Nadie esperaba que True detective rodaría una tercera temporada en HBO después del silencio del canal durante tanto tiempo y unas explicaciones que sonaban como excusas (afirmaban que el futuro de la serie estaba en manos de Nic Pizzolatto y su inspiración como creador). Pero la realidad es que el proyecto sí recibió luz verde, no tuvo problemas en atraer un elenco interesante (encabeza el oscarizado por Moonlight Mahershala Ali) y, de hecho, ya se está rodando en Arkansas. Eso sí, después de rodar dos episodios, el director Jeremy Saulnier ha abandonado.

Saulnier, que había llamado la atención en 2015 con Green Room, había firmado con HBO un contrato por tres episodios para después pasar las riendas al propio Pizzolatto, que quería estrenarse como director. Un portavoz del canal, según informa Variety, ha expresado que Saulnier abandona el proyecto por “problemas de agenda” y que finalmente el director del tercer episodio será Daniel Sackheim, un habitual de HBO que ha trabajado en The leftovers y Juego de tronos.

Los problemas de agenda de Saulnier se unen a la tensa relación de Pizzolatto con la figura del director

Sin embargo, entre los aficionados a la televisión y los conocedores de True detective no está pasando desapercibida esta marcha, sobre todo por la conflictiva relación que Pizzolatto ha tenido siempre con la figura del director. Tampoco ayuda que afirmen que hay “problemas de agenda” a ultimísima hora, en mitad del trabajo que habían acordado y cuando han tenido que buscar deprisa y corriendo un nombre habitual de HBO para colocarse detrás de las cámaras.

Para entender los antecedentes, sólo hay que acordarse de la primera temporada. En enero de 2014 todos los críticos del planeta babeaban con los primeros episodios de True detective. La cocción lenta de unos noventa en Louisiana de enfermedades sociales endémicas, la relación entre los personajes interpretados por Matthew McConaughey y Woody Harrelson, y la composición de las imágenes eran el festín ideal para los admiradores del canal HBO. Pizzolatto, un autor publicado de novela negra, era el chico de oro de la industria pero esa impoluta fachada acabaría ensuciándose por el cambio crítico como los problemas detrás de las cámaras con el director Cary Fukunaga, entonces conocido por su adaptación de Jane Eyre.

Colin Farrell protagonizaba la segunda temporada. Colin Farrell protagonizaba la segunda temporada. (LACEY_TERRELL / canal+)

Mientras que esa primera temporada se consideró un éxito absoluto a todos los niveles, sí aparecieron voces discordantes entre la crítica que se plantearon si los guiones de Pizzolatto eran tan estimulantes y bien atados como parecía en los primeros episodios o si la dirección de Fukunaga había elevado la producción por encima del texto. Para rematar esta tensión entre el guion y la dirección, en septiembre de ese mismo año comenzaron los rumores acerca de la mala relación que habían tenido Pizzolatto y Fukunaga durante el rodaje de True detective.

Las alarmas saltaron en septiembre durante la noche de los Emmy, en la que True detective fue la gran perdedora de la noche de su enfrentamiento con Breakind Bad. Pizzolatto se iría a casa con las manos vacías tras perder el premio al mejor guion y a la mejor serie dramática, pero Fukunaga sí se llevó la estatuilla por la dirección del episodio Who Goes Where. ¿Y quién no mencionó en su discurso de agradecimiento? A Pizzolatto, el autor de la serie, una ausencia que no pasó desapercibida.

Pizzolatto nunca ha repetido la fórmula de tener un mismo director para todos los episodios de la temporada

Por esto resultó muy curiosa la decisión de Pizzolatto para la segunda temporada: no quería un solo director detrás de las cámaras sino que Justin Lin de la franquicia de The fast and the furious dirigiría dos episodios y pasaría el testigo a otros cinco directores. Desde la industria se interpretó este movimiento como una forma del creador de hacerse valer, de demostrar que los méritos de True detective eran suyos y no de la acertada y poética dirección de Fukunaga, que sí había firmado todos los episodios de la temporada.

Alimentando esta controversia estuvo el propio Pizzolatto. Cuando los medios de comunicación se planteaban sus fricciones con el director de la primera temporada, él decidió incluir un personaje en la segunda temporada que básicamente era un director muy estúpido. De nada sirvió que negase que se tratase de una caricatura de Fukunaga: parecía que la broma (o puñalada) ya se había soltado, y encima la crítica no le rió la broma porque parecía haber un consenso de la bajada de nivel de los nuevos episodios.

Mahershala Ali protagoniza la tercera temporada. Mahershala Ali protagoniza la tercera temporada. (C Flanigan / Getty)

Además, Fukunaga, que seguía apareciendo en los títulos de crédito como productor ejecutivo, no tuvo ninguna relación con la producción de esa temporada. “Mi implicación en la segunda temporada podía ser mucha o ninguna, en función de lo que me necesitasen. Resulta que no me necesitaban para nada”, dijo en su momento. Pero sí tenía amigos en el rodaje que le informaron acerca del personaje que Pizzolatto le parecía haber dedicado. “Tengo amigos en el equipo que me contaron acerca de esto. ¿Pero qué puedo decir?”, dijo antes de soltar una carcajada.

La idea de Pizzolatto como el autor definitivo, un hombre que no quería que absolutamente nadie tocase sus guiones y que odiaba tener que hablar de su proceso de creación con nadie, fue muy positiva para él hasta que las críticas no lo fueron tanto. De hecho, para curarse en salud, incluso HBO le pidió que incorporase al prestigioso guionista David Milch (Deadwood) a la tercera temporada por si necesitaba ayuda, para poder contrastar ideas y poder pulir mejor los guiones.

Y, con esta marcha precipitada de Saulnier de la tercera temporada, parece que se acrecenta el mito de Pizzolatto y los directores mientras continua el rodaje en Arkansas. Esta vez la trama tiene que ver con niños desaparecidos durante los ochenta en la zona de los lagos de Ozark, y la idea es repetir un esquema similar a la primera temporada con el desarrollo de dos líneas temporales al mismo tiempo. El reparto encabezado por Ali lo completan Stephen Dorff (Blade), Brandon Flynn (Por trece razones), Carmen Ejogo (Alien: Covenant) y Scoot McNairie (Godless).

Ahora ya no está solo en la sala de guionistas: David Milch (‘Deadwood’) participa en la tercera temporada

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