PP y Ciudadanos han utilizado el primer debate de la campaña electoral para cargar contra el PSOE mientras han evitado el roce entre ellos. Tampoco ha habido grandes ataques de Unidas Podemos, ERC y PNV al partido que lidera las encuestas. El debate, en el que Catalunya ha salido a relucir en todos las áreas sobre las que se ha hablado, ha consolidado los dos bloques para el 28A.

En el debate emitido por RTVE han participado Cayetana Álvarez de Toledo, cabeza de lista del PP al Congreso por Barcelona; María Jesús Montero, cabeza de lista del PSOE al Congreso por Sevilla, Irene Montero, número dos de Unidas Podemos por Madrid; Inés Arrimadas, cabeza de lista de Ciudadanos al Congreso por Barcelona; Gabriel Rufián, número dos de ERC por Barcelona al Congreso; y Aitor Esteban, cabeza de lista del PNV al Congreso por Vizcaya.

Álvarez de Toledo y Arrimadas han ejemplificado durante el debate su estrategia conjunta contra Pedro Sánchez, al que han mencionado en varias ocasiones. La candidata del PP ha sido la más dura en sus intervenciones, en las que no ha expuesto más propuestas que una bajada general de impuestos y mano dura contra los independentistas catalanes.

Por su parte, la candidata de Unidas Podemos solo ha cargado contra el PSOE a causa de las cloacas del Estado y el de ERC por la posición de los socialistas en Catalunya, a quienes ha preguntado en varias ocasiones si van a pactar con Ciudadanos. Durante el resto del debate, el bloque que hizo posible la moción de censura ha evitado confrontar mientras respondían a las apelaciones -y constantes interrupciones- de PP y Ciudadanos y trataban de colar algunas propuestas. No ha habido ninguna mención a Vox en las dos horas de discusión.

El debate se ha iniciado con una intervención inicial en la que todos han concretado en un minuto los mensajes de estos primeros días de campaña. La candidata del PP ha dicho que Sánchez es “el vanidoso útil del separatismo, de un coraje discutido y discutible”, y le ha afeado que no quiera un cara a cara con Casado. Arrimadas se ha sumado a esas críticas diciendo que el presidente del Gobierno, de quien ha dicho que es “un peligro público”, una idea que ha repetido varias veces. Ya en esa primera intervención inicial, Arrimadas ha tendido la mano al PP para desalojar a los socialistas del Ejecutivo, y ha marcado la pauta del debate: unidad y juego limpio entre las derechas.

Por su parte, la actual ministra de Hacienda, María Jesús Montero ha pedido “un país donde la política sea de utilidad para todos los ciudadanos y ha reivindicado el Estado del Bienestar y los servicios públicos. También lo ha hecho la candidata de Unidas Podemos, aunque ha pasado al ataque contra PP y Ciudadanos: “Si gobierna la derecha vamos a ir a peor, la gente no es idiota y sabe que bajar factura de la luz y regular alquileres que solo va a pasar si está Unidas Podemos en el Gobierno”.

Gabriel Rufián ha utilizado esa primera intervención inicial para denunciar que es “una tremenda anomalía” que el cabeza de lista de ERC, Oriol Junqueras, no haya podido participar en el debate por estar en prisión provisional. Aitor Esteban, del PNV, ha usado su primer turno de palabra para reclamar a PP y Ciudadanos que dejen de utilizar al País Vasco como un arma arrojadiza: “Euskadi no es un parque temático”.

Ya en los bloques temáticos -uno enfocado a la economía y el empleo, otro a políticas sociales y el último sobre regeneración democrática y modelo territorial- PP y Ciudadanos han exhibido una estrategia de ataque total a los socialistas. La candidata de los populares, de hecho, no ha mencionado ninguna de las propuestas con las que su partido se presenta a las elecciones, más allá de la bajada o supresión de hasta siete impuestos.

En el primer bloque, Álvarez de Toledo y Arrimadas han coincidido en acusar al PSOE de imponer una “losa fiscal” a los ciudadanos y han criticado las políticas de los socialistas en Andalucía. “Gobernaron contra los andaluces como quieren gobernar ahora contra los españoles”, ha dicho la candidata del PP, que también ha ridiculizado unas palabras de la ministra durante la negociación de los presupuestos en las que hablaba de cambiar una partida y utilizaba la expresión “chiqui”, que Álvarez de Toledo ha repetido varias veces.

La candidata del PSOE se ha negado a responder a “ataques personales” y ha recordado sus palabras durante el debate de esos presupuestos: “El milagro económico del PP está en la cárcel”. “El PP no tiene otro debate que atacar a Sánchez”, ha resumido.

Entretanto, Irene Montero ha pedido “que la banca y las grandes empresas paguen, porque los bancos no pagan ni el 5% del impuesto de sociedades” y una subida del salario mínimo hasta 1.200 euros mensuales. Esteban ha hecho una apuesta por el sector industrial y las energías renovables y Rufián ha provocado el enfado de PP y Ciudadanos al reclamar que se cumpla el artículo de la Constitución que pide que la riqueza del país se subordine al interés general. “




Source link

Deja un comentario