Las ráfagas de viento huracanado no impidieron ayer que Messi se ejercitara con el equipo en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí. Al término de la sesión, el Barcelona difundió una esperada lista de convocados para el partido de hoy en Sevilla. El argentino figura en ella, a pesar de las molestias en los isquiotibiales, lo cual no asegura su presencia de inicio en el Sánchez Pizjuán. La salud de Leo es una cuestión trascendental en vísperas del ciclo candente de siete partidos en 22 días que arranca en Sevilla. En este periodo, el Barça se juega su posición de confort al frente de la Liga, el acceso a las semifinales de la Champions y también el título de la Copa del Rey.

“Lo estamos cuidando, de la misma manera que le cuidaron en la selección argentina, porque tiene una pequeña molestia y lo tenemos que tener en cuenta. Una pequeña molestia es una cuestión, y que eso conlleve una lesión muscular es mucho más grave”, explicó Ernesto Valverde sobre el estado del crack. El técnico da a entender que no tiene mucho sentido arriesgarse hoy a agravar la sobrecarga del jugador. En otras circunstancias, la situación podría ser angustiosa, pero la ventaja de 11 puntos al frente del campeonato cuando quedan 27 en disputa concede a Valverde un amplio margen de maniobra. Decidirá Messi, en función de sus sensaciones y de la evolución de las molestias.

Valverde calibra el riesgo

“Messi tiene una pequeña molestia; el que eso conlleve una lesión muscular es mucho más grave”

Aunque sobre el papel se trata del desplazamiento más complicado de los cuatro pendientes, el partido de Sevilla tiene numerosas connotaciones que relativizan su importancia para los dos contendientes. Queda superado por la disputa de la ida de los cuartos de final de la Champions la próxima semana. El conjunto andaluz recibirá el martes al Bayern en una cita histórica, y el reducido tiempo de recuperación obliga a Vincenzo Montella a administrar las energías. Por su parte, el Barça se enfrentará el miércoles en casa al Roma con el propósito de orientar claramente la eliminatoria. La soberanía de Messi es indispensable en el Camp Nou, más que en el Pizjuán, donde el equipo blaugrana ha perdido en una de sus últimas diez visitas en la Liga.

Valverde, sin embargo, remarca la importancia del partido para el desenlace del campeonato: “Nos jugamos mucho por lo que puede suponer, porque una victoria sería importantísima”. El entrenador rechaza especular con los 11 puntos de ventaja, aunque admite que pensar en el Roma es inevitable, también respecto a la prevención de lesiones en Messi. “La acumulación de partidos juega un poco en contra de tener que arriesgar”, reflexionó.

El técnico del Sevilla está pendiente de los acontecimientos. Vincenzo Montella afirmó que prefiere que no juegue el argentino –máximo realizador del torneo con 25 goles y autor de 29 dianas en 31 enfrentamientos al conjunto de Nervión–, pero también reconoció que disfruta viéndole. Según Valverde, Messi está “perfecto desde el punto de vista anímico” y a estas alturas esto es lo que cuenta: “Lo importante ahora es la mentalidad que tengas. Llegar a este mes con posibilidades en los tres frentes te da energía suficiente para afrontarlo todo bien”.

En tres semanas el Barça puede alzar la Copa, sentenciar la Liga y acceder a la semifinal de la Champions

Busquets y Digne, lesionados, quedan excluidos de una convocatoria de la que Aleix Vidal y Yerry Mina no forman parte por motivos técnicos. La posible suplencia de Messi y la baja por sanción del centrocampista Pablo Sarabia para el Sevilla pueden implicar sensibles retoques tácticos en ambos contendientes, con lo que el encuentro quedará despojado de la categoría de banco de pruebas para la final de la Copa, el 21 de abril, con la que finalizará la serie de 7 partidos en 3 semanas.

En una situación ideal, que no sería qui­mérica en vista de la trayectoria del equipo, el Barcelona culmi­naría esta etapa (formada por los cuartos de la Champions, la final de Copa y cuatro citas de la Liga: Sevilla y Celta a domicilio; Le­ganés y Valencia en el Camp Nou) alzando su trigésimo trofeo de Copa, con el campeonato a punto de celebración y la atención foca­lizada en las semifinales de la Champions, cuya com­posición se definirá en un sorteo el 13 de abril. “Estamos en el momento en el que todos queríamos estar”, define Valverde, que no busca pretextos en el desgaste físico: “Tenemos gente suficiente para este tramo final en el que tenemos que corroborar todo lo que estamos haciendo en la temporada. Es el mes decisivo y nos los jugamos todo, pero eso es lo que quieren todos los equipos”.

Pero el ciclo arranca con una cita extraña en el Pizjuán, bajo la influencia del virus FIFA, la incógnita de Messi y la certidumbre de que, pase lo que pase, el partido más importante es el de la semana que viene. “Yo lo quiero aislar, pero la cabeza da para mucho. Por un lado lo quieres aislar y por el otro la cabeza está mirando de reojo [a la Champions]”, admite, sincero, Valverde.

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