Un tercio de los bosques de bambú en los que habitan los osos panda (Ailuropoda melanoleuca) desaparecerán durante los próximos 80 años, algo que sería desastroso teniendo en cuenta que esta planta representa el 99 % de la dieta de estos animales. Es por este motivo que los programas de conservación de esta especie de úrsidos han sido durante los últimos años una prioridad en China, el único país en el que este animal vive en estado salvaje.

En este afán de proteger a los pandas, numerosas investigaciones han detectado una extrema vulnerabilidad a los cambios de estos animales, llegando a concluir que son la actividad humana y el cambio climático -sobre todo el incremento de la temperatura- las principales amenazas para la especie.

En este sentido, un nuevo estudio publicado en la revista científica Genes revela que, durante el Holoceno, hace unos 6.000 años, se contrajo sustancialmente el número de hembras de la especie, lo que condujo a una gran pérdida de diversidad genética que es clave para explicarla gran vulnerabilidad de los pandas.

“Si una especie tiene menos diversidad genética, tiene menos capacidad de evolucionar y responder a variables ambientales cambiantes, con lo que se expone a un mayor riesgo de extinción” ha alertado en La Vanguardia Michael Hofreiter, uno de los autores principales del estudio e investigador de la Universidad de Adelaide (Australia).

Así, desde el punto de vista de quienes se dedican a la conservación, lo que es realmente importante es que las poblaciones presenten riqueza en cuanto a la diversidad genética se refiere, más allá de la recuperación del número de ejemplares.

Fruto de la conservación

En 2016 los osos panda dejaran de estar “en peligro” a ocupar la menos preocupante situación de “vulnerables” en la Lista Roja de la UICN

Por ello, la merma de diversidad genética advertida durante el Holoceno -que los expertos atribuyen a unas condiciones ambientales marcadas por las bajas temperaturas y la sequía- podría rebajar el optimismo que planea desde hace algunos años por la recuperación de la población derivada, entre otros, del incremento de la temperatura.

Ello, sumado a los esfuerzos en la conservación de los pandas desde 1950 en China, han permitido pasar de los 1596 ejemplares en 1999 a los 1864 en la actualidad. Esta recuperación hizo que en 2016 los osos panda dejaran de estar en la categoría de “en peligro” a ocupar la menos preocupante situación de “vulnerables” en la Lista Roja elaborada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

Los osos panda sólo viven en estado salvaje en China Los osos panda sólo viven en estado salvaje en China (Universidad de Adelaide)

Para la elaboración del trabajo los científicos han analizado el material genético de ejemplares modernos y lo han comparado con los restos fósiles del Holoceno hallados en la península de Yunnan (suroeste de China), pudiendo reconstruir así la historia demográfica de los osos panda y averiguar las causas de la contracción de la población.

Tras el análisis de los resultados, los autores del trabajo han advertido una pérdida de linajes mitocondriales y aseguran que es precisamente esta merma la que condujo a la contracción de la población.

Asimismo, han podido comprobar que uno de los haplotipos de los restos del Holoceno era hermano de uno de los osos modernos y, a su vez, de otro antiguo haplotipo de hace 6.000 años, lo que corrobora que previamente al declive la diversidad genética de la especie era mayor.

“Nuestro estudio evidencia, desde el punto de vista molecular, que la situación del panda podría no ser tan buena como creíamos, lo que evidencia que los programas de conservación deben continuar y centrarse en nuevas estrategias para proteger a la especie, cuyo hábitat está cada vez más fragmentado”, ha concluido Xu-Long Lai, otro de los autores principales del trabajo e investigador de la Universidad de Geociencias de Wuhan (China).

Artículo científico de referencia:

Hofreiter, M. et al. Ancient DNA from Giant Panda (Ailuropoda melanoleuca) of South-Western China Reveals Genetic Diversity Loss during the Holocene. Genes, 2018.

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