Dos de las tendencias con las que solemos asociar siempre la moda flamenca: lunares y volantes, son dos de las tendencias más en boga esta primavera. Y lo mismo podríamos decir de temporadas pasadas. Y es que todo lo que tenga que ver con el faralá no es ya solamente cosa de la fiesta flamenca sino una referencia de las que se viene apropiando la pasarela desde siempre, solo que ahora también se ha instalado en la calle.

Memorables fueron en su momento colecciones inspiradas en el folclore español como las de Jonh Galliano para Dior pasando por Alexander McQueen, Jean Paul Gaultier, u Oscar de la Renta, por citar solamente a algunos de los diseñadores que han hecho de piezas como las el traje de flamenca propuestas de alta costura.

En 2013 fue Nicolas Ghesquière quien rindiendo homenaje al legado de Balenciaga creó la la falda más icónica de las últimas décadas: realizada en neopreno y con rígidos volantes en cascada. La copiaron en todas partes. Hoy no hay diseñador que se precie que no trabaje guarniciones rizadas, plegadas o fruncidas en algunas de sus prendas, especialmente aquellas de fiesta.

Entre los creadores que tan tirado de lunar volante de cara a esta temporada encontramos de Giambattista Valli a Christopher Kane pasando por Balmain, que este año reinventa la bata de cola en versión mini, o la firma asequible Self-Portrait (la venden en Asos).

Dos de las que han hecho de este elemento su seña de identidad son la colombiana Johanna Ortiz y la griega Caroline Constas (sus propuestas bien podrían pisar la Simof). Igual que los bañadores y biquinis de Lisa Marie Fernandez ¡Si hasta Victoria Beckham ha llegado a emular a la flamenca del WhatsApp!

Y no solamente eso. Flores en el pelo, flecos, y sobre todo mangas afaroladas, son uno de los recursos más utilizados en las camisas y blusas del momento. Cualquiera de ellas lo mismo podría servir para acudir a la Feria de la Feria de Abril que para ir a un festival de música como Cochella.

Deja un comentario