La incapacidad mostrada hasta la fecha por la mayoría independentista para formar gobierno empuja al resto de partidos a actuar. El líder de Catalunya en Comú Podem, Xavier Domènech (Sabadell, 1974), propone la creación de un ejecutivo integrado por figuras independientes que saque Catalunya del bloqueo y acabe con la división social.

¿En qué consiste exactamente su propuesta?

Es evidente que del 21-D sale una mayoría y que le corresponde a estos partidos formar gobierno, pero también lo es que ya hace más de tres meses de las elecciones y no tenemos ninguna orientación real de que vayan a hacer un gobierno efectivo. Si ellos no son capaces de dar cuerpo a esta mayoría tendremos que abrir un nuevo espacio para la construcción de una mayoría posible que nos permita salir del 155.

¿Con los partidos al margen?

Observamos muchas mochilas y muchas facturas por pagar entre los partidos independentistas y también entre los partidos no independentistas. Y si los partidos no resolvemos el problema toca dar un paso atrás para que el país pueda hacer un paso hacia adelante de una vez. Si la mayoría independentista no forma gobierno, apostamos por un Ejecutivo de independientes.

¿Y el presidente? La ley dice que ha de ser un diputado.

Ahora todo está concentrado en el candidato, y no salimos de ahí. Estamos con el autogobierno intervenido, no tenemos gobierno. La mejor salida si no mayoría independentista es un Govern que no solo sea de independientes sino que nos refuerce como país. Que agrupe a las diferentes sensibilidades del catalanismo, del catalanismo progresista y de los demócratas en general.

¿Dónde esté representado el espacio de Ciutadans y el PP catalán?

La interpelación ha de ser a todos y todas. Aunque creo que estos partidos se autoexcluirían de este espacio. Ciutadans no hace ninguna propuesta política, han ganado las elecciones, sí, pero no aportan ninguna solución.

Su propuesta guarda muchas similitudes con la del gobierno de concentración del primer secretario del PSC, Miquel Iceta.

Miquel Iceta pedía un gobierno de unidad de partidos. Pero esto está siendo uno de los principales problemas. Hay un problema de consensos, y estamos cerca del abismo. Lo decía el propio Iceta hace unos días. Dentro de unos años nos preguntaremos qué hicimos para solucionar esto y no caer en el abismo. Un gobierno de independientes, que no de concentración, podría superar mejor este momento.

¿Sería un gobierno técnico?

No me gusta el concepto “gobierno técnico”, porque da la sensación de ser una gestoría, y no es eso. Se trataría de un Govern que pueda recuperar la confianza del país. Un Govern de personas que sean referentes de la sociedad civil. El núcleo de sensibilidades que están en disposición de superar la situación actual es el del catalanismo progresista.

¿Pero quién podría ser presidente?

La presidencia debería estar representada por fuerzas progresistas, pero más allá del nombre para la presidencia, el objetivo es hacer un gobierno que nos permita superar la situación. Y para nosotros esto pasa por cumplir con cuatro objetivos: recuperar las instituciones catalanas y salir del 155; luchar contra la judicialización de la política, acabar con la situación de prisión provisional de los líderes políticos y sociales y activar un plan de choque social potente. Que Catalunya llegue a un gran acuerdo de país que nos permita hablar de tú a tú con Estado y que no nos divida como catalanes.

¿La presidencia debería ser para ERC?

No quiero entrar en temas de partidos. Lo primero que hay que hacer es sumar voluntades políticas y sociales. Este gobierno debería tener una temporalidad marcada, de dos años por ejemplo, para trabajar y salir de la excepcionalidad. Y el compromiso de sus miembros de no volver a presentarse a unas elecciones.

¿Se propondrá usted para la presidencia?

No hemos lanzado esta propuesta pensando en esto.

¿Qué le ha dicho ERC?

He tenido conversaciones con ERC y con todos los demás grupos parlamentarios. Y en estas conversaciones hemos explorado muchos escenarios, entre los cuales ha surgido el Govern de independientes. Llevamos mucho tiempo que lo que se dice en privado no se dice en público, y parece que estamos más preocupados de que alguien nos llame traidores que no de buscar soluciones y por eso hemos aportado esta idea.

¿Irá a la manifestación de la Taula per la democràcia el 15 de abril?

Sí, claro. Nosotros propusimos hacer un bloque democrático y se ha hecho esta Taula per la democràcia i la convivència. Evidentemente estaremos allí.

¿Existe el peligro de que los partidos soberanistas la instrumentalicen y equiparen democracia a independentismo?

Vivimos una época en la que vemos signos de reacción y de ataque a las libertades muy preocupantes. Lo que ocurre en Catalunya es un ejemplo, pero también tenemos a raperos a la cárcel, libros que se retiran… Un ambiente general represivo. Que puede haber habido una instrumentalización por parte de los partidos, seguro, pero lo que nos ocupa es superar la situación que vivimos.

Sectores de su partido lamentan que usted y Ada Colau siempre acaban alineándose con el independentismo.

La Taula per la democràcia i la convivència la forman entidades transversales no identificadas con el independentismo. Están también los grandes sindicatos. Y en el acto del 24 de marzo en el Auditori del Parlament estaban también las patronales. Lo importante es no comprometerse con fotos, sino con la lucha que hacen entidades diversas y transversales.

¿Apoya las acciones de los autodenominados Comités de Defensa de la República?

El camino que puede llevar a expresiones de conflicto violento no creo que nos ayude. Por tanto, no.

¿Continúa pensando que un referéndum sobre la independencia resolverá el conflicto catalán?

Hemos defendido el referéndum como instrumento, no como solución final. Defendemos que la solución pasa por alcanzar un gran pacto. Hay una gran parte de Catalunya que quiere la independencia, pero hay una parte aún mayor que coincide en que el estado autonómico se ha agotado y que habría que ir hacia una nueva relación Catalunya-España. nos tendríamos que unir todos en una propusta que responda a la diversidad de Catalunya y esta respuesta tiene que ver con una relación más claramente bilateral entre Cataluya y el Estado, con una hacienda propia y la articulación de Catalunya como realidad nacional dentro de un Estado que ha de reconocer esto y que ha de ser plurinacional.

Un sector de Catalunya en Comú, los Comuns federalistes, afirman que la propuesta territorial del partido es ambigua y que los propios militantes no la entienden.

Hace sólo diez meses que nació Catalunya en comú, y allí apostamos claramente por un estado plurinacional, por un reconocimiento de Catalunya y por una relación de tipo confederal. Esta es la apuesta, y yo creo que es clara. Ahora bien, si hace falta rediscutirla, lo haremos.

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