bruselas no había comunicado la celebración de este acto a pesar de que la Consejería de Exteriores de la Generalitat, de la que depende la delegación, está sujeta ahora mismo a la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

El Gobierno impidió el mes de enero que el presidente del Parlamento, Roger Torrent, se reuniera en la delegación con el presidente destituido Carles Puigdemont y demás consejeros a Bruselas. Precisamente para evitar el encuentro, ese día el ministerio de Exteriores ordenó cerrar la delegación y envió todos los trabajadores en casa.

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