Son los abogados más mediáticos del momento político. Jaume Alonso Cuevillas, Andreu van den Eynde, Javier Melero, Jordi Pina, Pau Molins... la vía penal en la que ha entrado el proceso soberanista ha llevado a estos letrados de larga trayectoria profesional a los informativos de televisión y a que su imagen fuera habitual en las últimas semanas, acompañando a sus clientes –principalmente exmiembros del Govern de la Generalitat y de la Mesa del Parlament– en sus declaraciones en la Audiencia Nacional o el Tribunal Supremo. También visitándoles en las cárceles de Estremera o de Soto del Real.

Van den Eynde, letrado de los encausados de ERC, es también experto en ciberdelitos

Nueve abogados se encargan de la defensa de 22 investigados en este sumario del proceso soberanista que instruye el juez del Supremo Pablo Llarena. Pero no todos tienen la misma proyección mediática. Andreu van den Eynde, que defiende a Carme Forcadell, Oriol Junqueras y a los demás miembros de ERC en esta causa, es el que ha ganado más popularidad. Abogado en ejercicio desde hace veinte años, está especializado en delitos informáticos y es profesor de la Universitat de Barcelona y de diversos másters.

Molins es fundador de Molins&Silva, el bufete que defendió a la infanta Cristina en el caso Nóos

Jordi Pina, que representa a los exconsellers Jordi Turull, Josep Rull, y al exlíder de la ANC Jordi Sánchez, también se ha prodigado en los medios de comunicación. Pina es socio de Molins&Silva, uno de los despachos que históricamente ha representado a políticos de Convergència, y ya tiene experiencia en el proceso soberanista: representó a la exconsellera de Ensenyament Irene Rigau durante el juicio del 9-N. También es el abogado de Jordi Montull, socio de Fèlix Millet y uno de los principales implicados en el saqueo millonario del Palau de la Música, que afronta una petición de 27 años de cárcel. Es el vicedecano del Col·legi d’Advocats de Barcelona (ICAB).

Compañero de despacho de Pina es Pau Molins, socio fundador junto a Jesús María Silva del bufete Molins&Silva, que defendió a la infanta Cristina en el caso Nóos. Hermano de Joaquim Molins, histórico dirigente de CiU fallecido el pasado verano, Pau Molins llevó en los primeros días la defensa de Fèlix Millet en el caso Palau, pero lo dejó al perder la confianza en su cliente; antes, diseñó junto a Pina la estrategia de la confesión de los dos principales encausados de parte del saqueo de la institución, que les libró de la cárcel. Ahora es el abogado del exconseller de Empresa Santi Vila. Miembro de otro despacho estrella de Barcelona es Daniel Pérez-Esqué, de Martell Abogados, defensor del exconseller de Interior Joaquim Forn.

Melero ha defendido a diversos políticos convergentes, entre ellos a Artur Mas en el sumario del 9N

Otro de los abogados clave en la causa que instruye el juez Llarena es Jaume Alonso Cuevillas, que se encarga de la defensa del expresident Carles Puigdemont. Exdecano del ICAB, Cuevillas fue presidente del Consell de l’Advocacia Catalana y vicepresidente del Consejo General de la Abogacía Española, cargo desde el que se encargó de las relaciones del consejo de los abogados españoles con el Ministerio de Justicia. Es un especialista en derecho procesal, de larga trayectoria, y catedrático de esta materia en la Universitat de Barcelona.

Xavier Melero es otro de los veteranos. Socio fundador del despacho Melero & Gené, ha defendido a diversos políticos convergentes, entre ellos a Oriol Pujol en el caso de las ITV, a Artur Mas en el juicio del 9-N y asesoró a Mas y Trias en las querellas contra El Mundo por las informaciones que les acusaban de tener cuentas en Suiza. Lleva la defensa de la exconsellera Meritxell Borràs y de los tres exmiembros convergentes de la Mesa del Parlament.

Pina defendió a Rigau en el juicio del 9-N y es el abogado de Jordi Montull en el del caso Palau

El abogado chileno Gonzalo Boye lleva la defensa de los exconsellers Toni Comín y Meritxell Serret, que siguen en Bruselas. Boye cumplió condena por colaboración con ETA, aunque sigue defendiendo su inocencia en el secuestro de Emiliano Revilla, pero en la cárcel empezó a estudiar la carrera de Derecho.

Marina Roig, abogada especialista en derecho penal económico y derecho penitenciario, es socia fundadora del bufete Roig & Bergés & Martínez, de Barcelona, está a cargo de la defensa de Jordi Cuixart. Y Enrique Leiva es el abogado del exmiembro de la Mesa del Parlament Joan Josep Nuet, el único encausado que quedó en libertad sin fianza tras declarar en la Audiencia Nacional.

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