Firmas como P de Paola, ouibyyou o Oui Petit forman parte de una prolífica lista de creadores de joyas made in Spain que triunfan con sus marcas de bisutería. Entre ellos destaca especialmente el nombre de Maria Pascual, una joven barcelonesa que este 2018 entrará en la treintena al mando de una empresa que actualmente emplea a más de 10 trabajadores.

“¡Somos todo chicas!” nos comenta la diseñadora en el estudio de Gracia donde tiene ubicado su cuartel general. “Hace un par de años éramos tres y lo hacíamos todo desde mi casa” puntualiza orgullosa esta catalana formada en la prestigiosa Central Saint Martins a la que el éxito no le ha llegado por casualidad.

“Lo nuestro ha sido completamente orgánico. Nos han bautizado como la marca preferida de las influencers y la gente inmediatamente asume que pagamos para que lleven nuestras joyas, pero no es así. Todas y cada una de las chicas que han hecho de Maria Pascual una marca de referencia en Instagram se identificaron con nuestra filosofía desde el primer momento y han ido creciendo conmigo, que empecé de cero vendiendo en mercadillos y de un lado para otro”.

Entre las influyentes que apuestan incondicionalmente por sus collares, pendientes, anillos y pulseras destacan las nacionales Aida Domenech, Jessica Goicoechea, Mery Turiel, Maria Pombo, Belen Hostalet, o Laura Escanes, además de Sara Escudero (Collage Vintage), con la que ha lanzado varias colecciones que han dado grandes frutos y han contribuido a la internacionalización de sus diseños. Entre ellos se encuentra el collar de cuerno o la moneda japonesa que no se cansan de llevar Julie Sariñana (más conocida como Sincerely Jules) o Negin Mirsalehi.

Eso sí, uno de los momentos estelares en la carrera de Pascual fue cuando Chiara Ferragni decidió apostar una de sus piezas superventas: el collar multi cross. “Se lo puso en una Semana de la Moda de París para asistir al desfile de Chloé con una espectacular capa roja y el look dio la vuelta al mundo” recuerda con cariño. Cristina Pedroche es otra de las celebridades que ha puesto el ojo en sus creaciones artesanales hechas entre Barcelona y la India. “Con personas como Cristina y su equipo da gusto tratar” afirma Maria mientras supervisa junta a su hermana Carla los pedidos e incidencias del día. “Nos da para escribir un libro.

La atención al cliente hace que se generan situaciones de lo más absurdas y surrealistas, aunque también de los más entrañables (en parte, gracias al fenómeno fan). Es lo que tiene que nuestro servicio de venta y posventa tanto en el showroom como online sea lo más personalizado y exclusivo posible. Algo que por cierto vamos a mantener por mucho que nos hagamos grandes”. Y la previsión es que no paren.

Con 166.000 seguidores en Instagram, distintos proyectos y nuevas colaboraciones entre manos, y el mercado americano en el punto de mira: todo apunta a que el cielo es el límite. Uno de sus puntos fuertes es prescindir de colecciones temporales e ir lanzando líneas en plazos de tiempo cada vez más cortos “La gente demanda novedades cada vez más rápido y aunque a nivel creativo es todo un reto, es el modelo que queremos seguir”.

Normal. Basta entrar en su web para comprobar que los últimos productos en llegar son los primeros en agotarse. De una Virgen de Guadalupe que le hemos le hemos visto pasear de Milán a Punta Cana a Marta Lozano, a la finísima cruz que luce Dulceida en la última campaña de Tezenis. ¿Qué será lo próximo? Maria no quiere adelantarnos nada pero visto lo visto: promete arrasar.

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