El retraso a la hora de fijar la moción de censura ha levantado las sospechas de Podemos cuya portavoz, Lorena Ruiz-Huerta, enmarca este hecho en la negociación de despachos de Ciudadanos y Partido Popular para “perpetuar el Gobierno” de estos últimos. En base a este recelo, Ruiz-Huerta ha instado a la presidenta del Parlamento madrileño, Paloma Adrados, a que fije cuanto antes el día, que tiene como fecha límite el 7 de mayo.

La portavoz parlamentaria cree que la formación naranja y los ‘populares’ están “buscando la manera de no facilitar un gobierno del cambio, que no mienta a la ciudadanía y que acabe con esta situación de descrédito de las instituciones”. “Entiendo que están cocinando y por eso motivo no anuncian la fecha”, ha deslizado.

Por otro lado, cree que Ciudadanos, que ha decidido “seguir las encuestas de opinión igual que las plantas siguen el ciclo lunar”, están haciendo cábalas sobre cuál de las opciones que tienen van a darle “mayor rédito electoral con una enorme irresponsabilidad”.

El mismo sentir se percibe en el PSOE al denunciar que el PP “tuerce y retuerce” el funcionamiento de las instituciones “en función de los tiempos e intereses” del partido. Carmen Calvo, número cuatro de la ejecutiva, ha alertado de que los madrileños no pueden llegar a la celebración de la festividad del 2 de mayo con Cifuentes “atrincherada” con la colaboración del presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, pero también de Ciudadanos.

Al PSOE, ha añadido, no le valdrá con la dimisión de Cifuentes y su sustitución por otro candidato del PP, ya que los socialistas sostienen que la “única regeneración posible” llegados a este nivel de corrupción en el PP de Madrid vendrá de la mano de un Gobierno presidido por el socialista Angel Gabilondo que permita devolver la normalidad a las instituciones.

Y es que, a juicio de Calvo, sería “terrible” desde el punto de vista de la propia democracia que el futuro de la presidencia de la Comunidad de Madrid dependa “de las guerras internas del PP” o de sus estrategias electorales. El caso Cifuentes, se ha quejado, está “derivando en una especie de sainete”, con un presidente del PP desentendiéndose de este escándalo y algunos miembros de su partido presionando para que la presidenta madrileña dé un paso atrás.

Calvo ha alertado de que el caso Cifuentes, además de ser en sí mismo “escandaloso”, ha supuesto un enorme desprestigio de la universidad que se está volviendo “insostenible”.

En el PP, mientras tanto, juegan con apurar los plazos. Para ello la formación, a nivel regional, cuenta con el apoyo de la estructura nacional que, hoy mismo, ha defendido no tomar ninguna decisión sobre el futuro de Cristina Cifuentes hasta que concluyan las dos investigaciones abiertas sobre el polémico caso de su máster: la de la Universidad Rey Juan Carlos y la judicial. Así lo ha señalado el vicesecretario de Sectorial del partido, Javier Maroto, quien ha insistido en reclamar que se aplique “un mismo rasero para todo el mundo”, y no sólo se apunte a Cifuentes cuando dirigentes de otros partidos han admitido “sin sonrojo” que han falsificado sus currículums.

El PP quiere dilatar el proceso

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