Las estrellas de Alimentaria tienen nombres cortos y contundentes: sin, bío, eco… Esas palabras de tres letras asociadas a un estilo de vida sano y saludable se destacan de mil maneras diferentes en las grandes multinacionales y en los expositores más pequeños y copan las novedades de todos los sectores.

Uno de cada tres españoles consume productos ecológicos y el sector mueve ya 1.500 millones de euros al año, según el Ministerio de Agricultura. Ninguna empresa quiere perder su parte de un pastel que crece a un ritmo del 24%. La llegada en masa a los supermercados y grandes superficies se reproduce en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona, que hoy cerrará sus puertas tras haber reunido a más de 150.000 visitantes y haber colgado el cartel de “todo ocupado”.

Embutidos con apariencia tradicional no tienen ni rastro de carne en su contenido

El estand de Coca-Cola es un claro ejemplo de los cambios. Ocupan más espacio sus novedades saludables que la bebida refrescante por antonomasia. Las light ya representan un 30% de la cuota de mercado. “Los tiempos cambian y los consumidores demandan nuevas soluciones que se adapten a sus estilos de vida”, explica Beatriz Osuna, responsable de marca de Coca-Cola Iberia, que en Alimentaria presenta las primeras bebidas vegetales del grupo bajo la marca AdeS, y los tés ecológicos Honest.

El proceso de producción es un elemento por el que antes nadie se preocupaba y ahora es central. La mayoría de empresas cárnicas como Casademont, destacan nuevas gamas elaboradas a través de procesos de agricultura biológica, garantizando las buenas condiciones de vida de los animales y una alimentación de origen ecológico.

Los batidos de chocolate cambian la leche por la avena para adaptarse a los veganos

Otra de las obsesiones del sector es mantener el sabor original. Y a poder ser, con propuestas curiosas como la de la firma Martínez Somalo, que presenta embutidos deshidratados en grano fino –como si los hubieran pasado por el rallador–. Sus creadores lo definen como “100% natural, reducido en grasa, sin aditivos, conservantes o colorantes, gluten ni lactosa”. Cada sin que incorpora un producto dispara las opciones de venta, hasta llegar al extremo de Noel, que desde hace dos años ofrece embutido sin carne, a partir de clara de huevo. El buen funcionamiento de esta línea de productos le ha llevado a incorporar otra tendencia, los superalimentos, incorporando col kale y brócoli a la pechuga de pavo de toda la vida. Otras marcas ofrecen snacks de cortezas de lentejas con cúrcuma y chips de garbanzos ecológicos.

La gran demanda de productos saludables ha impulsado la colaboración del sector con la universidad. Es el caso de Indulleida, que a través de la cátedra AgroBank de CaixaBank en la Universitat de Lleida ha ideado dos prototipos de bebidas a base de zumo de frutas que se conservan sólo con extractos naturales, sin conservantes químicos. El equipo de la investigadora Olga Martín ha conseguido alargar la vida de las bebidas manteniendo intactas sus propiedades gracias a unos extractos naturales introducidos mediante nanotecnología que actúan como conservantes. Con todo, los clientes siguen buscando los clásicos, aunque sea adaptados a la nueva fiebre. El Cacaolat de toda la vida ahora tiene como alternativa el Cacaolat Veggie, a base de avena y cacao sin gluten. Colao Cao hace lo mismo con AvenaCao y Nocilla promociona la Nocilla 0%

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