Los vecinos del barrio de Sant Narcís de Girona cerraron un largo periplo el pasado 20 de marzo con la reapertura del Parc Central, junto a la estación de tren de la ciudad. Un parque que, cuando las obras del AVE lo empezaron a trinchar el 18 de agosto de 2008, debería haber quedado repuesto en 36 meses. Sin embargo los retrasos de Adif han alargado las obras 115 meses.

Ruido, polvo y movimiento de máquinas y materiales han amargado a los vecinos durante casi diez años enteros. El Ayuntamiento y los residentes han mantenido varias disputas con Adif sobre la finalización del parque, que se ha inaugurado con plantón municipal, detalles sin terminar y en plena aplicación del artículo 155.

Entre las promesas incumplidas destaca el soterramiento tanto del tren de alta velocidad como del convencional y la eliminación del viaducto que pasa por la ciudad. O el cambio de límites de la zona a reponer por Adif, que obligó al Ayuntamiento a asumir la restauración del resto, un gasto de cerca de tres millones de euros. El Ayuntamiento está recopilando todos los incumplimientos y encontronazos sobre el proyecto en una lista de agravios que presentará ahora a la empresa pública estatal.

Vista del Parc Central tras su inauguración el 20 de marzo Vista del Parc Central tras su inauguración el 20 de marzo (Pere Duran / NORD MEDIA)

Sentimiento agridulce entre los vecinos

El presidente de la asociación de vecinos de Sant Narcís, Xavier Reyner, explica a La Vanguardia que, en general, el barrio está contento ante la apertura del parque “porque es un alivio recuperar el espacio después de casi diez años de obras”. Destaca que la mayoría de vecinos ya ha ido a pasear por la zona, pero avisa de que todavía queda trabajo por hacer. “Hay una parte que no se ha arreglado”, recuerda Reyner, que también señala que falta dinamizar el parque. “Por ejemplo, antes había un bar con terraza y algunos vecinos han comentado que quieren un espacio para perros”, explica el presidente.

Reyner celebra que el Ayuntamiento esté preparando el listado de incumplimientos asociados a la llegada del AVE, aunque admite que de momento los vecinos no lo han visto. “Cuando esté terminado lo valoraremos y decidiremos si nos apuntamos a una posible denuncia”, explica. Para Reyner, el “gran engaño” de la llegada del AVE a Girona ha sido no soterrar el tren convencional. “El único motivo por el que la estación está aquí era hacer que los dos estuvieran soterrados, pero seguimos teniendo la ciudad dividida por el viaducto”, explica. Hacerlo ahora, dice, ya no es factible: “Sería la muerte del barrio”.

El gran engaño ha sido no soterrar el tren convencional”

Xavier Reyner

Presidente de la asociación de vecinos de Sant Narcís

Por otro lado, el presidente de la asociación de vecinos lamenta que han quedado impunes los daños causados a nivel particular durante las obras. Algunos negocios de la zona tuvieron que cerrar por culpa de las obras, hubo desperfectos en edificios y los residentes vivieron días y noches de molestias por el ruido de las máquinas.

“Las reclamaciones particulares tenían que haberse presentado en su momento”, admite, aunque reconoce que algunos vecinos desistieron porque “los costes de denunciar eran mayores que la propia reparación”. El secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, pidió disculpas a los gerundenses por todos los retrasos y molestias, pero el líder vecinal subraya que “alegó que no había dinero, así que quedó en nada”.

Un Parc Central “de mínimos”

El Ayuntamiento de Girona va más allá y hace una valoración muy crítica de la reposición del parque. El concejal responsable del proyecto ferroviario, Carles Ribas, destaca que las obras “no han acabado” en absoluto porque falta restaurar una parte cercana a la Plaça Europa y considera que el gobierno “cometió un error al celebrar una inauguración cuando ha habido un sacrificio tan amplio por parte de la ciudad y sus vecinos”.

El concejal explica que también quedan otras actuaciones pendientes en la parte del parque ya inaugurada, como la plantación de césped y las zonas verdes. “Adif nos dijo que se tienen que hacer en unas fechas concretas y va todo a su cargo”, asegura. Ribas admite que los vecinos se sienten ahora “liberados” por la apertura, pero mantiene que la reposición ha sido “de mínimos” y que el Estado “no ha gratificado a la ciudad” por toda una década de molestias. “Y han incumplido muchas partes del proyecto inicial”, añade.

Como los vecinos, el concejal destaca la pérdida de una oportunidad histórica al no soterrar la estación y el trazado del tren convencional: “Girona sigue teniendo la frontera física del viaducto, que divide la ciudad”.

El viaducto que divide Girona tenía que desaparecer según el proyecto ferroviario inicial El viaducto que divide Girona tenía que desaparecer según el proyecto ferroviario inicial (Archivo ACN)

En cuanto a la lista de agravios, Ribas asegura que el consistorio la está ultimando y espera tener una reunión con Adif “en breve”. “Esperamos que esta vez vengan a Girona”, señala el edil, recordando que el año pasado tuvieron que ir hasta Madrid para establecer un calendario de finalización de obras. En la próxima reunión, Ribas confía poder negociar “una indemnización o compensación” de la empresa pública para la ciudad, aunque augura que será un proceso largo “porque Adif tiene muchas estructuras distintas y habrá que celebrar más de una reunión”.

El solar de la estación de buses, aún sin calendario

Otro frente es la reposición de la plaza Espanya, que acogió la estación de buses provisional y también es responsabilidad de Adif. Una vez estrenada la nueva terminal subterránea, anexa al AVE, la parcela ha quedado vacía y sin urbanizar. Hace unos meses el consistorio realizó una consulta ciudadana para que los vecinos aportaran sus sugerencias sobre el futuro de la plaza y ahora tiene pendiente reunirse con el Estado para reclamar que se ejecute la obra.

