Carles Riera ha advertido este miércoles a Junts per Catalunya y Esquerra Republicana que “cualquier retroceso” en el objetivo de implementar la república “implica más carga represiva” por parte de un Estado, ha dicho, “absolutamente antidemocrático y despótico, sin separación de poderes y que no respeta los derechos básicos”.

El jefe de filas de la CUP ha asegurado que la represión al independentismo por el procés es inevitable y ha pedido que los demás grupos soberanistas “estén a la altura”. “Es inevitable pasar por una fase de represión, pero no aquí, en cualquier lugar donde hay una lucha para cambiar el status quo”, ha considerado en una entrevista en Els Matins de TV3, y ha augurado que si se opta por investir a Carles Puigdemont como presidente de la Generalitat y se aplican leyes sociales suspendidas por el Tribunal Constitucional -como piden los cupaires-, se abrirán nuevos procesos judiciales.

La CUP mantiene su apoyo a una hipotética investidura del candidato de JxCat Carles Puigdemont sin necesidad de pactar previamente el programa de Govern, ya que entiende que, por sí mismo, supone “un acto de soberanía de nuestro Parlament, tanto si le agrada al Gobierno español como si no”. Después de reiterar que cualquier otro candidato sólo obtendría el apoyo de la CUP si presenta un programa de Govern “con políticas claramente republicanas”, Riera ha reclamado “construir una nueva institucionalidad republicana” que sólo es posible, ha admitido, “desde una dinámica de desobediencia y de unilateralidad”.

Pese a ello, ha defendido emprender una legislatura republicana en la que se asuma “un determinado grado de confrontación con el Estado” ya que, si no, la CUP ejercerá de oposición y no apoyará al Govern. “Cualquier pacto con el Estado no sirve absolutamente de nada, cualquier intento de buscar candidatos que se adecuen al marco legal español no sirve de nada”, ha lamentado, por lo que ha pedido no desaprovechar ninguna oportunidad de implementar la independencia de Catalunya. “Cada vez que estamos a punto de rematar el partido, nos echamos para atrás”, ha criticado, y ha recordado que la CUP se ha ofrecido a entrar en la Mesa del Parlament para asumir las consecuencias de una hipotética investidura de Puigdemont.

Ha advertido, en este sentido, a las otras formaciones independentistas que apuestan por negociar bilateralmente con el Estado, que “cualquier pacto con el Estado no sirve para nada” y que “no tiene cómo consecuencia lógica la apertura de una vía de diálogo, porque no tenemos al otro lado un Estado democrático”.

Sobre el hecho de que la CUP es de las formaciones independentistas la que menos imputaciones judiciales sufre por no estar en el Govern ni en la Mesa del Parlament, Riera ha ofrecido de nuevo la posibilidad de entrar en esta última, y de “asumir la responsabilidad” de entrar incluso en el nuevo Ejecutivo catalán “si de lo que se trata es de construir república”.

Riera ha indicado, acerca de que la apuesta de la CUP por investir a Puigdemont conlleve mantener la situación de bloqueo y esta conduzca a unas elecciones, que estas últimas “en principio no son nuestro objetivo”, y sí que lo es implementar “la estrategia de la desobediencia” ya que entiende que “es razonable y la única posible”.

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