La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) asegura que todos los vehículos, independientemente de la marca, contaminan más que los valores declarados en su homologación. Esto se debe, en parte, a que la normativa permite realizar una serie de “modificaciones” a los coches que van a ser sometidos a la prueba de consumo y emisiones, de modo que obtienen un resultado “más optimista” que el conseguido si se realizase la misma prueba en un laboratorio independiente.

No estamos hablando de cambios estructurales o mecánicos del coche, sino de otras sutilezas que afectan al consumo y las emisiones. Tal es el caso de usar lubricantes especiales, desconectar el alternador o calzar neumáticos sobre inflados. Este tipo de modificaciones se llevaron a cabo en los coches homologados de acuerdo con los ciclos NEDC (New European Driving Cycle) o, los más nuevos, el WLTP (Worldwide Harmonized Light Vechicles Test Procedure), que simulan una conducción urbana y extraurbana.

La OCU, junto a otras organizaciones europeas, ha realizado las mismas pruebas (WLTP) en un laboratorio homologado con coches salidos del concesionario sin modificar. Los resultados de estos tests señalan que el 41% de los vehículos sometidos a examen rebasa los límites de partículas de dióxido de carbono (CO2) y el 27% supera el límite legal de NOx.

En 2019, las emisiones no podrán superar el doble del valor medio en el laboratorio En 2019, las emisiones no podrán superar el doble del valor medio en el laboratorio (Ensup / Getty Images/iStockphoto)

Los resultados en carretera “son aún peores”, ya que “en la actualidad las emisiones reales” se multiplican por 5 respecto de los valores obtenidos durante la homologación “y no hay ninguna norma que sancione este incumplimiento”. En 2019, las emisiones no podrán superar el doble del valor medio en el laboratorio y en 2021 deberán ser aun menores, no podrán superar en más del 50%.

Esta organización de consumidores también advierte que el problema es más grave en los coches antiguos, que emiten mucho más que los modelos nuevos, algo “especialmente relevante” en España, donde la edad media de los automóviles supera los 12 años.

Las emisiones de los automóviles son las principales responsables de la mala calidad del aire en las ciudades. Y esto tiene consecuencias graves para la salud de los ciudadanos. Alrededor de 24.000 personas fallecen cada año de forma prematura por esta causa. Son 20 veces más que las provocadas por los accidentes de tráfico.

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