Desde el año 2003, siempre se ha dicho que Barcelona tenía una población aproximada de 1,6 millones de habitantes, pero quizá no siempre ha sido así. Al menos, actualmente no lo es, porque aunque las cifras oficiales (del padrón) siguen diciendo que se encuentra en esa franja (1.625.137 a enero del 2017) en el Consistorio están convencidos de que el número de barceloneses es de 1,7 millones, 80.000 más de lo que aparecen en sus propias cifras. Y eso, como ­mínimo.

“En Barcelona viven 1.682.318 personas, y aquí no están contadas las que están en establecimientos colectivos como hospitales y residencias. Y estas últimas no son menos de 20.000”, explica Màrius Boada, director de la Oficina Municipal de Datos. Entre esos residentes no empadronados destacan también jóvenes de entre 16 y 24 años: estudiantes que consideran que están de paso, o que lo pensaron, pero ya llevan varios años viviendo en la ciudad.

El estudio establece el número de extranjeros en 197.087, casi 100.000 menos que el padrón

Màrius Boada lo afirma tajante basán­dose en la primera Encuesta Sociodemográfica que ha elaborado su departamento junto a la dirección de Planificación e Innovación del Consistorio. Un estudio que dibuja una completa fotografía sobre las condiciones de vida de los hogares de Barcelona y sus residentes. “También sabemos que hay menos personas extranjeras. Las personas a las que les caduca el permiso, si no lo dicen, se quedan dentro del padrón”, añade. En este sentido, el Ayuntamiento estima que en la ciudad hay 197.087 personas de nacionalidad extranjera, mientras que en el padrón hay registradas 288.675.

El estudio, explica Boada, se llevó a cabo de febrero a mayo del 2017, y las conclusiones están elaboradas a partir de 10.415 entrevistas y del análisis de 10.999 edificios, además del estudio de 4.578 viviendas, por un lado, y 4.517 hogares por otro. La encuesta incide en esta diferencia. Porque en un mismo piso puede haber diversos hogares. De hecho, en el conjunto de la ciudad hay una media de 1,05 ­hogares por vivienda. Los multihogares representan ya el 2,9% del total. En este sentido, si bien en el 97,13% de los pisos y las casas que hay en Barcelona tan sólo hay un hogar, en el 1,53% conviven al menos dos y en el 1,34% hay tres o más.

En Ciutat Vella es donde más abundan y también donde hay más hogares unipersonales

Lo de multihogar no hace referencia a la convivencia de varias generaciones de una familia, sino más bien a las personas que comparten piso siendo sólo una persona o más. La nevera suele ser una de las claves para determinar cuántos hogares hay en una única vivienda. “Son gente que tiene economías no compartidas”, puntualiza Boada.

En Ciutat Vella es donde se da más este fenómeno: son multihogares el 7% de las viviendas de este distrito, al que sigue el Eixample (5,7%). Por el contrario, donde menos multihogares hay es en Nou Barris (0,2%) y en Les Corts (0,7%). Eso sí, en el caso del distrito de Ciutat Vella, el 38,6% de los hogares son unipersonales, cuando la media en Barcelona es del 27,5%. Lo más habitual en el conjunto de la ciudad son los hogares con dos personas (35,3%) siendo la media 2,36 residentes por hogar.

La Encuesta Sociodemográfica de Barcelona aporta también información sobre los metros cuadrados de residencia disponibles para cada barcelonés (son 37) y la superficie media de un piso en la capital catalana, que se sitúa en los 88,8 m2. No obstante, como en casi todas las categorías estudiadas, las diferencias entre barrios pueden llegar a ser abismales. En la Barceloneta, por ejemplo, las viviendas tienen, de media, menos de 50 m2, mientras que en el otro extremo, en el exclusivo barrio de Pedralbes, superan los 250 m2. En el conjunto de la ciudad, un 13,1% de los pisos no llega a los 50 m2, mientras que un 6,5% tienen más de 150 m2.

Los alquileres también aparecen en el estudio: el 38,2% de los hogares son de alquiler, es decir 277.787, frente a los 419.473 que funcionan en régimen de propiedad. “El alquiler está creciendo mucho en los últimos años, hace siete suponía el 31%”, apunta Boada. Significativamente, la encuesta apunta también que el coste medio de alquiler de 659 euros, muy cercano al de la hipoteca, que es de 671,9 euros de media.

Otro dato. De los contratos de alquiler, el 24,1% son aún indefinidos y, en este caso, tienen un precio medio de 407,30 euros. En los nuevos contratos con tiempo definido, el precio medio es de 744,10 euros. “Pasar de un contrato indefinido a uno que no supone doblar el precio de alquiler”, añade Boada.

En esta fotografía de la ciudad también se reflejan sus miserias. En este sentido, se calcula que el 19,6% de los habitantes vive bajo el umbral de la pobreza y el 24,4% está en riesgo de pobreza o de exclusión social. “El 30,7% de los hogares no puede hacer frente a un gasto imprevisto de 650 euros”, apunta Lluís Torrents, director de Planificación e Innovación del área de Derechos Sociales del Consistorio. Además, el 21,6% de los hogares no se pueden ir de vacaciones, el 15,2% sufre privación energética, y el 7,5%, privación material severa. Incluso, el 3,9%, de alimentos.

En una ciudad con una tasa de envejecimiento tan elevada como Barcelona y en la que, además, la media de edad de los edificios construidos supera los 62 años, el hecho de no disponer de ascensor representa un problema cada vez mayor y de muy difícil solución. Casi la mitad de los hogares de la capital catalana (47,5%) se encuentran en edificios que no tienen instalado elevador. Del mismo modo, cuatro de cada diez hogares no disponen de calefacción. Eso sí, casi todas las viviendas (98,3%) tienen agua caliente.

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