De todas las imágenes vistas esta Semana Santa la más inquietante no iba encima de un trono sino que fue vista sobre un balcón, concretamente en uno de la fachada del hotel Larios, de Málaga, que como su propio nombre indica se encuentra en la calle homónima. Por esa popular vía malagueña transcurren las procesiones, y abocadas sobre la calle, apoyadas en la barandilla, se vio a las gemelas Nicole y Barbara Kimpel. La primera es novia de Antonio Banderas y la segunda, la primera que conoció al actor en una fiesta a la que acudieron las dos hermanas pero que, inexplicablemente, dejó pasar su oportunidad.

Pero no hay dos, sin tres, ya que junto a las hermanas Kimpel, ocupando el lugar que en su día ocupó Melanie Griffith, en el balcón, claro, se vio a otra mujer que bien podría ser la tercera hermana, en plan trillizas maduras como las que cantaban con Julio Iglesias. Se trata de Raquel Bernal, una millonaria venezolana, enriquecida gracias al chavismo, que no encontró otra manera de hacerse famosa en España que casarse con Álvaro Muñoz Escassi, un playboy profesional que huyó del matrimonio a los dos meses de la boda. Con todo Bernal no se lo ha reprochado, ya que gracias a su breve encuentro ha conseguido lo que quería: salir en las revistas. Y, además, subirse al balcón del Larios. Lo que es menester es que Banderas no se confunda, ahora.

Tim McKeague, pareja de Carmen Martínez-Bordiu Tim McKeague, pareja de Carmen Martínez-Bordiu (Getty)

Y, hablando de otras “separadas al nacer”, hay que ver lo mucho que se parecen Meghan Markle, la prometida del príncipe Enrique de Inglaterra , y Begoña Villacís, concejal por Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid. Cuando la descubran los tabloides británicos, Begoña se hará famosa en Londres.

Quien ya se ha hecho famoso en España es Tim McKeague , el novio australiano de Carmen Martínez-Bordiu. La parejita se conoció a bordo de un yate, donde él ejercía de coach emocional para un millonario colombiano y sus invitados ociosos. Carmencita, futura duquesa de Franco y exduquesa de Cádiz, no lo olvidemos, se prendó del muchacho, 34 años menor que ella, que tiene 67, por sus habilidades para la meditación y para conseguirle la paz interior. Pues no se lo debe aplicar a sí mismo porque McKeague protagonizó un altercado en el aeropuerto de Madrid cuando al negársele el acceso a un avión lo intentó a la fuerza. El que, según su novia, se pasa tres meses en la cima de una montaña meditando, sufrió un ataque de nervios y la Guardia Civil se lo llevó detenido. Pasado el incidente, Tim McKeague se reunió con Carmencita en Papúa Nueva Guinea y, como consta en el diario de viaje que ha escrito la nieta mayor de Franco, han estado varios días sin ducharse, aseándose sólo con toallitas húmedas.

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