Los tres partidos de la oposición en el Parlament, PSC, PPC y Cs, contemplan acudir al Tribunal Constitucional (TC) si la Mesa del Parlament no rectifica su decisión tomada esta mañana al aceptar la delegación del voto del presidente cesado, Carles Puigdemont. En principio presentarán las respectivas peticiones de reconsideración, que la Mesa deberá debatir en su próxima reunión, de manera que mientras tanto la delegación del voto de Puigdemont permanece inactiva, pero si la Mesa no atiende positivamente estas peticiones, el PPC y Cs aseguran que presentarán recurso ante el TC, mientras que desde el PSC se expresan con más prudencia, priorizan la reconsideración, pero mantienen la puerta abierta también a recurrir.

El presidente del PP catalán, Xavier García Albiol, ha sido el primero en pronunciarse al respecto tras el comité de dirección del partido. Ha tachado la decisión de la Mesa de “patada a la democracia” y ha anunciado el recurso ante el TC si la Mesa no la reconsidera.

Según Albiol “no parece razonable ni serio que autorice a un prófugo de la justicia a votar”, porque aún no se ha puesto a disposición de la justicia española y porque así lo estableció el TC y los letrados de la cámara catalana. Por eso, el recurso se presentaría por “vulneración de los derechos de los diputados”.

A su juicio, la decisión de la Mesa es “una nueva provocación, son ganas de seguir instalados en el conflicto y de poner el dedo en el ojo de la justicia”, tras lo cual ha criticado al presidente del Parlament, Roger Torrent, porque no actúa de manera neutral que le corresponde su cargo.

Desde el PSC, la portavoz Eva Granados ha lamentado el posicionamiento de la Mesa que “no debería ser posible” por haber unas medidas cautelares decretadas por el TC que señalan que sobre quien pese una orden de detención no puede delegar el voto. De momento los socialistas catalanes presentarán hoy una petición de reconsideración que espera que prospere, aunque normalmente no es el caso.

En esta ocasión, el PSC alberga esperanzas por que “creemos que la Mesa se ha precipitado”, ha dicho Granados. Aunque en esta ocasión no hay informe por escrito de los letrados del Parlament, puesto que se han expresado verbalmente en la reunión de la Mesa de hoy, Granados ha recordado que “hay un informe previo que dice que aquellos que están en prisión sí pueden delegar el voto, pero en el caso de estos (huidos al extranjero y con orden de detención vigente) no”. La dirigente ha confirmado que los letrados también se han pronunciado hoy en el debate de la Mesa, pero ha querido despejar las dudas existentes al recordar que “la literalidad del auto del TC” señala que aquello sobre los que hay una orden de detención en vigor no pueden delegar el voto.

La portavoz ha concluido que “si se delega el voto, entendemos que será declarado nulo”, si bien ha apuntado a la posibilidad de que las reconsideraciones se atiendan en esta ocasión a partir de la lectura literal del auto del TC, y a pesar de ser consciente de que, normalmente, estas reconsideraciones son rechazadas.

En todo caso, Granados no ha querido valorar “futuribles” y por tanto la posibilidad de acudir al TC. “Se ha tomado decisión desacertada e incorrecta” y, de momento, “lo que podemos hacer es presentar la reconsideración que paralizaría esta delegación”. Será a partir de entonces cuando el PSC tomará una decisión sobre un potencial recurso.

Preguntada por la diferencia que ampara a unos encarcelados a poder delegar el voto y no en el caso de Puigdemont, Granados ha explicado que aunque no es jurista, se entiende que “Junqueras y el resto de encarcelados se presentaron ante la justicia”, mientras que “Puigdemont no y ha sido la policía alemana quien lo ha detenido”, de manera que hasta que no sea extraditado y puesto a disposición del Supremo, “todavía hay sobre él una orden de detención”.

Por parte de Ciutadans, la líder Inés Arrimadas ha comparecido desde el Parlament para informar de que, “evidentemente”, presentarán una reconsideración”, ya que “los propios letrados no han aconsejado esta delegación”.

Acto seguido, la dirigente ha arremetido contre el presidente el Parlament, Roger Torrent y los partidos independentistas por volver a “posicionarse en contra de lo que dicen los letrados, el TC y el sentido común”, es decir, que “un fugado de la justicia no puede tener un privilegio como este”. Además, Arrimadas ha incurrido en el posible defecto de forma de la petición inscrita por JxCat y aprobada con los votos de ERC al señalar que “curiosamente está firmada por Puigdemont “en el propio Palau del Parlament”, algo imposible porque, como todo el mundo sabe, Puigdemont no pisa el Parlament desde hace muchos meses.

La dirigente también ha anunciado la petición de Cs de “poner en marcha la comisión de medios de comunicación públicos catalanes, una comisión que por no ser legislativa puede empezar a andar. Pero Arrimadas ha lamentado que los partidos independentistas “están evitando que los directivos de los medios públicos catalanes rindan cuentas por lo que hacen”. De manera “urgente” e “inmediata”, Cs reclama esta comisión, tras lo cual ha lamentado que la televisión catalana “no garantiza los principios de imparcialidad y neutralidad”.

También ha adelantado que este jueves habrá pleno en el Parlament “aunque no se ha ni convocado”, por lo que ha acusado a Torrent y los partidos independentistas de hacer de la cámara catalana como si esta fuera “su casa”. En ese pleno, Cs quiere se hable de su propuesta de resolución para que Torrent comparezca, en sus palabras, “que venga a dar la cara”.

A pesar de que la propuesta de resolución de Cs sería rechazara por la mayoría independentista, la formación naranja mantiene la petición de que Torrent comparezca en el pleno porque además, “el bloqueo institucional sigue vigente”, a pesar de que ya ha comenzado a contar el plazo para las próximas elecciones. Perop desde Cs creen que sigue el bloqueo porque “seguimos hablando de Puigdemont como posible candidato”.

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