Un empleado del cementerio de Figueres (Alt Empordà) realizó este lunes de Pascua un hallazgo macabro: una tumba profanada y los restos óseos esparcidos por el suelo realizando varias formas. El empleado alertó a la Guardia Urbana sobre las tres del mediodía y hasta el lugar de los hechos también se desplazó una patrulla de los Mossos d’Esquadra.

Cuando llegaron, sin embargo, ya no encontraron nada porque el empleado había recogido los restos óseos pero había sacado fotos para mostrarlas a la policía. Los mossos investigan ahora si se trata de una gamberrada o de alguna clase de ritual “satánico” que podrían haber practicado en el lugar.

Esta no es la primera vez que en las comarcas gerundenses se producen hallazgos de estas características. En 2014 los Mossos abrieron una investigación para determinar quién había profanado la tumba de la madre del ‘Vaquilla’ en Girona. Los autores de la gamberrada se llevaron varias pertenencias del sepulcro.

El misterio de los cráneos de Roses

A finales de 2015, además, localizaron en la playa de los Palangrers de Roses (Alt Empordà) ocho cráneos y varios restos óseos, entre los que había fémures. Fue un hombre que hacía snorkel en la zona el que avisó a los Mossos d’Esquadra. Los restos se enviaron a analizar al Institut de Medicina Legal de Girona, que determinó que eran humanos pero, hasta ahora, todavía no se ha podido determinar su procedencia.

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