Sant Cugat del Vallès ha instalado sensores inteligentes en cuatro de las 24 farolas que hay en la plaza Barcelona para detectar y reducir el ruido que generan los clientes de las terrazas nocturnas. Cuando los nuevos dispositivos capten que se superan los decibelios permitidos por la ordenanza municipal, durante un minuto seguido, “las farolas encendidas reducirán la iluminación del 100% a un 20% y harán unos destellos para alertar a los clientes que bajen el tono de voz”, detalla el delegado en Sant Cugat de la empresa concesionaria Citelum, Pau Drago.

“Además, los sensores –que constantemente captan y miden el ruido– envían una señal a la nube de la empresa, esta se comunica con el servidor y se avisa al grupo de cinco o seis farolas que hay alrededor, que también reducen la iluminación y parpadean a la vez”, subraya Drago. Aunque el software ya está desarrollado, desde Citelum estudian cómo (por whatsapp, SMS…) y cuándo el sistema se comunicará con el propietario de la terraza para advertirle de que la clientela baje el tono.

Mañana se pondrá en marcha la prueba piloto y, “si funciona y se consigue el objetivo de mejorar la convivencia nocturna entre clientela, los propietarios de los locales y el vecindario, lo extenderemos a otras plazas con terrazas como las de Pep Ventura o Doctor Galtés”, anuncia la teniente de alcalde de Entorno Urbano, Cristina Paraira, Según la edil, “aprovechando los recursos propios del espacio público, hemos conseguido un sistema original, poco invasivo, muy pedagógico y que pretende ser un aliado tanto del vecindario como de los restauradores. En ningún momento nos planteamos multar, queremos concienciar”, argumenta. Los sensores funcionarán desde que anochezca hasta la 1.30 horas de la madrugada.

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