Pese a su mala racha, especialmente pronunciada tras el suicidio de su expareja, Jim Carrey sigue siendo uno de los clowns más queridos de EE.UU. Sus seguidores le adoran y le siguen de cerca en Twitter. Es ahí donde el cómico ha mostrado otra de sus facetas: la de ilustrador. Un talento, desconocido para muchos, que no es flor de un día, pues antes ya había realizado exposiciones por toda Norteamérica con títulos como Nothing To See Here o Sunshower.

Sin ir más lejos, el año pasado publicaba el documental I Needed Color, en el que mostró sus habilidades artísticas. En la grabación aseguraba “Me gusta la independencia que me da la pintura. Me encanta la libertad que me da”. Ahora sigue con su hobby, pero en Twitter, donde publica dibujos relacionados con la actualidad casi a diario. Todos ellos tienen un sentido político y esconden una (o varias) denuncias. Y es que, como ha dicho en más de una ocasión, el actor tiene mucha rabia acumulada. Especialmente desde que Donald Trump llegara al poder. Por ello, no resulta nada sospechoso que el protagonista de la mayoría de sus viñetas sea el mismísimo presidente de Estados Unidos.

La mayoría de pinturas en las que aparece el magnate están repletas de escenas explícitas, con un fuerte contenido sexual y obsceno. En una de ellas aparece en bata, con el torso semidesnudo, tocándose un pezón y comiendo dos bolas de helado. El protagonista de El show de Truman quedó tan satisfecho con el resultado que llegó a ofrecérselo a la Smithsonian National Portrait Gallery, que acoge los retratos de todos los expresidentes de Estados Unidos. “Querida Smithsonian National Portrait Gallery, sé que es pronto, pero me gustaría presentar esto como el retrato oficial de nuestro 45 presidente. El dibujo se titula Tú gritas, yo grito. ¿Alguna vez dejaremos de gritar?”, bromeaba.

Pocos días antes, Carrey aseguraba que América tenía magia, pero que tenía que buscarla en las aguas residuales de los políticos. Por ello, en relación con su símil, colocó al multimillonario en una ciénaga. La satírica caricatura fue una de las más viralizadas de su timeline, hasta el punto que muchos de sus seguidores se la imprimieron y mostraron el retrato colgado en sus casas. Pero la cosa no acaba aquí. En sus ‘lienzos’ también hemos visto a Trump haciendo la peineta frente a la Casa Blanca e, incluso, convertido en “la malvada bruja del ala oeste” rodeada de “monos voladores de Putin”.

El cómico ha dejado atrás la cara amable que mostraba en Ace Ventura y usa sus pinceles como herramienta para hacer política. De hecho, Trump no es el único que sale malparado. Otra de las personas con la que se ha obsesionado no es otro que Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, a quien declaró públicamente “la guerra” tras la interferencia rusa en las elecciones estadounidenses.

“Me estoy deshaciendo de mis acciones de Facebook y eliminando mi perfil porque Facebook se aprovechó de la interferencia de Rusia en nuestras elecciones y aún no están haciendo lo suficiente para pararlo. Animo a todos los inversores que se preocupan por nuestro futuro a hacer lo mismo”, tuiteó el intérprete. El mensaje iba acompañado del hashtag #unfriendfacebook, insinuando que hay que “dejar de ser amigo” de la red social y de una caricatura hecha por él mismo del fundador de la red, y el símbolo que se utiliza en la red social para reflejar cuando algo no gusta.

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