La tensión por la inmigración en la frontera entre Italia y Francia amenaza con convertirse en una crisis diplomática entre dos grandes aliados de la Unión Europea. Italia está muy molesta por la irrupción, el viernes por la noche, de una patrulla armada de agentes franceses de aduanas en un centro para inmigrantes de la localidad fronteriza de Bardonecchia, hasta el punto de que el ministro francés de Hacienda se ha visto obligado a anunciar una visita a Italia para explicar esta polémica intervención.

Todo sucedió el viernes por la noche, cuando cinco gendarmes entraron armados en el centro controlado por Rainbow for Africa para obligar a un hombre nigeriano a realizar un test de orina porque sospechaban de que podía ser un narcotraficante. La oenegé denunció la situación por Twitter ­como una redada, y los testigos ­hablan de un comportamiento brutal. Esto no ha gustado nada en Italia, hasta el punto de que la ­Fiscalía de Turín anunció ayer que ha abierto una investigación para esclarecer qué hacían policías de otro país en su territorio. Los ­delitos que investiga, por el ­momento, son abuso en los re­gistros del centro, allanamiento de morada y violencia privada. “Los franceses violan la frontera”, ­publicaba ayer en portada el diario de Turín, La Stampa.

El Gobierno italiano ha tachado de ­“inaceptable” la conducta de París

El Gobierno italiano, en funciones después de la dimisión formal de Paolo Gentiloni ante la apertura de una nueva legislatura –aunque sus ministros siguen gestionando el día a día–, ha tachado de ­“inaceptable” la conducta de París, que en ningún momento avisó a las autoridades italianas de su intención de intervenir en Bardo­necchia. El Ministerio de Exteriores convocó al embajador francés, Christian Masset, para trasladarle “la firme protesta del Gobierno ­italiano” por la conducta de los agentes. Las explicaciones finalmente las dará el ministro de Hacienda galo, Gérald Darmanin, de quien dependen las aduanas. Darmanin viajará en los próximos días en una visita en la que dice que no pedirá perdón porque los agentes no hicieron “nada ilegal”, pero ­dará explicaciones “directas” a Italia. “Somos naciones hermanas”, añadió después.

La versión francesa dice que los agentes de aduanas no han violado ninguna normativa internacional y que tenían todo el derecho de estar en el centro de inmigrantes en virtud de unos acuerdos bilaterales firmados en 1990, llamados controles nacionales yuxtapuestos. “Para evitar más incidentes en el futuro, las autoridades francesas se ponen en disposición de las italianas para aclarar el marco jurídico y de operaciones que permite a la policía francesa de aduanas intervenir en suelo italiano”, declaró el Gobierno galo en un comunicado emitido el sábado.

El nuevo líder del centroderecha, Matteo Salvini, sugiere la expulsión de diplomáticos franceses

Según París, los agentes interceptaron al ciudadano nigeriano residente en Italia mientras viajaba en un tren de alta velocidad entre París y Milán ante la sospecha de que llevaba droga en su cuerpo. La versión de Francia asegura que el hombre aceptó por escrito hacer el test de orina en la estación de Bardonecchia, donde dicen que existen unos locales a disposición de Francia gracias a estos pactos internacionales.

En cambio, Italia dice que la irrupción está totalmente fuera de los acuerdos fronterizos porque el local de la estación de Bardonecchia ya no está disponible al ser alquilado a una organización humanitaria. El alcalde de la localidad, Francesco Avato, aseguró que los agentes no tenían “ningún derecho” a entrar en la propiedad.

El comportamiento de los agentes franceses se ha convertido en munición para los nacionalistas italianos. El líder de la Liga, Matteo Salvini, el candidato del centroderecha a primer ministro, y que tiene muchos números de decidir el próximo gobierno italiano junto a los antisistema del Movimiento 5 Estrellas, se mostró enfurecido por la polémica intervención hasta el punto de sugerir la expulsión de Italia de diplomáticos franceses. “En lugar de expulsar a rusos –Italia ha echado a dos como respuesta al caso Skripal– lo que es necesario es alejar a los diplomáticos franceses”, escribió el ultraderechista en Twitter. “Con nosotros en el Gobierno, Italia tendrá la cabeza alta en Europa, no tenemos que aceptar lecciones de Macron y Merkel, y nuestras fronteras las controlaremos solos”, aseguró. “Es una falta de respeto sin precedentes hacia Italia”, añadió la diputada de los ultranacionalistas Hermanos de Italia Augusta Montaruli.

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