Si no lo hace, o solo en parte, el consistorio la incluirá como otro agravio en el informe. Cuando esté acabado el listado, el Ayuntamiento ha declarado que pretende presentar una reclamación judicial. Eso sí, la alcaldesa, Marta Madrenas, avisó este martes de que solo lo harán si la denuncia está “avalada por un informe de los técnicos municipales” y tiene claras opciones de ganar.

La plaça Espanya de Girona es otro de los proyectos pendientes de realización de Adif por las obras del AVE La plaça Espanya de Girona es otro de los proyectos pendientes de realización de Adif por las obras del AVE (Xavier Pi / ACN)

Madrenas insistió en la voluntad municipal de negociar todo lo que queda pendiente con el Estado antes de acudir a los tribunales: “Me parece sensato, antes de nada, ir a pedir y a exigir que nos satisfagan todo lo que les reclamamos; y si nos dice que no, se interpondrá la demanda”.

El PSC reivindica el proyecto inicial, que pactó Pagans

El proyecto para llevar el AVE a Girona comenzó bajo la alcaldía de la Anna Pagans (PSC). Pese a no haber formado parte del grupo municipal en aquél momento, la actual líder municipal socialista Sílvia Paneque reconoce que sus compañeros de partido “no tenían la sensación de que el proyecto se alargaría tanto”. Valora positivamente que “por fin” se haya reabierto el Parc Central –y que la estación esté en el centro de la ciudad, como negociaron los socialistas–, pero lamenta el sufrimiento de los vecinos durante casi una década.

De hecho, alega que la ralentización de las obras hizo que el partido descartara incluir el soterramiento del tren convencional en el programa de las elecciones municipales de 2015. “No podemos volver a asumir una experiencia así”, afirma Paneque.

ERC y CUP cargan contra el Estado, Cs reparte las culpas

Desde ERC, el concejal Martí Terés también incide en que el proyecto ferroviario ha quedado “a medias”. “El objetivo era eliminar el viaducto y reunir los barrios de la ciudad”, recuerda. También considera que la llegada del AVE se ha hecho “mal” y que el Parc Central ha quedado demasiado sencillo. “Ahora mismo es solo una explanada que separa más que une”, lamenta. Si no se resuelve a corto plazo, aboga porque el Ayuntamiento denuncie a Adif. Aunque respeta la decisión de negociar antes, es escéptico: “Ya se han hecho muchas propuestas que no han llegado a nada”.

Otro grupo que ha sido muy crítico con el proyecto es la CUP. La edil Laia Pèlach ha expresado a La Vanguardia la petición de su grupo para que “se tomen medidas y se ponga una denuncia por todos los incumplimientos del Estado”. “No puede ser que el Ayuntamiento asuma gastos que corresponden a Adif”, critica. Coincide en que el trabajo de reposición del Parc Central ha sido “el mínimo” y pide que la demanda municipal incluya un trabajo para convertir el parque en “un espacio de integración para el barrio de Sant Narcís”.

Por parte de Ciutadans, la regidora Míriam Pujola se une al alivio que supone el fin de las obras mayores, pero subraya que “han sido diez años de sufrimiento, no solo de Sant Narcís, sino de toda la ciudad”. La portavoz municipal del partido naranja asegura que el proyecto ha sido “un gran incumplimiento del Partido Popular”: “Se preocupan de las grandes inauguraciones, como la llegada del AVE, pero después olvidan el resto”, reivindica, recordando que la alta velocidad llegó en 2013 con el parque todavía hecho un barrizal lleno de máquinas.

Pero Pujola también tiene críticas para el Ayuntamiento. “En ningún momento se redactó un convenio con las responsabilidades desglosadas de Adif y las del Ayuntamiento”, critica, “y eso provocó todos los encontronazos”. Destaca que la localidad debe “mantener las relaciones” con el Estado, puesto que hay otros espacios en la ciudad que son propiedad de Adif. “Tendremos que seguir negociando para las otras actuaciones”, insiste.

El Secretario de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, durante la inauguración del Parc Central el pasado 20 de marzo El Secretario de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, durante la inauguración del Parc Central el pasado 20 de marzo (Pere Duran / NORD MEDIA)

En cuanto al Partido Popular, su apoyo a la empresa pública quedó claro el día de la inauguración del parque. La portavoz del partido en Girona, Concepció Veray, se unió la visita del secretario de Estado de Infraestructuras,Julio Gómez-Pomar, que también contó con la presencia del subdelegado del gobierno en Girona, Juan Manuel Sánchez Bustamante, y el delegado del Gobierno en Catalunya, Enric Millo.

Gómez-Pomar trató de suavizar las críticas por el retraso en un parlamento inaugural: “Toda obra pública tiene una parte incómoda, pido a los vecinos que disculpen las molestias”, aseguraba. “Hemos tratado de hacerlo lo más rápido posible”, reblaba, para añadir que “lo más importante” es que ahora la ciudadanía podrá disfrutar del espacio. También reconoció que quedan trabajos por cerrar y que se deben “hablar” con el Ayuntamiento, pero reprochó al equipo de Madrenas su plantón. “En lugar de reclamar daños y perjuicios, este sería un buen momento para estar aquí”, concluyó.

Y es que, entre reproches y artículo 155, el Estado se quedó solo en la inauguración. Dado que todo el Govern de Carles Puigdemont fue cesado a finales de octubre y que aún no se ha formado nuevo ejecutivo tras las elecciones del 21-D, tampoco acudió ningún alto cargo de la Generalitat de Catalunya.

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