“Atención!!!

hoy a las 19h pagaremos por encender la luz un 33% más.

esto es lo que permiten en plena ola de frío polar!❄❄.

apaguemos las luces durante tan solo 20minutos para que sus pérdidas sean notables y vean que SI TENEMOS VOZ!!!???.

Anima a tus amigos y familiares a que hagan un pequeño esfuerzo!!

Si lo pasamos rápido a las 19h ya estará por toda España.”

Un mensaje como este salta raudo de móvil a móvil por los whatsapp de los españoles. No es la primera vez y ha habido otras cadenas similares antes, y  con un incremento de la luz en 2017 próximo al 10% y otra subida que se avecina similar para este año, las cadenas como esta seguirán circulando.

Pero el funcionamiento del mercado eléctrico hace muy complejo que una iniciativa así funcione. Es más, puede ser incluso contraproducente ya que si lograra tener un mínimo alcance el resultado llegaría a ser una potencial ganancia de las eléctricas a las que se quiere castigar. ¿Cómo?

El día antes de realizar la subasta de la luz en el mercado mayorista se adjudica según la previsión cada una de las horas del día siguiente, lo que da una cantidad y un precio para cada hora.  Ya durante el día se realizan subastas intra diarias para ir ajustando mejor el programa (lo que se casa en el mercado) con la realidad de la demanda. A lo largo de todo este proceso  Red Eléctrica Española interviene para gestionar estos potenciales desvíos y las restricciones técnicas que se puedan producir.

Si el mensaje tiene éxito y se produce un desvío a la baja, eso significa que sobraba producción respecto a la demanda. La actuación para paliar esta falta de previsión se repercute a aquellos productores que hayan producido de más y a los consumidores que hayan consumido de menos respecto a su programa horario. Es decir que las representantes de los consumidores en el mercado, las comercializadoras, deberían responsabilizarse del coste asociado al desvío.

A las eléctricas, en principio, esto les trae sin cuidado ya que ellas estaban dispuestas a ofrecer una cantidad de electricidad que luego no se ha necesitado. Pero seguirían recibiendo la compensación por la adjudicación que se había previsto en la subasta.

En el caso de una empresa integrada entre productor y comercialización, lo que pierden de un lado lo ganan por otro. Si es una comercializadora independiente puede llegar a perder porque debe pagar al productor. Y son precisamente las comercializadoras independientes las que más ayudan a crear un mercado competitivo.

Así que la próxima vez hay que pensárselo dos veces antes de apagar el interruptor: como protesta mundial para el cambio climático está bien (por cierto que ese día ya se hace la previsión del apagón de luz) pero como de forma desordenada puede tener el efecto contrario al deseado.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.