La Diputación de Lleida, titular del tramo de la carretera LV-9124 en el que un desprendimiento de rocas atrapó un coche el lunes y provocó la muerte de dos personas, ha asegurado este miércoles que la situación de la vía en los días previos al derrumbe era correcta y que estaba “en adecuado estado de conservación, sin que constara ningún aviso de desprendimientos o rocas en la calzada en el tramo del que es titular”.

“No consta en los servicios de Vías y Obras ningún aviso, así como tampoco consta en la empresa adjudicataria del servicio de conservación de carreteras, ni se efectuó ningún aviso tampoco por parte de los Mossos ni Bomberos”, ha señalado la institución en un comunicado.

Los tramos que podían haber estado afectados por la presencia de rocas en los días previos no pertenecen a la LV-9124 titularidad de la Diputación, sino a la vía municipal que va desde Sant Esteve de la Sarga a Mont-rebei, según la institución.

La Diputación agrega que habrá que esperar a la emisión de los correspondientes informes técnicos para poder determinar con exactitud las causas de la avalancha de rocas.

Paso alternativo

Por su parte, el presidente de la Diputación, Joan Reñé, ha dictado una resolución para que de manera inmediata se proceda a la ejecución de las obras necesarias para proceder al saneamiento de la vertiente afectada y el transporte a vertedero de todo el material que hay ha sobre la explanada, y ha decretado la reconstrucción del tramo de la carretera LV-9124, desde su enlace con la C-13 a Moror.

Mientras se recupera la carretera, se está habilitando un paso provisional en un camino rural de unos seis kilómetros que nace en las proximidades del núcleo de Estorm y llega hasta el núcleo de Cellers (en la C-13) para comunicar a cinco pueblos de los municipios de Castell de Mur y Sant Esteve de la Sarga: Estorm, Moror, Alzina, Sant Esteve de la Sarga y Alsamora.

Pequeños desprendimientos

La principal hipótesis, a la espera de las pruebas forenses, es que las víctimas son los padres del alcalde de Sant Esteve de la Sarga, Jordi Navarra, puesto que la documentación hallada por el equipo de rescate era de ellos y estaba intacta y el coche era de su propiedad.

Antes de que se produjera el derrumbe, el alcalde de Sant Esteve de la Sarga había alertado sobre el riesgo en la carretera LV9124, propiedad de la Diputación, donde pasadas las tres de la tarde se produjo el enorme desprendimiento que llega hasta Mont-rebei, según publicó el diario Segre.

En su edición del martes, Segre apuntaba que el alcalde se puso en contacto a primera hora del lunes con el diario –antes del derrumbe– para advertir de la peligrosidad de la carretera y explicó que las lluvias de la última semana habían provocado pequeños desprendimientos a lo largo del fin de semana que dificultaban la circulación por lo que él mismo y otros vecinos del municipio habían trabajado el sábado y el domingo en retirar piedras caídas sobre la calzada y reparar los desperfectos.

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