Gran parte del interés del grupo IAG por comprar Norwegian se debe al fuerte crecimiento del low cost en las rutas de largo radio a EE.UU. desde aeropuertos europeos, también El Prat, pero especialmente Gatwick. La compañía nórdica, con su potente y arriesgado plan de expansión, se ha convertido en un molesto competidor con un modelo de tarifas económicas que resulta extremadamente sexy para los nuevos pasajeros.

En el mercado de las rutas transatlánticas entre Europa y Estados Unidos, dominado por las tres grandes alianzas de aerolí­neas tradicionales, Norwegian lidera el crecimiento tanto del tráfico como de la oferta. En la temporada de verano que acaba de arrancar, la low cost nórdica concentra cerca de un 40% del crecimiento total de la oferta, con más de 850.000 asientos, según datos de la consultora Flight Global. Esta cifra supone un incremento del 87% de las plazas y contrasta con el crecimiento limitado de compañías tradicionales europeas como British Airways, del grupo IAG (186.000 asientos, un 6% más) y Lufthansa (82.300, un 4% más). Por su parte, el crecimiento de las grandes compañías estadounidenses está prácticamente estancado, con aumentos que no superan el 2%.

La nórdica crece en Gatwick en uno de los segmentos más lucrativos para British

En este contexto, los analistas valoran que Norwegian se ha convertido en una amenaza real para el negocio más lucrativo de British Airways, que concentra el 75% de los beneficios del grupo que lidera Willie Walsh. Desde su base de Gatwick, la low cost nórdica opera hasta una decena de destinos estadounidenses por tarifas que rondan los 200 euros y está empezando a hacer sombra al todopoderoso Heathrow, base de British Airways.

Norwegian se ha metido en territorio de las grandes compañías, que a raíz del acuerdo de cielos abiertos firmado en el 2007 entre la UE y Estados Unidos crearon potentes joint ventures que dominan el mercado. Es el caso de los acuerdos entre British y American Airlines, de Air France con Delta o Lufthansa junto a United. Sin embargo, el aumento del tráfico transatlántico en aeropuertos como Heathrow se ve limitado por la falta de capacidad de las pistas de aterrizaje, las restricciones legales y el hecho de que las aero­lí­neas antes citadas posean gran parte de los derechos de despegue. El modelo de Norwegian ha abierto una vía de agua al instalarse en aeropuertos alternativos a los grandes hubs y con capacidad de crecimiento, como Gatwick o El Prat, y explota rutas directas que captan nuevos pasajeros de menor poder adquisitivo.

El ‘low cost’ de largo recorrido crece mucho, pero ya ha dejado por el camino a Air Berlin

Aunque no es la única aerolínea que ha apostado por el low cost de largo recorrido, sí es la que ha hecho la apuesta más fuerte a costa de la rentabilidad. Una de ellas fue la ahora quebrada Air Berlín, la primera víctima del bajo coste de larga distancia, pero la industria tiene claro que es una apuesta con futuro. De ahí que los grandes grupos ya han lanzado sus marcas alternativas, léase Level (IAG), Joon (Air France) o Eurowings (Lufthansa).

Norwegian también tira del crecimiento del tráfico transatlántico desde El Prat, que junto a las nuevas rutas de Level y el incremento de frecuencias de las grandes compañías estadounidenses, lo han convertido en uno aeropuertos europeos con mayor aumento de plazas a Estados Unidos, con un aumento del 32% este verano, según Flight Global. Del crecimiento de 166.188 nuevas plazas en El Prat ( one-way), 124.251 le corresponden a Norwegian, según datos facilitados por la compañía.

Aerolineas EUA Aerolineas EUA (Anna Monell)

De esta manera, Norwegian lidera el crecimiento en El Prat, con un 28% más de plazas –incluyen tanto rutas europeas como transatlánticas– y se consolida como la cuarta compañía del aeropuerto con un 3,4% de cuota. Con estas cifras, en el primer trimestre del 2018 (incluso antes de la temporada alta), Norwegian lidera la cuota de mercado en rutas estadounidenses, con un 35% de las plazas, según datos de Aena.

Coincidiendo con el arranque de la temporada de verano, Norwegian ha basado su tercer Dream­li­ner de Norwegian en Barcelona. La nueva nave es un Boeing 787-9 con capacidad para 344 plazas (35 en clase Premium y otras 309 en Economy). Además, los dos Dreamliners que ya estaban basados en El Prat, y que hasta el momento eran del modelo 787-8, con capacidad para 291 plazas, han sido sustituidos por el modelo 787-9, de 344 plazas, según informa la compañía.

Con ello, los tres aviones de Norwegian en Barcelona permiten ofrecer un total de 359.000 plazas entre Barcelona y Estados Unidos durante la presente temporada aeronáutica de verano, que finalizará el último sábado de octubre. Ello representa un 225% más de plazas que en el verano del 2017. Las rutas entre Barcelona y Estados Unidos representan ya casi una cuarta parte de la oferta total de plazas de Norwegian en El Prat.

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