Una ola de frío polar acompañada de fuertes nevadas e inundaciones golpea Estados Unidos en el arranque de 2018, dejando un rastro de decenas de muertos, así como coches congelados y suspensión de vuelos.

Un fuerte ciclón afecta la costa este y el medio oeste de Estados Unidos, lo que creó condiciones climáticas peligrosas que han obligado al cierre de cientos de escuelas y han afectando a los servicios ferroviarios de cercanías y aeropuertos.

La ola de frío polar afecta a la costa este de EE.UU, desde Nueva Inglaterra que integra seis estados (Maine, Nuevo Hampshire, Vermont, Massachusetts, Rhode Island y Connecticut) a Ohio, Pensilvania y estados del sureste de EE.UU hasta Florida.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.