El objetivo de Suecia es conseguir neutralizar todas las emisiones contaminantes en 2050. Para alcanzar esta meta, debe acabar con uno de los enemigos medioambientales más importantes: la polución provocada por el tráfico. Y esto pasa por la electrificación del parque automovilístico, una solución que todavía tiene que superar algunos escollos para su total popularización, como incrementar la autonomía de los vehículos, rebajar su precio o expandir la infraestructura de recarga.

Si bien algunos de estos aspectos dependen más de los fabricantes automovilísticos que del Gobierno, en el tema de las infraestructuras sí que tiene margen de maniobra. Y en ello está trabajando con la colaboración de empresas privadas. Sus propuestas van más allá de la colocación de puntos de recarga y apuntan a la conversión de las propias carreteras en fuentes de alimentación de energía para vehículos eléctricos. El último ejemplo lo hemos visto este mismo mes de abril, con la inauguración de la denominada eRoadArlanda.

El sistema está preparado para funcionar aunque nieva o llueva El sistema está preparado para funcionar aunque nieva o llueva (eRoadArlanda)

Se trata de un tramo de dos kilómetros ubicado entre el aeropuerto Arlanda de Estocolmo y un enclave de logística. Su funcionamiento es similar al de famoso juego Scalextric, es de decir, los bajos de los vehículos montan un brazo móvil que encaja en un raíl electrificado incorporado en la carretera. Mientras el coche o camión circula por él, no gasta la energía de su batería. Obviamente, este proyecto requiere de ejemplares adaptados específicamente para su uso, ya que los modelos eléctricos actuales carecen del citado brazo. De momento, se está trabajando con un camión DAF.

La idea es que la expansión de este tipo de infraestructuras permita acabar reduciendo el precio de los vehículos. Según afirman sus creadores, lo que encarece el coste de estos ejemplares es el desarrollo de baterías pequeñas que ofrezcan una gran autonomía. Si la red viaria electrificada es extensa será suficiente con equipar baterías que ofrezcan una autonomía contenida. Sus cálculos estiman que la distancia máxima entre dos autovías electrificadas nunca superaría los 45 kilómetros.

Los raíles están diseñados para que los vehículos de dos ruedas no peligren si pasan por encima de ellos Los raíles están diseñados para que los vehículos de dos ruedas no peligren si pasan por encima de ellos (eRoadArlanda)

Hans Säll, director ejecutivo del consorcio eRoadArlanda, dijo que tanto los vehículos actuales como las carreteras podrían adaptarse para aprovechar la tecnología. El consorcio encargado del proyecto calcula que sólo se necesitarían 20.000 de los 500.000 kilómetros de carreteras suecas (las autovías) para asegurar la plena autonomía.

El diseño de los raíles ha tenido en cuenta la seguridad de los motoristas y ciclistas, de modo que no corren ningún riesgo si pasan sobre ellos. Asimismo, se han tomado medidas para que ninguna persona o animal pueda resultar herido por electrocución.

Camiones de Scania equipados con la tecnología de Siemens han estado probando otro tipo de carretera eléctrica en Suecia Camiones de Scania equipados con la tecnología de Siemens han estado probando otro tipo de carretera eléctrica en Suecia (Scania)

No es la primera vez que se lleva a cabo un proyecto de electrificación viaria en Suecia. Hace un par de años, se testó un tramo en la ciudad de Gävle (al norte de Estocolmo). Aquella propuesta, desarrollada tecnológicamente por Siemens y testada por Scania, permitía a los camiones circular como vehículos eléctricos en los dos kilómetros acondicionados para ello.

El funcionamiento de este sistema se debe a la recepción de energía del camión por parte de un pantógrafo similar a los utilizados por los tranvías. Cuando el camión abandona el carril eléctrico el pantógrafo se desconecta y el camión funciona con su motor de combustión o el motor eléctrico con batería operada. Sucede lo mismo cuando el conductor quiere adelantar a otro vehículo.

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