En la pequeña ciudad de Tenino, en el estado de Washington (EE.UU.), sigue viva una tradición cuyos orígenes se remontan a los tiempos de la Gran Depresión: la impresión de dinero de madera.

La práctica surgió por primera vez en 1931 como una medida para resolver la crisis de efectivo causada por el cierre del único banco de la localidad, relata el portal Atlas Obscura. El editor del periódico Thurston County Independent, Don Major, propuso entonces imprimir unos vales temporales para facilitar las transacciones en la comunidad.

En aquella época, muchas ciudades estadounidenses recurrían a la medida de imprimir vales en papel, no obstante, Major vio una manera de convertir el problema monetario en una táctica publicitaria exitosa. Empezó a imprimir billetes en finos trozos de madera, primero con el valor de 25 céntimos y, posteriormente, 50 céntimos y un dólar.

La noticia sobre la creación de esta nueva moneda se propagó rápidamente, despertando el interés de coleccionistas de todo el país. En los años posteriores, el valor de los billetes de madera imprimidos por la Cámara de Comercio de Tenino ascendió a 10.000 dólares. No obstante, solo 40 dólares acabaron siendo gastados en la propia localidad.

Después del fin de la crisis económica, la ciudad siguió imprimiendo billetes conmemorativos para satisfacer la demanda de los coleccionistas. Incluso hoy en día, es posible comprar los billetes de madera en algunas tiendas de Tenino para guardarlos de recuerdo o para gastarlos en la ciudad, donde unos quince negocios locales los aceptan como forma de pago.

Deja un comentario