Esa obra de ingeniería

¿Cómo un enfermero de un pueblecito de Huesca acaba de podólogo del Real Madrid y de la Real Federación Española de Atletismo …? Apostando por la innovación, desarrollando un sistema de escaneo que no existía y un robot que escanea las plantillas… “En mi equipo la mitad somos podólogos, y la otra mitad, ingenieros, físicos, telecos”. Hoy su empresa, especializada en podología deportiva y biomecánica con sede en Tierz, tiene más de cien clínicas distribuidas por España, Portugal, México e Italia. Víctor Alfaro acaba de publicar Todo comienza por un paso (Alienta), donde explica cómo cuidar de nuestro punto de apoyo. “Tal como dijo Leonardo Da Vinci, el pie es una obra de ingeniería de la naturaleza”.

Por sus manos pasan pies de millones de euros.

Yo y mi hermano pequeño hicimos una gran apuesta, pedimos un crédito potentísimo y pasamos de ser podólogos artesanales a tener un equipo de ingenieros.

¿En su pueblecito natal?

Sí. Mi padre era labrador de poca tierra, pero siempre conseguía la mejor cosecha porque aunque casi no había ido a la escuela tenía cientos de libros de agricultura y se preocupaba de hacerlo siempre un poco mejor.

Una familia con los pies en la tierra.

Los pies es lo único que nos pone en contacto con la tierra, y hay que escucharlos.

Son nuestros cimientos.

Si los colocas mal, tendrás complicaciones en las rodillas, caderas, columna…, pero no hay cultura: cuántas veces hemos oído eso de “al chiquillo le duele el talón”, “es de crecimiento”… Crecer no duele, el dolor es un indicador.

¿Y qué dicen los zapatos de nosotros?

Cualquier persona da cuatro vueltas al mundo caminando a lo largo de su vida. Desgastar la suela ligeramente por la parte exterior del talón es lo normal, pero si es la parte interna la que se desgasta, indica que algo no anda bien.

¿Cómo nos afecta?

Casi todos los problemas que da el pie no se reflejan en el pie. La rodilla es la articulación que más sufre, pero también la columna. Y a nivel muscular pasa lo mismo.

¿Lumbares?

Sí. Una parte importante de la tensión que se genera en la planta del pie, la fascia plantar, se refleja en las lumbares. De hecho, cuando levantas el dedo gordo, un gesto que todos hacemos inconscientemente con cada paso, estás tensando las lumbares.

¿Qué pasa con los tacones y las mujeres?

Tacones, como los de Almodóvar: lejanos. Un uso puntual no genera problemas, pero si el uso es continuado, el tendón de Aquiles lo interioriza como una parte más de la musculatura, que se acorta en esa misma medida, de manera que si tú sueles llevar diez centímetros, tu tendón de Aquiles será diez centímetros más corto.

¿Qué implica?

Que en el momento en que vas descalza estás tensando muchísimo la musculatura de la pierna. Es lo que ocurre en verano, que las señoras se van a pasear por la playa y les duelen las lumbares, los gemelos o aparecen fascitis plantares.

Entonces, ¿mejor no apearse?

Si durante 50 años has llevado cinco centímetros de tacón y decides dejarlo, ha de ser muy progresivo. Espero que el futuro del calzado cada vez tenga más en cuenta la salud y no tanto la moda, porque además, casi todos los tacones vienen acompañados de una punta que facilita dedos en garras, juanetes…

¿Qué sería lo ideal?

Dos o tres centímetros de tacón, a no ser que siempre hayas ido plana. El error es cambiar de golpe; hay gente que lee un artículo que asegura que correr descalzo es muy sano, lo cual es cierto, y se lanza de la noche a la mañana.

Nacemos descalzos.

Sí, pero desde que nacemos vamos siempre acolchados. Sería recomendable que los bebés fueran descalzos cuanto más tiempo mejor. Un bebé, hasta los 8 o 9 meses, tiene más sensibilidad en los pies que en las manos. Que un niño ande descalzo por casa es lo correcto.

¿Y un adulto?

También, es importante hacer trabajar la musculatura intrínseca del pie. Nuestro sentido del equilibrio lo captamos por tres puntos, por la vista, por la ATM (articulación temporal mandibular) y por los pies, así que lo de ir descalzo no es un mito.

Se han puesto de moda los maratones.

Cierto, y sin tener en cuenta que el que corre diez kilómetros y pesa 70 kilos soporta en cada pie 1.400 toneladas de peso, es como si se hubiera echado a la espalda 280 elefantes.

Los traumatólogos tienen más trabajo que nunca.

Correr es un deporte fantástico, pero hay que empezar poco a poco y no pasarse. Lo difícil es quedarte con tu carga ideal. Y antes de empezar a correr, obviamente debes hacerte una prueba de esfuerzo y un estudio de cómo pisas para no lesionarte.Y yo recomendaría también un entrenador una semana que te enseñe técnica.

Ahora comprarse unas zapatillas deportivas es complicadísimo.

Han de ser las adecuadas para tu manera de correr, y eso evita muchas lesiones. Y otra cosa muy sencilla: nunca se compre el calzado por la mañana.

¿Mejor con los pies despiertos?

Sí, han de estar dilatados. Un gran porcentaje de personas utilizan un zapato más pequeño de lo que deberían. Tener callos no es algo natural, significa que el pie está soportando en esa zona más presión de la que debería.

¿El juanete es hereditario?

Eso es muy curioso, tenemos estirpes de mujeres con juanetes: abuela, madre y nieta; pero ningún bebé nace con juanete, lo que heredas es la manera de pisar, que es la que provoca el ­juanete.

¿Algunos ejercicios recomendados?

Sí, coger cosas con los dedos de los pies, caminar descalzo, de puntillas, estiramientos, cosas que te obliguen a mover los pies. Y ojo con el peso, porque en cada paso metemos el doble de nuestro peso en el pie que apoyamos, y si nos sobran cinco kilos, son diez en cada pie.

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