Declarar “profusamente” sobre los hechos incluidos en la querella por rebelión, sedición y malveración que le mantiene en la cárcel desde hace más de dos meses. Esta fue la petición que el exconseller de Interior, Joaquim Forn, hizo al magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena en diciembre. Y este jueves Forn, junto a los líderes de Òmnium y la ANC, comparecerá ante el magistrado en una declaración que se prevé larga y que pretende, pese a que el caso se encuentra en una fase inicial de investigación, desmontar las acusaciones de la Fiscalía y la Guardia Civil y poder salir de la cárcel. Su entorno admite que lo tienen difícil.

Tanto Forn como Jordi Cuixart y Jordi Sánchez son parte esencial de la cúpula independentista que, según Llarena, se conjuró para lograr la independencia que incluso mediante la violencia. En el caso de Forn, por estar al frente de los Mossos d’Esquadra como conseller de Interior y, por lo tanto, ser el último responsable de la supuesta inacción de la policía catalana los días 20 de septiembre en la manifestación frente a Economía y el 1-O.

A Forn no le sirvió para salir de la cárcel ser uno de los exconsellers imputados que acató con más rotundidad la Constitución el pasado 1 de diciembre, cuando declaró con el único objetivo de revisar su encarcelamiento (no sobre el fondo de la causa, como este jueves). Su condición de conseller de Interior y la relevancia de los Mossos en la causa fue clave para que el magistrado le mantuviera en prisión, a diferencia del resto de exconsellers salvo Oriol Junqueras.

Según cómo se desarrolle la comparecencia, las defensas de los acusados podrían llegar a pedir directamente y de viva voz al magistrado que los deje en libertad, pero este miércoles se barajaba que lo más probable es que lo hagan por escrito después de declarar. Fuentes jurídicas han concretado que la defensa de Cuixart no presentará su escrito inmediatamente, sino en unos días.

Forn y Sánchez, diputados electos por JxCat, también prevén pedir salir de la cárcel para asistir al pleno de constitución del Parlament y el de investidura, como ha hecho este miércoles Oriol Junqueras.  Forn declarará con una pieza secreta sobre los Mossos abierta en la Audiencia Nacional. Y el magistrado Llarena además no ha decidido si incorpora a la causa del Supremo al ‘major’ de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero (a día de hoy imputado en la Audiencia Nacional), tal y como le ha pedido la Fiscalía.

En su auto del 4 de diciembre, el magistrado Llarena especificó que el peligro de reiteración delictiva por el que está en prisión no desparecía “con la formal afirmación” de que abandonaba la vía unilateral, y que exigía constatar que los “ataques” a la Constitución habían desaparecido. Una tesis en la que se reafirmaron tres magistrados de la sala de lo penal del Supremo cuando la semana pasada mantuvieron a Junqueras en prisión, en un auto que pone las cosas difíciles a Forn, Sánchez y Cuixart para salir de la cárcel.

“Constituye una conducta de extraordinaria gravedad incitar a varios millones de ciudadanos a que acudan a votar ilegalmente a sabiendas de que se van a encontrar necesariamente con la oposición física de los agentes policiales”, señalaron los magistrados.

Un obstáculo más para las defensas de Sánchez y Cuixart, considerados por las acusaciones como los encargados de promover manifestaciones para lograr la independencia por la vía de los hechos consumados. Ambos insistirán este jueves en que el día 20 de septiembre pidieron respeto a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado y que ellos mismos desconvocaron la protesta.

Cuixart y Sánchez están en prisión desde el pasado 16 de octubre por orden de la magistrada Carmen Lamela. Cabe recordar, además, que declararán ante el Supremo sin que el Constitucional se haya pronunciado ni siquiera sobre la admisión del recurso de amparo contra su encarcelamiento que presentaron el pasado 22 de noviembre.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.