A mediados de diciembre, el vídeo de tres mujeres haciendo frente a dos soldados israelíes en la Cisjordania ocupada se hizo viral. Las tres mujeres eran Ahed Tamimi, su madre Nariman, y su prima Nur, estudiante de Periodismo. Las tres han sido arrestadas y el juez militar Haim Balilty ordenó este miércoles que sigan detenidas puesto que “no están colaborando con la investigación”.

La que ha obtenido más notoriedad es Ahed Tamimi, de 16 años. Ahed ya conoce bien el paño de la ocupación y en 2012, cuando tenía once años, fue grabada insultando y escupiendo a un soldado. Las imágenes también dieron la vuelta al mundo y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, la invitó a desayunar en Ankara.

El vídeo de mediados de diciembre se grabó delante de su casa. En la secuencia se ve a las tres mujeres, con Ahed llevando la voz cantante, con su gran melena rubia al viento, insultando y ocasionalmente dando patadas y golpes a dos soldados que parecen desconcertados y no utilizan la fuerza para reprimir a las mujeres.

Grabar en vídeo es una medida disuasoria de la resistencia palestina ya que se recogen las imágenes exactas de lo que sucede y se conoce el rostro de los soldados implicados

Como otros muchos activistas palestinos, la familia Ahed suele grabar en vídeo sus choques con las fuerzas de ocupación. Es una medida disuasoria puesto que el vídeo recoge las imágenes exactas de lo que realmente sucede y además obtiene el rostro de los soldados implicados. Algunos palestinos atribuyen un gran poder disuasorio a las cámaras de vídeo. Otros, incluso, lo consideran una expresión artística contemporánea.

Los hechos ocurrieron en Nabi Saleh, un pequeño pueblo situado a unos 20 kilómetros al norte de Ramala. Ahed, su prima y su madre querían que los soldados se marcharan porque estaban disparando contra un grupo de jóvenes que les arrojaban piedras. De hecho, una bala de caucho impactó en el rostro de Muhammad Tamimi, primo de Ahed.

La siguiente madrugada, después de que las televisiones israelíes difundieran la secuencia en los informativos de la noche, Ahed fue sacada de la cama por las fuerzas israelíes, y llevada a una prisión israelí. Desde entonces, se le ha cambiado varias veces de ubicación, violando la ley internacional que prohíbe llevar a los prisioneros a territorio de la potencia ocupante. Su abogada israelí, Gabi Lasky, ha dicho: “Es habitual. Lo hacen para quebrarle la moral”.

La adolescente palestina Ahed Tamimi, es escoltada por agentes de la policía israelí hacia un juzgado en la localidad de Betunia (Palestina). EFE/ Abir Sultan

La adolescente palestina Ahed Tamimi, es escoltada por agentes de la policía israelí hacia un juzgado en la localidad de Betunia (Palestina). EFE/ Abir Sultan

Israel ha cambiado varias veces de ubicación a Tamimi, violando la ley internacional que prohíbe llevar a los prisioneros a territorio de la potencia ocupante

En su primera comparecencia ante el tribunal militar de Ramala, Ahed dijo al juez que apenas una hora antes, los mismos soldados habían disparado a su primo en la cabeza desde enfrente de su casa. “Vi a los mismos soldados que habían disparado a mi primo y no pude contenerme e hice lo que hice”, dijo Ahed. El primo de Ahed está ingresado en un hospital y en coma inducido.

Poco después de que los militares se llevaran a Ahed de madrugada, su madre fue a visitarla y en la misma prisión fue detenida. Este miércoles el juez Balilty ha prorrogado la detención de las tres mujeres por otros cuatro días por no colaborar en la investigación. A Ahed no le han permitido cambiarse de ropa desde que fue detenida a mediados de diciembre.

Bassem Tamimi, padre de Ahed, ha dicho que todo le parece una obra de teatro del absurdo. Bassem es un conocido activista de Fatah en el pueblo de Nabi Saleh y el miércoles recibió una llamada telefónica del presidente Mahmud Abás para agradecerle el peso que su familia sostiene en lo tocante a las protestas que se celebran continuamente en Nabi Saleh, y que son muy conocidas por todos los palestinos.

“La policía de fronteras [un cuerpo paramilitar] se comportó con crueldad y violencia [al registrar nuestra casa]”, ha recordado Bassem en referencia al momento de la detención de su hija. “Causaron daños materiales, confiscaron ordenadores, teléfonos móviles, cámaras y otros dispositivos electrónicos. Golpearon a los niños y les quitaron sus teléfonos por la fuerza”.

Según Bassem, que en el pasado fue detenido en nueve ocasiones, su hija Ahed es “fuerte, resistente, cree que la justicia prevalecerá y está dispuesta a combatir la ocupación”. Durante la vista del miércoles, Bassem, desde el sector reservado al público, intento tranquilizar a su hija con palabras cálidas pero los soldados lo amenazaron con echarlo de la sala si mantenía esa actitud.

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